Nicolás Arosemena Spitzer, un empresario peruano de 36 años radicado en Europa, afirmó este martes que es la persona que aparece junto al mediático sacerdote Omar Sánchez en una fotografía íntima divulgada días atrás por Epicentro TV, medio que reveló además una denuncia contra el religioso por abuso sexual presentada en el Vaticano.
Durante una entrevista en el podcast Gatos por Liebre, Arosemena negó haber presentado acusaciones, a pesar de que ni el reportaje ni la periodista Paola Ugaz, coautora de ‘Mitad monjes, mitad soldados’, lo identifican en la investigación difundida.
“No he firmado nada, no he hecho ni una denuncia de nada. No tengo la menor idea contra quién se quiere meter, pero déjenme vivir mi vida en paz”, declaró al explicar que se enteró de la existencia de la imagen cuando un tercero se la envió y pudo reconocerse junto al sacerdote.
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“El padre Omar es como un papá más que un cura. Fue una foto como me puedo tomar con cualquier persona”, sostuvo Arosemena, dedicado al sector de la hostelería y restaurantes. Contó seguidamente que residió con Sánchez durante 17 meses como voluntario y que mantuvieron una “relación” de respeto y amistad. “Fueron los meses más bonitos que he tenido en mi vida”, expresó.
La fotografía publicada por Epicentro muestra a Sánchez semidesnudo en una cama junto a una persona no identificada, ya que su rostro aparece difuminado. Arosemena también reconoció ser él quien aparece en otra imagen vestido de sacerdote y aseguró que ambas tomas provienen de sus redes sociales.
Según el reportaje, Sánchez enfrenta la acusación por abusos sexuales ocurridos presuntamente entre 2019 y 2020 contra una persona con adicción atendida en la Asociación de las Bienaventuranzas, organización que dirige.
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La denuncia, presentada ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y reconocida posteriormente por la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), fue realizada por un familiar de la víctima, quien firmó el documento al considerar que el religioso habría aprovechado la vulnerabilidad de su allegado para imponer una relación sexoafectiva.
Precisamente, Arosemena señaló que identificó esa rúbrica como la de su madre. “La reconozco al cien por ciento”, afirmó, y añadió que en 2023, cuando el caso llegó a la Santa Sede según Epicentro, él se encontraba en Grecia. “Nunca hice ninguna denuncia. Esa firma no es mía”, insistió.
También dijo no sentir temor, debido a que su familia está compuesta por figuras públicas como un exembajador, un exministro de Justicia, titular de empresas e incluso un expresidente, siempre según su testimonio. “Yo miedo no tengo y miedo en Perú mucho menos”, aseguró.
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Arosemena indicó finalmente que evalúa acciones legales por lo que considera una difamación. “Voy a tomar acciones legales (...) si no se retracta (...) por estar falsamente acusando al padre y falsamente acusándome a mí de haber puesto una denuncia que nunca he hecho”, advirtió.
No obstante, la Iglesia católica inició semanas atrás una investigación contra el sacerdote tras ser notificada por la Santa Sede del inicio de un procedimiento canónico luego de la denuncia por abuso.
Sánchez refirió al medio que respondería en los canales correspondientes y que, por recomendación de sus abogados, no haría declaraciones públicas mientras no conociese la identidad de la víctima.
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