La primera jornada del debate presidencial organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), realizada el 23 de marzo, volvió a poner en agenda los principales problemas del país —inseguridad ciudadana, transporte, salud y educación—, con la participación de 11 candidatos en bloques temáticos. Sin embargo, en varias de las intervenciones no se precisaron mecanismos concretos de implementación, plazos ni fuentes de financiamiento para las propuestas planteadas, especialmente en temas como seguridad y transporte.
Durante el intercambio, los postulantes coincidieron en la necesidad de incorporar tecnología e innovación para enfrentar estas brechas, aunque sin detallar cómo se aplicarían estas herramientas en la gestión pública ni bajo qué condiciones podrían ejecutarse.
Foro técnico pone foco en la viabilidad de las propuestas
Este escenario contrasta con lo discutido días antes en el foro “Tecnología e Innovación en Planes de Gobierno”, donde equipos técnicos de organizaciones políticas y especialistas evaluaron propuestas bajo criterios de viabilidad. El evento, desarrollado en Lima, reunió a representantes de partidos y a un panel de expertos que analizó iniciativas en los mismos cuatro ejes: seguridad, transporte, educación y salud.
A diferencia del formato del debate electoral, en este espacio las propuestas fueron sometidas a revisión técnica. Los especialistas plantearon la necesidad de que los planes de gobierno incluyan indicadores medibles, sustento en evidencia y rutas claras de ejecución.
José Girau, director de Síntesis Instituto —entidad organizadora del foro—, explicó a la prensa asistente que el objetivo es aportar al debate público desde una perspectiva técnica. “La idea es analizar los planes de gobierno por expertos neutrales que permitan generar una mayor valía dentro de estos planes, en una aproximación netamente técnica y no política”, señaló.
Tecnología sin ejecución: el principal vacío
En ese contexto, uno de los puntos recurrentes fue la importancia de traducir el uso de tecnología en soluciones concretas. En temas como transporte y salud, por ejemplo, se discutió cómo herramientas digitales pueden optimizar servicios, aunque también se advirtió que su impacto depende de condiciones previas como infraestructura, conectividad y capacidad de gestión estatal.
El foro también permitió identificar coincidencias entre las propuestas de distintas organizaciones políticas, especialmente en la necesidad de cerrar brechas históricas. No obstante, los especialistas remarcaron que la similitud en los diagnósticos no garantiza resultados si no se establecen mecanismos de seguimiento y cumplimiento.
Electorado joven y el reto de propuestas aterrizadas
Otro elemento que se puso sobre la mesa es el rol del electorado joven. Según datos mencionados durante el encuentro, más del 30% de los votantes en estas elecciones tiene menos de 25 años. Este grupo, en etapa universitaria o técnica, forma parte de una audiencia que demanda mayor acceso a información para evaluar propuestas.
Girau indicó que la participación de la academia en este tipo de espacios responde a la necesidad de acercar el análisis técnico a la ciudadanía. “El plan de gobierno, si se queda solo en el análisis, nunca se va a concretar. Lo que la gente necesita son soluciones”, afirmó en declaraciones a la prensa.
Pese a ello, la incorporación de estos aportes en los planes de gobierno depende de cada organización política. Los equipos técnicos pueden recoger las recomendaciones o mantener sus planteamientos originales sin modificaciones.
En paralelo, el avance de la campaña electoral mantiene el foco en espacios de alta visibilidad como los debates oficiales, donde el tiempo acotado y el formato condicionan el nivel de detalle de las propuestas. En ese contexto, la discusión técnica queda mayormente fuera del intercambio público directo.
Con la primera fecha del debate ya realizada y el proceso electoral en marcha, la discusión sobre cómo implementar las propuestas sigue abierta, sin que hasta ahora se detallen con precisión los mecanismos para llevarlas a cabo.