La legisladora Karol Paredes, presidenta de la Comisión de Defensa Nacional del Congreso, informó este jueves que la moción de censura impulsada contra el presidente José María Balcázar por posponer la compra de aviones de combate F-16 Block 70 será evaluada el lunes 27 de abril, después de finalizar la semana de representación.
“Nosotros como bancada (de Avanza País), en su momento lo vamos a evaluar, porque todos estamos en semana de representación y a partir del lunes seguramente ya nos vamos a reunir y evaluaremos todo lo que ha venido aconteciendo en esta semana”, explicó en diálogo con Exitosa.
La congresista precisó que el grupo parlamentario que dirige mantiene la citación al premier, al ministro de Defensa y al canciller para esa misma fecha. “La invitación y la actividad siguen en pie, porque las personas que asumen los cargos tienen que asumir los activos y los pasivos. Esto no se puede romper, porque necesitamos todos informarnos cuál es la real situación y la posición que tuvo el presidente”, sostuvo.
“En su momento nosotros haremos las preguntas si consideramos necesarios en función al informe que cada uno de los representantes pueda dar. A partir de eso se irán dando a conocer las preocupaciones o dudas que puedan tener los integrantes de la comisión”, agregó.
La adquisición quedó concretada en la víspera tras meses de incertidumbre, en un proceso de 3.500 millones de dólares rodeado de firmas secretas, amenazas, un mensaje hostil del embajador estadounidense y dimisiones de ministros.
Paredes consideró, en ese sentido, que ha habido “una falta de transparencia, principalmente del presidente”, puesto que “conocía estos trámites administrativos, los acuerdos e incluso ha firmado los decretos”.
“No puede decir que no va a firmar y tirar la pelota a otros. Las personas que asumen un cargo tienen que asumir su activo y su pasivo (...) En términos generales, el comportamiento del presidente es un tema que a mí personalmente no me cuadra. Hay que ser honestos con uno mismo para ser honestos con el resto”, apuntó mientras el tercer vicepresidente del Congreso, Ilich López, impulsa la censura.
El Gobierno peruano había presupuestado 3.500 millones de dólares para adquirir 24 aviones de combate que renovarán su anticuada flota, compuesta por los Mirage 2000 franceses, que llegaron a inicios de los años 80; y por los MIG-29 rusos comprados a fines de los años 90.
Bajo esa premisa presentaron ofertas la estadounidense Lockheed Martin, con el F-16 Block 70; el sueca Saab, con el Gripen; y la francesa Dassault, con el Rafale. El objetivo era anunciar la propuesta escogida a finales de 2025, pero tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte (2022-2025) el proceso quedó paralizado y los plazos se alargaron.
Con el presidente interino José Jerí (2025-2026) el proceso fue declarado bajo secreto y, aparentemente por presiones de distintos sectores, se pasó a negociar con Estados Unidos, que había presentado una oferta inicial que solo contemplaba doce unidades nuevas, lejos de las pretensiones peruanas.
En mitad de ese proceso, la administración de Jerí firmó en secreto un principio de acuerdo con Washington que contemplaba un cronograma, en el que se incluía la firma del contrato para el 17 de abril y pocos días después el primer desembolso ascendente a 2.000 millones de dólares.
Esta firma fue revelada en una entrevista radial por Balcázar, sucesor de Jerí, quien el día de la suscripción en la Base Aérea de Las Palmas, en Lima, anunció su intención de aplazar la compra para que su sucesor o sucesora decida si ejecuta finalmente la transacción.
Esto despertó la furia del embajador de EEUU en Perú, Bernie Navarro. “Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”, dijo en la red social X.
Al ver que Balcázar seguía hablando de postergar la compra y que no tenía intención de ejecutar el pago previsto para este miércoles, los ministros de Relaciones Exteriores, Hugo De Zela, y de Defensa, Carlos Díaz, dimitieron y revelaron entonces que los contratos se habían firmado el lunes. El pago se terminó ejecutando finalmente, para alegría del embajador Navarro.