Cuatro días desaparecidos en el Huascarán: guías localizaron a montañistas a 6.400 metros, pero no hay rescatistas en la zona

Beto Pinto Toledo, presidente de la Asociación de Guías de Montaña del Perú, denunció que los rescatistas fueron abandonados en la montaña tras hacer el trabajo de localización. Ahora, la familia contrata un equipo privado especializado para la segunda fase del operativo

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Beto Pinto, presidente de la Asociación de Guías de Montaña, explica las razones por las cuales se tuvo que detener la búsqueda de tres montañistas desaparecidos. A pesar de haber ubicado el punto exacto donde se encuentran, fallas en la coordinación con un helicóptero impidieron la continuación del operativo. - Latina Noticias

Los tres montañistas peruanos desaparecidos en el nevado Huascarán, en la región de Áncash, fueron localizados este sábado 18 de julio en dos grietas de más de 100 metros de profundidad a 6.400 metros sobre el nivel del mar, según informó Beto Pinto Toledo, presidente de la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP). Al momento del reporte, no había ningún rescatista en la montaña. Los desaparecidos son Alejandro Manuel Ugarte Jordán, de 38 años, fotógrafo profesional y creador de contenido digital; Freddy Saúl Mendoza Lizana, de 36; y Artidoro Salas Gaytán, de 42, con experiencia reconocida en ascensos de alta montaña en Huaraz. Llevan cuatro días sin dar señales de vida.

La última comunicación se registró el martes 14 de julio a las 9:00 de la mañana, cuando Ugarte envió un mensaje de WhatsApp a su pareja para informar que el grupo se había extraviado tras una fuerte tormenta durante el descenso y pidió el envío de drones y helicópteros. Desde ese momento, el silencio fue total. Las últimas coordenadas registradas por el reloj Garmin de Ugarte sitúan al grupo en el sector conocido como La Garganta, a unos 6.300 metros de altitud, zona caracterizada por grietas profundas, avalanchas frecuentes y vientos extremos.

Beto Pinto, presidente de la Asociación de guías de Montaña - Latina Noticias

Pinto Toledo llegó a Huaraz en la madrugada del sábado tras caminar más de 12 horas de bajada desde la montaña, luego de que el helicóptero de la Policía Nacional del Perú (PNP) no los recogiera en el punto acordado. Acudió a la ciudad para convocar una mesa técnica con rescatistas privados y trasladarles el informe de localización.

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Cómo se ubicó a los desaparecidos

El equipo voluntario de la AGMP trabajó durante la noche del viernes y la madrugada del sábado a 5.500 metros de altitud. Con el apoyo de un dron especializado que sobrevoló la zona, cuadricularon el terreno y cruzaron la información con los mensajes de voz enviados por uno de los montañistas antes de perder contacto —en los que señalaba que uno de los integrantes del grupo estaba mal— y con los videos y fotografías que los tres enviaron a sus familias durante el ascenso.

Artidoro Salas Gaytán, Freddy Saúl Mendoza Lizana y Alejandro Manuel Ugarte Jordán habrían alcanzado la cima del Huascarán, pero una tormenta les hizo perder la ruta de descenso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Hemos triangulado toda la zona de acuerdo a nuestra experiencia y en esa triangulación nosotros ya vemos que están a los 6.400 metros sobre el nivel del mar”, declaró Pinto Toledo. Identificaron dos puntos críticos: una grieta de gran tamaño —punto A— y una segunda grieta con pendiente tubular —punto B— a la que se accede por rapel y donde la señal del reloj Garmin de Ugarte se detuvo. “Lamentablemente hemos identificado dos grietas y a esa altura esas grietas superan los 100 metros”, precisó.

El abandono en la montaña y la denuncia contra la PNP

El rescate voluntario llegó a su límite por una falla de coordinación que Pinto Toledo denunció públicamente. El viernes, nueve rescatistas —con mochilas de más de 25 kilogramos que incluían cuerdas, grampones y tornillos— acordaron con la PNP ser recogidos en helicóptero a las 5:30 de la mañana en un punto a 4.600 metros de altitud. La policía les indicó de último momento que el helicóptero aterrizaría 300 metros más abajo, a 4.300 metros. Los rescatistas corrieron ese tramo en 25 minutos para llegar a las 5:25. El helicóptero apareció, dio dos vueltas sobre ellos y se retiró sin recogerlos. Nadie respondió las llamadas.

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“No es posible que ellos manden sus helicópteros y luego de eso prácticamente hacen un desorden. No hay un comando de incidentes, no hay un campo base, absolutamente nada”, señaló Pinto Toledo. El dirigente advirtió que el voluntariado está al límite y exigió al Ministerio del Interior el respeto institucional que los guías de alta montaña requieren para operar. “Se acaba ya esto del tema del voluntariado y poco a poco seguro se va a terminar y que la policía haga su trabajo”, afirmó.

La infografía de Infobae detalla la crítica búsqueda de los tres montañistas peruanos desaparecidos en el nevado Huascarán y los desafíos del rescate. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué sigue?: rescate privado en tres fases

Con los voluntarios agotados, la familia de los desaparecidos decidió contratar un equipo de rescatistas privados. Pinto Toledo convocó una reunión técnica en Huaraz para trasladarles el informe de localización. El plan contempla tres fases: la primera, a cargo del equipo privado de cuatro a seis personas especializadas, consiste en confirmar si los montañistas se encuentran efectivamente en los dos puntos identificados; la segunda, en evaluar las posibilidades reales de extracción dado el peligro extremo del terreno; y la tercera, en organizar con las familias y los profesionales disponibles la operación de rescate o recuperación. Pinto Toledo estimó que la primera fase podría completarse en dos días.

El dirigente advirtió que la zona es de altísimo riesgo. Hace más de 20 años, en el mismo sector, desaparecieron un cliente y su guía peruano en circunstancias similares. “De acuerdo a la experiencia va a ser poco probable que puedan verlos porque ahí las grietas son bien profundas”, reconoció.

La desaparición de Ugarte, Mendoza y Salas es la tercera emergencia registrada en los nevados de Áncash entre junio y julio de 2026. Antes, una avalancha en el nevado Tocllaraju cobró la vida de dos montañistas extranjeros, y tres alpinistas españoles resultaron heridos en el nevado Jirishanca.