El exmilitar Antauro Humala, hermano del expresidente Ollanta Humala (2011-2016), quien cumplió 17 años de prisión por homicidio y rebelión, ironizó este miércoles sobre el llamado a la insurgencia del líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) se resiste a anular los comicios generales.
Humala, aliado y principal colaborador del candidato Roberto Sánchez (Juntos Por el Perú), afirmó que sus seguidores también pueden movilizarse para defender el voto y calificó la postura del exalcalde como “una pataleta y un manotazo de ahogado”.
“Yo he ido a la insurgencia dos veces con las armas, tengo experiencia en eso. Él puede convocar a lo que quiera, pero va a ser una convocatoria vacía”, declaró en una entrevista con el medio digital Resurge TV.
“Si se quiere llegar a confrontar masas contra masas, el escenario que se vivió con Pedro Castillo hace cinco años va a quedar chico al de ahora. Eso nadie lo quiere”, comentó en referencia a las protestas antigubernamentales de finales de 2022 e inicios de 2023.
Días atrás, Humala fue consultado sobre su posible rol en un eventual gobierno de Sánchez, quien el día de las elecciones llevó desayuno a la prisión donde permanece el exmandatario Pedro Castillo (2021-2022), a quien ha prometido liberar.
“Vamos a tener una participación que ya la ha hecho pública el futuro presidente del Perú. Aparte tenemos participación en otras municipalidades”, mencionó al referirse a la opción de integrar un gabinete ministerial.
“(Haré) lo que se establezca. Yo, particularmente, no estoy por puestos. Es más, yo no postulo a nada en estos momentos. (...) Los negocios son para los ladrones de la derecha. Como soldado, me voy a ubicar donde pueda rendir mejor para el objetivo patria”, agregó.
En el pasado, el exmilitar causó polémica al declarar que él se rebelaba tomando cuarteles y comisarías. “Hay dos maneras de llegar al poder: por la vía armada o por la vía desarmada, por el fusil o por el voto. Pero hay un híbrido que no es ni el fusil ni el voto, es la marcha callejera. Y las marchas callejeras nunca llegan al poder, jamás llegan al poder”, afirmó.
“Yo capturo cuarteles, pero yo capturo cuartel del armero, capturo un cuartel, capturo una comisaría, capturo una mina, me levanto en armas. Ya tengo sesenta años y no puedo estar en sesenta plazas a la vez”, continuó.
Sin desprenderse del apoyo al encarcelado Castillo, Sánchez ha avanzado hasta la segunda plaza en el escrutinio de las elecciones presidenciales, con posibilidades de disputar la segunda vuelta ante Keiko Fujimori, de Fuerza Popular.
Durante el año y cuatro meses que Castillo estuvo en el poder, el representante de Juntos por el Perú ocupó el cargo de ministro de Comercio Exterior y Turismo. Incluso, en los constantes cambios de gabinete, surgieron especulaciones sobre un posible ascenso a primer ministro.
Solo renunció tras el intento de golpe de Estado, manifestando su desacuerdo, y luego se abstuvo de votar la vacancia en el Congreso, decisión que ha sido cuestionada durante esta campaña al recriminarle no haber votado en contra.