Vecinos del distrito de Tumán, en Chiclayo, tomaron la justicia por mano propia cuando descubrieron a dos hombres en el interior de una chacra supuestamente intentando cometer un robo. La intervención popular derivó en la retención, golpiza y posterior arrojo de los presuntos ladrones a un canal de regadío. Las consecuencias fueron fatales: uno de los implicados, Bernardino Flores Irene, fue hallado sin vida, mientras que el otro, Jonathan Abad Quintana, sobrevivió y presentó una denuncia ante las autoridades.
La reacción vecinal, que incluyó maniatar y vendar los ojos de los sospechosos antes de lanzarlos al agua, ha abierto ahora una investigación policial que busca esclarecer los detalles del suceso, determinar responsabilidades penales y examinar tanto la muerte de Flores Irene como la actuación colectiva de los residentes.
Según datos de la Policía Nacional del Perú proporcionados por el general Luis Bolaños Melgarejo al medio La República, la investigación enfrenta obstáculos por la ausencia de cámaras de vigilancia en la zona, así como por la versión de Abad Quintana, quien no logró identificar a sus captores ni al propietario de la chacra.
El hecho ocurrió entre la noche del lunes 20 y la madrugada del miércoles 22 de abril, periodo durante el cual el temor y la incertidumbre prevalecieron en la comunidad local de Ferreñafe. Perú 21 confirmaría más tarde, tras el hallazgo del cadáver, el desenlace letal de una acción colectiva cuya motivación fue detener un presunto delito.
Retienen y golpean a dos sujetos señalados como ladrones
La secuencia comenzó, según el relato policial citado por La República, en horas previas al incidente, cuando Jonathan Abad Quintana declaró haber estado en un bar de Tumán con Bernardino Flores Irene, apodado ‘Batería’. De acuerdo con su testimonio, fue Flores quien sugirió trasladarse a una chacra del sector rural San Tumán para sustraer sacos de urea.
Ambos hombres acudieron en mototaxi hasta la zona, donde fueron detectados por los moradores en el momento en que, presuntamente, intentaban ingresar ilícitamente al predio. La respuesta comunitaria fue inmediata: los interceptaron, los golpearon, les ataron pies y manos y les vendaron los ojos. Tras permanecer retenidos durante varias horas bajo vigilancia popular, aproximadamente a las 22h ambos fueron arrojados al canal de regadío Taymi.
Solo Abad Quintana pudo liberarse de sus ataduras y salir del agua, tras lo cual, temiendo por su vida, acudió directamente a la comisaría de Tumán. En su denuncia refirió un intento de homicidio y aportó detalles de la participación de Flores Irene, aunque más tarde declararía no haber logrado reconocer a los vecinos involucrados.
Confirman muerte de ‘Batería’ tras hallazgo de cuerpo en acequia
La desaparición de Flores Irene, alias ‘Batería’, mantuvo en vilo durante más de un día tanto a vecinos como a las fuerzas de seguridad. Perú 21 informó que en la mañana del miércoles 22 de abril, los habitantes de Ferreñafe detectaron un cuerpo flotando en la acequia La Alameda, situada a varios kilómetros del sitio original del incidente.
El hallazgo movilizó a representantes del Ministerio Público, agentes de criminalística y peritos, quienes realizaron el levantamiento del cadáver y la recolección de pruebas. De acuerdo con la información de La República, tras intensas labores de búsqueda sobre el cauce, se confirmó oficialmente el fallecimiento de Flores Irene, cuyas circunstancias ahora son objeto de investigación penal por presunto homicidio y omisión de socorro.
La muerte del hombre de 47 años se produce en el marco de un acto de justicia extrajudicial que, en palabras del general Luis Bolaños Melgarejo, “es inaceptable y será perseguido conforme a la ley”. En toda la zona rural persiste el temor de nuevos estallidos de violencia colectiva y la exigencia de mayores medidas de seguridad.
Familia de Flores Irene niega su participación en presunto robo
Pese al señalamiento popular, la familia de Bernardino Flores Irene rechaza la hipótesis de su vinculación con el robo en la chacra de Tumán. Su esposa aseguró a Perú 21 que él “no estaba involucrado en ese delito”, sembrando dudas sobre la autenticidad del móvil atribuido por el grupo de vecinos.
Esta declaración contradice el testimonio inicial de Jonathan Abad Quintana, quien había indicado en su denuncia policial la presunta participación de Flores Irene en la tentativa de robo de insumos agrícolas. La investigación policial deberá determinar la veracidad de ambas declaraciones, así como establecer el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados que participaron en los hechos, tanto como presuntos autores como víctimas.
En paralelo, la falta de pruebas directas y la imposibilidad de identificar a los atacantes convierten el caso en un desafío judicial para las autoridades. El jefe policial de la región Lambayeque confirmó a La República que “la investigación sigue abierta y se agota cada línea de indagación, incluida la reconstrucción de los hechos con los sobrevivientes y testigos disponibles”.