Las autoridades de San Martín han confirmado más de 500 casos del virus coxsackie en la región, según el reporte más reciente conocido esta semana. Del total, 35 corresponden a la ciudad de Tarapoto, una de las principales urbes amazónicas del Perú. La propagación del virus, que causa la llamada “enfermedad mano, pie y boca”, mantiene en alerta a la comunidad médica y educativa, aunque hasta el momento no se ha dispuesto la suspensión general de las clases presenciales.
Virus coxsackie
El brote de virus coxsackie afecta principalmente a escolares de nivel inicial y primaria, siendo los niños menores de cinco años el grupo más vulnerable. El biólogo Elmer Rojas, consultado por medios locales, explicó que las autoridades sanitarias de la región han puesto en marcha una serie de medidas de control epidemiológico para evitar un crecimiento exponencial de los contagios. Entre las acciones principales figura el aislamiento de los estudiantes afectados, la intensificación de las campañas de higiene en los colegios y la vigilancia activa en las instituciones educativas.
El propio Rojas detalló que el protocolo incluye la identificación rápida de niños con síntomas como fiebre, ampollas en manos, pies y boca, así como lesiones en la garganta. “Los niños con signos de la enfermedad deben permanecer en casa hasta su recuperación. El aislamiento es clave para evitar que el virus se propague entre los compañeros”, señaló el especialista. El experto remarcó que la detección oportuna y la comunicación inmediata entre padres, docentes y autoridades de salud es fundamental para limitar el alcance del brote.
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MINSA frente a la crisis del coxsackie
Según datos oficiales del Ministerio de Salud (Minsa), la enfermedad de mano, pie y boca es causada por el virus coxsackie y se caracteriza por una alta capacidad de contagio, especialmente en ambientes cerrados y en contacto directo entre niños. La transmisión ocurre a través de secreciones respiratorias, contacto con lesiones o superficies contaminadas y por vía fecal-oral. El periodo de incubación oscila entre tres y seis días, mientras que los síntomas suelen durar entre siete y diez días.
El reporte indica que, pese al número de casos, las autoridades de educación de San Martín no han suspendido las clases presenciales de manera general. La decisión responde a la estrategia nacional, que prioriza el aislamiento focalizado de las aulas o secciones donde se detectan contagios, sin interrumpir la actividad escolar en todo el plantel. Esta medida busca evitar un impacto mayor en el aprendizaje de los estudiantes y mantener la continuidad educativa, siempre que se cumplan los protocolos de prevención.
Recomendaciones
El biólogo Elmer Rojas advirtió que la propagación del virus puede ser muy rápida si no se adoptan medidas estrictas en los colegios. Por ello, instó a las autoridades locales del sector educación a considerar la suspensión temporal de clases en los casos donde se detecten brotes, especialmente si estos superan el control en un aula determinada. “El virus puede extenderse con facilidad entre los niños por el contacto directo y el uso compartido de objetos. Si se identifican varios casos en un mismo grupo, la suspensión de clases puede ser necesaria para cortar la cadena de transmisión”, afirmó Rojas en diálogo con medios regionales.
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En las últimas semanas, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación han reforzado las campañas informativas y de prevención tanto en San Martín como en otras regiones donde se reportaron brotes. Entre las principales recomendaciones figura
- el lavado frecuente de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos,
- la ventilación de las aulas,
- la desinfección de superficies y
- la reducción del contacto físico entre escolares.
Los especialistas insisten en la importancia de no llevar al colegio a niños con fiebre o lesiones visibles, así como evitar compartir utensilios y objetos personales.
La vigilancia epidemiológica se mantiene activa en coordinación con las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) y los equipos de salud regionales. El monitoreo permite identificar rápidamente nuevos focos de contagio y activar las alertas para aplicar el protocolo sanitario correspondiente. Según datos del Centro Nacional de Epidemiología, la aparición del virus coxsackie es estacional y suele presentarse entre los meses de marzo y julio, coincidiendo con el inicio y desarrollo del año escolar.
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No habría la necesidad del regreso a la virtualidad
La experiencia reciente en otras regiones del Perú muestra que la suspensión de clases se aplica solo en casos donde el brote no puede ser contenido por el aislamiento puntual de los alumnos afectados. En localidades como Chiclayo y Lima, las autoridades han optado por interrumpir temporalmente la asistencia presencial solo en salones específicos, permitiendo que el resto de los estudiantes continúe su formación con normalidad.
Hasta el momento, la mayoría de los niños afectados por el virus coxsackie en San Martín presenta cuadros leves y evoluciona favorablemente tras recibir atención médica y cuidados domiciliarios. No existe una vacuna específica contra esta enfermedad y el tratamiento es sintomático, enfocado en el control de la fiebre, el dolor y la hidratación adecuada. Las autoridades de salud reiteran el llamado a las familias para evitar la automedicación y acudir a un centro médico ante la aparición de complicaciones.
El brote registrado en Tarapoto y otras localidades de San Martín coloca a la región en el foco de la vigilancia sanitaria nacional, en un contexto de aumento estacional de casos a nivel país. Las autoridades mantienen la recomendación de reforzar la higiene en los hogares y colegios, así como la comunicación fluida entre la comunidad educativa y los servicios de salud para actuar de manera oportuna ante cualquier sospecha de contagio.
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