Cada vez más micro y pequeñas empresas (MYPE) impulsan la demanda de oficinas privadas para equipos completos en Perú, de acuerdo con un reciente análisis de Growyard.
Según la compañía, el tipo de consulta más frecuente ya no se refiere a escritorios individuales, sino a espacios que permitan el trabajo colaborativo de grupos, reflejando una transformación en las prioridades del segmento emprendedor.
Las MYPE buscan espacios que acompañen su crecimiento
La demanda creciente por oficinas flexibles responde a la necesidad de las empresas de adaptar su infraestructura al ritmo de sus negocios. Javier Merino, gerente general de Growyard, explica que “las startups y empresas necesitan infraestructura que crezca al mismo ritmo que su negocio”.
PUBLICIDAD
En su análisis, la flexibilidad “dejó de ser un beneficio adicional para convertirse en una ventaja competitiva”, ya que permite a las compañías ampliar equipos, acceder a servicios compartidos y responder con rapidez a los cambios del mercado sin quedar atadas a contratos extensos ni enfrentar costos elevados.
Para Growyard, el cambio en el patrón de consultas evidencia una nueva etapa en la evolución de las MYPE peruanas. Las solicitudes superan ampliamente a las de escritorios individuales, lo que indica que muchas empresas están utilizando el espacio físico como una extensión de su estructura organizativa y no solo como un lugar de trabajo temporal.
Ventajas de la oficina flexible frente a modelos tradicionales
El atractivo de las oficinas flexibles radica en su capacidad para ajustarse a ciclos de expansión o contracción sin la necesidad de mudanzas ni renegociaciones contractuales.
PUBLICIDAD
Este modelo permite a las empresas aumentar o reducir el número de posiciones según las necesidades del momento, y elimina el gasto inicial en mobiliario, adecuaciones o mantenimiento. Para las MYPE, esta opción se traduce en un control más eficiente de los recursos y una mejor gestión operativa.
Según el reporte de Growyard, la posibilidad de contar con espacios adaptables facilita que las empresas puedan duplicar su plantilla en poco tiempo sin comprometer su liquidez ni asumir riesgos asociados a contratos de largo plazo.
Además, el acceso a servicios complementarios como salas de reuniones, Internet de alta velocidad y áreas comunes permite optimizar la experiencia laboral y fomentar la colaboración entre equipos.
PUBLICIDAD
Un fenómeno asociado al dinamismo del ecosistema emprendedor
El auge de las oficinas flexibles se entiende a partir del contexto en el que operan las MYPE peruanas. De acuerdo con el Ministerio de la Producción, más del 99% de las empresas formales del país son micro o pequeñas, lo que equivale a más de 2,4 millones de negocios.
Este segmento genera más de 10,3 millones de empleos y representa el 20,6% del Producto Bruto Interno (PBI). Solo en los dos primeros meses de 2026, se registraron más de 45.000 nuevas empresas formales en Perú, y Lima concentra el 42,2% de ese total, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Este entorno de crecimiento acelerado explica por qué las MYPE buscan soluciones inmobiliarias que les permitan adaptarse a sus ciclos de expansión y mantenerse competitivas.
PUBLICIDAD
Para Growyard, la preferencia por oficinas privadas para equipos completos constituye la señal más clara de cómo el segmento está redefiniendo su relación con el espacio laboral.
PUBLICIDAD