El candidato presidencial de Podemos Perú, José Luna Gálvez, continúa enfrentado con el exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga, con quien intercambia críticas en medio de sus respectivas campañas electorales. Desde Moquegua, incluso, manifestó su deseo de compartir la segunda vuelta, al considerar que sería sencillo derrotarlo.
“Me gustaría llegar con Rafael López Aliaga, porque sería fácil de ganar”, mencionó y argumentó que la distancia entre ambos reside en que su contrincante representa a las élites financieras, mientras él representa a las mayorías y propone un modelo de Estado más justo y redistributivo.
En esa línea, señaló que los planteamientos del postulante de Renovación Popular “obedecen a una agenda de los bancos y de los poderosos del país”, mientras que la suya está orientada a saldar la deuda social del Estado con los peruanos. “López Aliaga tiene programas que le han dado los bancos. Él mismo dice que es amigo de los banqueros, que ha trabajado para ellos 25 años. Nosotros somos totalmente opuestos, tenemos un programa de pago de la deuda social”, explicó.
“Hay más de 11 millones de peruanos en pobreza extrema y más de dos millones sin título de propiedad, sin agua ni desagüe”, afirmó. En ese sentido, Luna recalcó que su objetivo es lograr un Estado que reconozca y atienda esas necesidades históricas.
Mano dura para cobrar deudas empresariales y exigir a las mineras
En otro pasaje de su intervención, José Luna anunció que su eventual gobierno implementará medidas firmes para cobrar la millonaria deuda tributaria que grandes empresas mantienen con la Sunat. Refirió que esos recursos deben dirigirse a los sectores más necesitados de la sociedad.
“Hay que tener las pelotas bien puestas y el pantalón bien amarrado para eso. Y nosotros los tenemos. A los grandazos nadie los toca, pero a uno pequeño, por una deuda mínima, la Sunat y el Municipio le embargan todo. Seremos un gobierno fuerte, con respaldo popular para enfrentarlos”, afirmó.
Respecto a la minería, indicó que exigirá a las grandes empresas cumplir con sus compromisos ambientales y sociales con las comunidades. Subrayó que existe tecnología suficiente para la remediación ambiental y que, bajo su administración, se impondrá el cumplimiento estricto de estas obligaciones.
“Hay que hablarles claro y con voz alta. Si no lo hacen, lo tendrán que hacer. Un gobierno débil perpetúa el sistema actual. Nosotros seremos firmes para que las mineras respeten a las comunidades”, señaló Luna.
Consultado sobre las declaraciones de otros candidatos, como César Acuña, quien dijo haber recibido guía divina para gobernar, Luna respondió que basa su carrera en la experiencia y la formación profesional. Recordó su paso junto a Luis Castañeda, de quien aprendió sobre gestión pública, y su dedicación al estudio de los problemas nacionales. “Renuncié a cobrar del Estado y me concentré en analizar los desafíos del país”, comentó.
Participación de Daniel Urresti
En materia de seguridad, Luna destacó que cuenta con un plan elaborado hace más de cinco años junto al general Daniel Urresti. Rechazó la militarización de las calles y apostó por un enfoque basado en inteligencia y modernización policial. “No se recuperará la seguridad con tanques y soldados en las esquinas. Se logrará mediante inteligencia y formando a 20 mil policías como ternas para infiltrarse entre la población y capturar a los delincuentes”, explicó.
Aseguró que el financiamiento para este plan provendrá del recorte al presupuesto del Congreso de la República.
Además, anunció la construcción de un gran megapenal destinado a albergar a los criminales más peligrosos y permitir la efectiva ejecución de las condenas. Este complejo penitenciario estaría diseñado para afrontar el crecimiento de la violencia delictiva y garantizar que las penas se cumplan a cabalidad.