Un agente policial hallado muerto cerca de dos horas después de la masacre y el secuestro del empresario Jenss Lara en Trujillo llevaba entre sus pertenencias un brazalete celeste que corresponde a la misma discoteca en la que habían estado previamente las víctimas, según información difundida este jueves por el programa Contracorriente, de Willax.
La coincidencia ha puesto el fallecimiento del efectivo bajo la lupa, debido a que su cuerpo fue localizado en una zona próxima al lugar donde ocurrieron los otros hechos. Sin embargo, la Fiscalía de la Nación ha advertido que esto, por sí solo, no permite establecer una relación entre la muerte del policía y la masacre o el secuestro.
PUBLICIDAD
El brazalete que llevaba el suboficial Diego Vela Rodríguez, de 21 años, fue presentado en vivo como indicio de que estuvo en el establecimiento nocturno. Sin embargo, el titular del Ministerio Público, Tomás Gálvez, evitó vincular su presencia en el local con los hechos posteriores.
Gálvez señaló que la Policía y la Fiscalía deberán determinar si esta coincidencia tiene relevancia para la investigación, ante las versiones divergentes sobre la muerte del agente. Un acta de constatación policial consigna una versión sobre la atención médica que recibió, mientras que otro documento señala que una profesional le diagnosticó un traumatismo craneoencefálico severo causado por múltiples impactos de bala.
Para el fiscal de la Nación, la discrepancia entre ambos registros genera una “incertidumbre” que deberá esclarecerse mediante una investigación especializada. Por ello, consideró que una eventual exhumación del cadáver podría ser necesaria para determinar si el cuerpo presenta heridas causadas por proyectiles de arma de fuego.
PUBLICIDAD
“La única prueba que te puede sacar la duda” sería una evaluación realizada por especialistas médico-legistas sobre el cadáver, explicó.
Vela Rodríguez era natural de Nuevo Chimbote, en Áncash, y recién había egresado de la Escuela de Suboficiales cuando fue trasladado a Trujillo. Un día antes de su muerte había cumplido años y, según el acta policial divulgada posteriormente por Beto a Saber, ningún familiar acudió a reclamar su cuerpo.
El periodista Beto Ortiz afirmó, con base en información de sus fuentes, que el objetivo inicial del secuestro no habría sido Jens Lara, sino su hermano mayor, Johan, y que los responsables habrían seguido e interceptado por error al empresario y al vehículo equivocados.
PUBLICIDAD
De acuedo con su versión, el suboficial habría estado en la discoteca antes del ataque para vigilar a Johan Lara, pero confundió a los hermanos, siguió a Jens y reportó posteriormente su ubicación en el vehículo.
Ortiz planteó que ese posible error pudo haber derivado en su muerte, si los responsables descubrieron que recibieron información sobre la persona equivocada y tomaron represalias; no obstante, subrayó que esta hipótesis aún debe ser esclarecida por la investigación.
El automóvil fue interceptado por los atacantes a pocos metros de la sede de la Dirección de Investigaciones Criminales (Dirincri) con uniformes similares a los del Grupo Especial Contra la Lucha del Crimen Organizado (Grecco). Entre los cuatro asesinados se encuentra la pareja del empresario.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD