El director y actor peruano compartió detalles sobre cómo se sintió al compartir uno de los días más importantes de su vida con su amiga de años y el reconocido cantante español, quienes se robaron la atención de los invitados y llenaron de buena energía la celebración.
La ceremonia, celebrada el pasado 25 de abril en Yucay, en el Valle Sagrado de los Incas, fue el resultado de 13 años de amor y complicidad, coronados en una fiesta íntima, alegre y repleta de momentos memorables.
PUBLICIDAD
Una boda mágica en Cusco: amor, amistad y buena energía
Desde el inicio, Bruno Ascenzo y Adrián Bello supieron que querían que su boda fuera especial y genuina. Eligieron el Valle Sagrado como escenario por el magnetismo y la energía única que ofrece Cusco. “Hay algo con el Valle, con Urubamba, esa zona es muy bonita, tiene algo especial, mágico. Nos pareció el lugar perfecto”, explicó Adrián.
La pareja se rodeó de su círculo más íntimo, entre quienes destacaron rostros conocidos de la industria artística nacional e internacional. Entre los invitados más celebrados estuvieron Stephanie Cayo, amiga entrañable de Bruno, y Alejandro Sanz, quien asistió acompañado de la actriz peruana.
El reencuentro con Stephanie Cayo y la presencia de Alejandro Sanz
En conversación con ‘América Espectáculo’, Bruno Ascenzo compartió cómo fue tener a Stephanie Cayo y Alejandro Sanz en la celebración. “Compartimos, ahí estuvimos, muy chévere, muy buena onda, y Stephanie también muy contenta ahí bailando entre amigos, reencontrándose con gente que conoce desde la chiquititud”, relató el director.
PUBLICIDAD
Bruno, quien mantiene una amistad de muchos años con Stephanie, aseguró que ver feliz a su amiga fue una de las mayores alegrías de ese día. Sobre la presencia de Alejandro Sanz, si bien evitó entrar en detalles sobre el vínculo con la actriz, sí resaltó la tranquilidad y la buena vibra que ambos transmitieron en la fiesta. “La veo contenta y si está contenta, yo estoy contento siempre”, expresó.
Celebración rodeada de cariño, complicidad y música
La boda de Bruno Ascenzo y Adrián Bello fue, ante todo, una celebración de la complicidad y la alegría de compartir la vida con quienes más suman. “Hemos estado rodeado de nuestra familia, de nuestros amigos más cercanos. Lindos días, experiencia y momento. Mucho agradecimiento y nos sentimos rodeados de amor. Estamos contentos”, resumieron los recién casados.
La música, el humor y los reencuentros marcaron la jornada, que permitió a los asistentes disfrutar de la naturaleza, la cultura y la energía cusqueña, en un ambiente de total libertad y celebración.
PUBLICIDAD
Tras más de una década juntos, Bruno y Adrián reconocen que la clave de su relación ha sido el humor y el amor genuino. “No es lo más fácil del mundo, quien está en una relación larga sabe que tiene sus altos y bajos, sus complejidades. Creo que reírnos mucho es algo que nos mantiene jóvenes”, comentaron, dejando claro que la complicidad es el mejor antídoto ante cualquier reto.
Además de celebrar su matrimonio, la pareja se preparan para nuevos retos profesionales en conjunto. Bruno será el productor del concierto que Adrián ofrecerá el 1 de septiembre en el Gran Teatro Nacional, acompañado de una orquesta sinfónica e invitados especiales.
El cineasta también anunció que ensaya una nueva obra con Gianella Neyra y Carlos Carlín, y que su película “La Tribu” llegará a los cines el 8 de octubre.
PUBLICIDAD