El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) dio el 11 de mayo el primer paso formal hacia la definición de la segunda vuelta presidencial del 7 de junio: los Jurados Electorales Especiales de Trujillo, Lima Centro 1 y Lima Centro 2 proclamaron los resultados de cómputo en sus respectivas jurisdicciones, en lo que constituye el inicio de un proceso descentralizado que deberá completarse en los 60 órganos electorales habilitados en todo el país antes de que el Pleno del JNE pueda emitir la proclamación general de resultados.
Jessica Clavijo, secretaria general del JNE, precisó que estas proclamaciones no representan el resultado final de la elección presidencial. “Cuando estas proclamaciones culminen, será el Jurado Nacional de Elecciones el que brinde la información consolidada a través de una proclamación centralizada”, afirmó.
El proceso tiene una lógica territorial estricta. Cada uno de los 60 JEE proclama los resultados únicamente dentro de su circunscripción. El JEE Lima Centro 1, por ejemplo, es competente para los distritos de Jesús María, Breña y Cercado de Lima. El JEE de Trujillo, por su parte, cubre solo una fracción de La Libertad, región que cuenta con tres jurados electorales especiales —Trujillo, Pacasmayo y Sánchez Carrión—, los tres deben completar su proclamación descentralizada antes de que esa región quede consolidada. Lima Centro 2, en tanto, corresponde al distrito electoral de peruanos residentes en el extranjero.
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Un proceso con semanas de trabajo detrás
La proclamación descentralizada no es un acto aislado. Detrás de cada audiencia pública hay una cadena de pasos que arranca desde la jornada electoral: las actas observadas son remitidas por las mesas a las Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE), que las elevan a los JEE para su revisión. Los jurados resuelven audiencias de recuento de forma pública, el JNE atiende las apelaciones que se presenten y, solo cuando el cómputo llega al 100% de las actas en una circunscripción, el JEE queda habilitado para convocar la audiencia de proclamación. En ese acto, los personeros de las organizaciones políticas suscriben el acta resultante.
Clavijo subrayó que esta elección generó más de 60.000 actas observadas, una cifra sin precedentes en la historia electoral peruana. En las elecciones generales de 2021, el número rondó las 30.000. El salto se explica por la complejidad del proceso: cinco elecciones simultáneas, un número inédito de organizaciones políticas y una mayor incidencia de errores materiales en mesa —sumas incorrectas, actas ilegibles o incompletas, información faltante— que impidieron el ingreso directo de esos registros a los sistemas de cómputo.
“En ninguna elección general de los años anteriores hemos tenido tal cantidad de actas observadas”, señaló la secretaria general del JNE, quien recordó que en 2021 la proclamación se produjo en la segunda quincena de mayo, con una elección de menor complejidad.
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Nulidades fuera de plazo y plazos legales que no son “antojadizos”
Uno de los puntos que Clavijo aclaró con mayor detalle fue el de los pedidos de nulidad. Según la Ley Orgánica de Elecciones, las impugnaciones pueden plantearse en mesa el mismo día de la jornada electoral o, a través de los personeros legales de las organizaciones políticas —los únicos legitimados para hacerlo—, hasta tres días después de celebrada la elección en cada mesa. Las mesas que funcionaron el domingo 12 de abril tuvieron plazo hasta el miércoles 15; las del lunes 13, hasta el jueves 16.
Los pedidos presentados fuera de esos plazos o por personas sin personería legal han sido declarados improcedentes por los JEE. “Los plazos no son antojadizos, son plazos que ya se encuentran establecidos previamente”, afirmó Clavijo, en referencia a las resoluciones de improcedencia emitidas por los jurados ante escritos presentados en mayo, semanas después del vencimiento legal.
Otro factor que incide en el cronograma es el plazo de tres días que debe transcurrir tras cada resolución de los JEE para que quede consentida. Durante ese período, cualquier organización política puede presentar una apelación ante el JNE. Solo cuando ese plazo vence sin apelación —o cuando el JNE resuelve la apelación presentada— el expediente avanza hacia la siguiente etapa.
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¿Cuándo será la proclamación general de la primera vuelta electoral?
Para los días siguientes al 11 de mayo, otros JEE tenían programadas sus propias audiencias. El 12 de mayo estaban convocados Lima Oeste 1, el JEE de Lambayeque y el del Santa. El JNE monitorea el avance de cada uno para ir consolidando la información de manera paulatina.
Una vez que los 60 JEE completen sus proclamaciones descentralizadas y estas queden firmes, el Pleno del JNE suscribirá el acta de proclamación general de resultados de la primera vuelta. En ese mismo acto se oficializarán las dos fórmulas presidenciales que competirán el 7 de junio en la segunda elección presidencial. Clavijo indicó que el JNE tiene previsto completar ese proceso antes de que termine mayo.
Las regiones que están al 100% de votos contabilizados
Con varias regiones ya al 100% de votos contabilizados, el mapa electoral de la primera vuelta de las Elecciones Generales 2026 revela el patrón territorial que definirá las estrategias de cara al balotaje del 7 de junio.
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Keiko Fujimori (Fuerza Popular) ganó en siete regiones: Callao, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Loreto y Tumbes, consolidando su dominio en la costa norte y centro del país, así como en la selva.
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) se impuso en cinco regiones: Amazonas, Ayacucho, Huancavelica, Huánuco y Puno, confirmando su fortaleza en el sur andino y en las zonas rurales de mayor arraigo al voto castillista.
Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) ganó en Arequipa, resultado que refleja el peso de su candidatura en la segunda ciudad más importante del país.
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Ricardo Belmont se impuso en Tacna, resultado que llama la atención por tratarse de una región fronteriza con escasa presencia histórica de candidatos de perfil local en el primer lugar.
Este mapa confirma la polarización territorial entre la costa, favorable a Fujimori, y el sur andino, bastión de Sánchez, patrón que anticipa una segunda vuelta en la que el voto regional será determinante.