
En muchos países, una gran mayoría de adultos consume cafeína a diario, por la mañana y durante el resto del día. Sin embargo, durante años, el café ha sido objeto de un intenso debate en la comunidad médica y científica.
Mientras que algunos estudios iniciales sugerían posibles riesgos para la salud, investigaciones recientes han cambiado esta percepción, y destacan los beneficios potenciales del consumo moderado de café.
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Este cambio de perspectiva se debe en gran medida a los estudios exhaustivos realizados en los últimos años por expertos de instituciones prestigiosas como la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard.
Cuáles son los beneficios para la salud del café

Según el doctor Frank Hu, director del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, “la evidencia general es bastante convincente respecto a que el café ha sido más saludable que dañino en términos de resultados para la salud. Para la mayoría de las personas, el consumo moderado de café puede incorporarse a una dieta saludable”.
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Investigaciones recientes respaldan esta afirmación, sugiriendo que el consumo de 2 a 5 tazas de café al día puede reducir el riesgo de varias enfermedades crónicas, incluidas la diabetes tipo 2, las enfermedades cardíacas, el cáncer de hígado y el endometrio, así como la enfermedad de Parkinson y la depresión.
Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine por los profesores de Harvard Frank Hu y Walter Willett, junto al doctor Rob M. van Dam, analizó 95 estudios previos sobre la cafeína y las bebidas con cafeína.
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Los autores concluyeron que el consumo de tres a cinco tazas estándar de café al día puede reducir el riesgo de varias enfermedades crónicas. Sin embargo, también advirtieron sobre los efectos adversos del consumo elevado de cafeína, como el menor peso al nacer y el mayor riesgo de pérdida del embarazo.

“La evidencia actual no justifica recomendar el consumo de cafeína o café para la prevención de enfermedades, pero sugiere que para las personas adultas que no están embarazadas o amamantando y no tienen condiciones de salud específicas, el consumo moderado de café o té puede ser parte de un estilo de vida saludable”, escribieron los autores.
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Un estudio realizado en 2020 por Derrick Alperet, investigador de la Escuela de Salud Pública de Harvard, encontró una asociación entre el consumo de cuatro tazas de café al día y una reducción del 4% en la grasa corporal. Los científicos aclararon que estos beneficios se obtienen siempre que el café sea consumido sin crema ni azúcar.
La investigación destacó que el café contiene compuestos antiinflamatorios y antioxidantes, los cuales podrían ser responsables de los efectos positivos observados en la salud.
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Este hallazgo coincide con investigaciones previas que sugieren que el consumo moderado de café está vinculado a un menor riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
¿Tomar café en ayunas es bueno para la salud?

La doctora Trisha Pasricha, gastroenteróloga en el Hospital General de Massachusetts y profesora en la Escuela de Medicina de Harvard, explicó en un artículo del diario The New York Times que no existen pruebas sólidas respecto a que ingerir café en ayunas pueda causar daños significativos al estómago.
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Según Kim Barrett, de la Facultad de Medicina de la Universidad de California y miembro de la junta directiva de la Asociación Americana de Gastroenterología, “el estómago tiene mecanismos de protección naturales, como la secreción de una mucosidad espesa que lo protege de irritantes”. Estudios a gran escala, como uno realizado en Japón con 8.000 personas, no encontraron vínculo entre el consumo de café y la formación de úlceras estomacales.
Sin embargo, el café sí tiene efectos temporales en el sistema digestivo, como acelerar el tránsito intestinal y aumentar la producción de ácido en el estómago. Consumir café solo, sin alimentos que acompañen la ingesta, puede reducir el pH del estómago más que si se toma junto con otras comidas o con leche, lo que podría ser teóricamente problemático para el esófago y causar acidez, señaló la especialista de Harvard.
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A nivel general, la doctora Pasricha recomienda que las personas consideren sus síntomas. Si experimentan acidez o sabor agrio después de tomar café, podría ser útil reducir la cantidad, tomar antiácidos o añadir leche. No obstante, si no se presentan síntomas, no hay motivo para cambiar el hábito.
Los posibles riesgos del consumo de café

A pesar de sus beneficios, los investigadores de Harvard señalaron que existen ciertos riesgos asociados con el consumo elevado de café. Demasiada cafeína puede causar ansiedad, especialmente en personas con trastornos de pánico o ansiedad. Además, el café sin filtrar se ha relacionado con tasas más altas de muerte prematura debido a compuestos que pueden elevar los niveles de LDL (llamado popularmente colesterol “malo”). Por esta razón, los expertos recomiendan preparar el café con un filtro de papel y evitar añadir grandes cantidades de crema o azúcar.
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Asimismo, ciertos grupos deben tener precaución al consumir café. Los efectos de la cafeína en los niños aún no se conocen completamente, y esta podría ser perjudicial durante el embarazo. Además, el consumo elevado de bebidas energéticas con cafeína, especialmente cuando se mezclan con alcohol, puede aumentar el riesgo de efectos cardiovasculares, psicológicos y neurológicos adversos.
Como detalló Infobae, el café contiene una amplia gama de compuestos químicos que pueden tener impacto en la salud, según Marilyn Cornelis, profesora asociada de medicina preventiva en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.
Es por eso que el exceso de cafeína puede ocasionar síntomas como palpitaciones, nerviosismo, ansiedad, náuseas o dificultades para conciliar el sueño, señaló Jennifer Temple, profesora de ciencias del ejercicio y la nutrición en la Universidad de Buffalo. Las intoxicaciones por cafeína están relacionadas con la ingesta excesiva de cafeína concentrada, como polvos o suplementos, en un corto período, explicó.
Para los adultos sanos, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) establece un consumo seguro en 400 miligramos al día (es decir, aproximadamente cuatro o cinco tazas de café), esta cantidad generalmente no se asocia con efectos negativos y peligrosos. Sin embargo, advierten que existe una amplia variación tanto en la sensibilidad de las personas a los efectos de la cafeína como en la rapidez con la que la metabolizan.
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