El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) puso en marcha una estrategia integral en toda la costa del Perú para enfrentar las consecuencias del fenómeno El Niño Costero sobre la fauna silvestre.
El aumento de la temperatura del mar, que actualmente alcanza los 23 °C, ha generado una crisis en la cadena alimenticia marina, desplazando especies clave como la anchoveta hacia el sur y profundidades más frías. Esta situación redujo el alimento disponible para aves guaneras, pingüinos de Humboldt y lobos marinos.
Bajo la coordinación técnica del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), el plan de acción se implementa en Tumbes, Piura, La Libertad, Áncash, Lima e Ica. A través del sistema Alerta SERFOR y la nueva “Guía de Actuación Frente a Reportes de Fauna Silvestre Marino-Costera en Playas”, las brigadas locales intensifican la atención de animales varados, debilitados o desubicados.
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“Articulamos con las instancias regionales y organismos del sector para brindar una respuesta técnica, rápida y coordinada. Nuestro compromiso es conservar el patrimonio de fauna silvestre con estrictos protocolos de bioseguridad frente a este evento natural que se intensifica por el cambio climático”, afirmó Marco Arenas, director de Gestión Sostenible del Patrimonio de Fauna Silvestre del Serfor.
Monitoreo, alianza sanitaria y cooperación internacional
La estrategia incluye el despliegue de vigilancia epidemiológica por parte del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) y la supervisión biológica en 22 islas y 8 puntas a cargo de Agro Rural.
El monitoreo conjunto entre Serfor, Senasa y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) se concentra en zonas críticas, como la Reserva Nacional de Paracas, donde se identifican los puntos de mayor concentración de mamíferos y aves marinas.
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La cooperación internacional es un eje clave. El Serfor mantiene coordinación con autoridades ambientales de Ecuador y Chile para estandarizar alertas sanitarias y evaluar el desplazamiento de las aves marinas en la región. Esta colaboración busca establecer protocolos comunes para hacer frente a los riesgos compartidos por el ecosistema marino del Pacífico sur.
La campaña “Respetemos a la fauna silvestre marina” llama a pescadores, turistas y ciudadanía a no manipular ni alimentar los animales que aparecen en las playas, lo que permite a las brigadas actuar bajo protocolos de bioseguridad.
Primeros impactos y llamado a la prevención
Los efectos del calentamiento del mar peruano ya se observan en distintos puntos del litoral. En la Isla de los Pelícanos (Chorrillos), el número de aves ha disminuido notablemente y se reporta la presencia de ejemplares muertos. “Los pelícanos se están varando ya muertos y no sé si las autoridades pudieran hacer algo”, relató una vecina de la zona, recogiendo la preocupación de la comunidad.
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Según el investigador Carlos Zavalaga de la Universidad Científica del Sur, el fenómeno afecta la reproducción de especies vulnerables como el pingüino de Humboldt.
“Encontramos los nidos con los huevos abandonados, incluso algunas crías abandonadas, esqueléticas, ya muriendo de inanición”, explicó el especialista. Muchos pingüinos migran hacia el sur en busca de condiciones más favorables, reflejando cómo el fenómeno El Niño altera la dinámica natural de todo el ecosistema marino.
La situación también afecta a los pescadores artesanales. “Antes traíamos como mínimo dos cajas. Ahora apenas estamos trayendo un balde, un balde y medio o dos baldes a lo mucho”, describió un conductor de embarcación de Chorrillos.
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