El Estado peruano, a través de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN), mantiene el estado de alerta de El Niño Costero y advierte que es más probable que este evento continúe, al menos, hasta febrero de 2027.
Según los pronósticos más recientes, se espera que El Niño Costero persista con una magnitud débil, aunque podría alcanzar una intensidad moderada entre mayo y agosto de 2026. Esta situación demanda atención y preparación ante posibles escenarios de impacto social, económico y ambiental en el país.
El comunicado oficial N° 09-2026, emitido el 16 de mayo de 2026 por el ENFEN, señala que durante el trimestre mayo-julio se prevé que las precipitaciones sean entre normales y superiores a lo habitual en la costa norte, con lluvias localizadas principalmente en mayo.
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Estas lluvias se producirían en un contexto de transición hacia la temporada seca. Además, se espera que las temperaturas del aire se mantengan por encima de los valores climatológicos a lo largo de la costa peruana.
Respecto a la temperatura superficial del mar (TSM), el análisis para la región Niño 1+2 —que abarca la zona norte y centro del mar frente a la costa peruana— muestra probabilidades elevadas de condiciones cálidas, con predominio del escenario de El Niño débil, aunque sin descartar la posibilidad de que alcance una magnitud moderada hacia finales de 2026. Para la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central, se estima que las condiciones cálidas persistan de junio de 2026 a febrero de 2027.
Impacto en los recursos
El ENFEN advierte que, debido a la intensificación del calentamiento, es probable que en las próximas semanas los cardúmenes de anchoveta tiendan a profundizarse, lo que podría afectar la actividad pesquera.
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No obstante, el recurso se mantendría en estado de reposo gonadal, observándose desde hace unas semanas, de acuerdo con el patrón histórico. En cuanto a los caudales de los ríos y el pronóstico hidrológico, se prevé el predominio de condiciones normales en la región hidrográfica del Pacífico. Esto implica que, pese a la posibilidad de lluvias localizadas, no se anticipan desbordes o crecidas significativas fuera de lo habitual para el periodo.
Recomendaciones
El comunicado enfatiza la importancia de que las autoridades y gestores de riesgos consideren los escenarios previstos, tomando en cuenta los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales para adoptar medidas que reduzcan el riesgo de desastres.
Se recomienda especial atención a la gestión de recursos hídricos, la prevención de inundaciones y la preparación del sector salud ante posibles impactos asociados al evento.
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Asimismo, se insta a la población a mantenerse informada a través de las fuentes oficiales del ENFEN y a seguir las recomendaciones que se emitan ante la evolución del fenómeno. El monitoreo de las condiciones oceánicas, atmosféricas, hidrológicas y biológico-pesqueras continuará, y la actualización de perspectivas y alertas se realizará de manera periódica.
Probabilidades mensuales
El análisis probabilístico presentado por el ENFEN para la región Niño 1+2 indica que entre mayo y agosto de 2026 se mantiene una alta probabilidad de condiciones cálidas, con predominio de la categoría “Niño débil” y una posible transición hacia “Niño moderado” en los meses siguientes.
Las gráficas incluidas en el informe oficial muestran que la probabilidad de un evento cálido supera ampliamente a la de condiciones neutras o frías durante este periodo.
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En el caso del Pacífico central (región Niño 3.4), las probabilidades también favorecen un escenario cálido débil hasta febrero de 2027, lo que coincide con la proyección general de la evolución del fenómeno a nivel regional.
La Comisión Multisectorial del ENFEN reitera su compromiso de continuar el monitoreo de las condiciones relevantes y actualizar las perspectivas de manera periódica. El siguiente comunicado oficial está programado para el 29 de mayo de 2026.