El congresista de Acción Popular, Edwin Martínez, criticó duramente la reciente renuncia de Luis Quiroz Avilés al Ministerio de Salud, ocurrida a menos de 10 días de que el gabinete solicite el voto de confianza ante el Congreso.
“Cuando el barco se empieza a hundir, las ratas huyen. No hay otra palabra”, mencionó ante la consulta de Canal N, aludiendo a un clima de inestabilidad que, según el parlamentario, compromete la capacidad de respuesta del Ejecutivo.
Fue enfático en atribuir la crisis a la falta de liderazgo y a decisiones orientadas por intereses ajenos al bienestar nacional. “Hay inestabilidad porque no ha habido firmeza y decisión para sacar adelante al Perú. Trabajamos en consignas ideológicas, políticas, intereses propios, personales, económicos, y no trabajamos al servicio de la patria”, señaló el legislador.
El congresista también abordó los graves problemas que atraviesa el sistema de salud nacional. De acuerdo con sus declaraciones, hospitales y centros de salud enfrentan carencias de equipos médicos, medicinas y personal asistencial, una situación que atribuyó directamente a la gestión de los ministros de turno.
“No hay tomógrafos, no hay radiógrafos, no hay equipos, no hay medicinas, no hay médicos y enfermeras, no hay personal asistencial. ¿Y eso de quién depende? De un buen ministro. Pero estos ministros lamentablemente no han dado la talla”, expresó.
La renuncia de Quiroz Avilés, quien contaba con una trayectoria previa en el Seguro Integral de Salud (SIS) y había sido ratificado en el cargo durante varias gestiones ministeriales, ha sido interpretada por varios sectores como una consecuencia directa de presiones políticas.
La controversia en torno a la influencia de APP en la designación de funcionarios no es nueva. Voceros políticos y congresistas han señalado la presencia de militantes y allegados al partido en cargos directivos tanto en el Ministerio de Salud como en EsSalud, lo que ha generado suspicacias sobre la independencia de las decisiones administrativas. El gobierno, en reiteradas oportunidades, intentó desmentir la existencia de un reparto político, pero la percepción pública y parlamentaria se mantiene dividida.
En el Congreso, bancadas como Avanza País y Renovación Popular adelantaron que no respaldarán la investidura del gabinete, argumentando la falta de renovación real y el continuismo de gestiones anteriores. Por el contrario, parlamentarios como Eduardo Salhuana de APP han pedido dar un margen de gobernabilidad al nuevo equipo ministerial y evitar decisiones “mezquinas” que profundicen la crisis política.
La sesión del próximo miércoles será determinante. De negarse el voto de confianza, la Constitución establece la obligación de una renuncia colectiva del gabinete y la designación de un nuevo equipo de ministros, lo que podría agravar la ya frágil estabilidad institucional.
¿Quién asumirá el Ministerio de Salud?
Según información confirmada por Infobae, la terna final para reemplazar a Quiroz Avilés se redujo a dos candidatos: Juan Carlos Velasco y Shirley Monzón. Velasco, médico cirujano y exjefe del Instituto Nacional de Salud (INS), es percibido como la alternativa para “despartidizar” el sector. Su experiencia incluye la dirección del Hospital Loayza y una reciente victoria legal contra el exministro César Vásquez, quien intentó removerlo de Susalud.
Por su parte, Monzón, actual viceministra de Prestaciones, representa la continuidad de la influencia de APP tras haber sido asesora de César Vásquez, exministro de Salud y actual candidato al Senado. Enfrenta cuestionamientos por presuntas inconsistencias en sus declaraciones juradas y por haber omitido información relevante sobre su situación familiar al momento de acceder a cargos superiores. Además, se investiga el financiamiento estatal de la defensa legal de Jorge Guzmán Niño, procesado por colusión, cuando Monzón ya laboraba en el despacho ministerial.