Estos son los cambios que notarás en tu presión arterial si comes avena cada mañana

Los datos revisados indican que este alimento conserva más fibra soluble y micronutrientes asociados a una mejoría modesta de la presión arterial, especialmente en dietas bajas en sodio

Una opción saludable, perfecta para empezar el día con energía y sabor. (Gemini)

Un nuevo análisis realizado por Harvard T.H. Chan School of Public Health ha sugerido que el consumo frecuente de avena podría ayudar a reducir los valores de presión arterial. Este hallazgo ofrece una alternativa alimentaria sencilla para quienes buscan estrategias naturales que acompañen otras medidas recomendadas para el control de la hipertensión.

Aunque los resultados son alentadores, los autores del estudio advierten que la avena no sustituye el tratamiento médico, y que los posibles beneficios dependen de varios factores, como la cantidad y el tipo de avena consumida, además de hábitos de vida general. La investigación recalca que las personas con hipertensión deben continuar con el seguimiento profesional y no suspender fármacos sin consultar.

El estudio, publicado por el equipo de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, revisó ensayos clínicos que implicaron la inclusión de avena integral en la dieta habitual. Los investigadores observaron una asociación entre el consumo regular de este cereal y una reducción de entre 2 y 7 mmHg en los valores de presión sistólica, el indicador más citado de riesgo cardiovascular. Esta reducción, aunque modesta, ha sido suficiente para que los autores la consideren clínicamente relevante cuando se integra en un enfoque dietético más amplio.

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Un vaso de yogur natural decorado con frambuesas, moras, arándanos, fresas, nueces y pistachos, coronado con una ramita de menta. Una opción nutritiva y colorida para comenzar el día de manera saludable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El efecto se atribuye en parte al contenido de beta-glucanos, un tipo de fibra soluble presente en la avena. Según el nutricionista Nik Dhurandhar, presidente del Departamento de Ciencias Nutricionales de la Universidad Tecnológica de Texas, estos compuestos contribuyen a disminuir la absorción intestinal de colesterol y a mejorar la función vascular, aunque reconoce que el mecanismo exacto sobre la presión arterial sigue en estudio.

¿Qué tipo de avena produce este efecto?

La investigación analizó distintas presentaciones de avena, como copos tradicionales, avena cortada al acero y avena instantánea. Los datos indican que las versiones mínimamente procesadas presentan una mayor proporción de fibra soluble y conservan más micronutrientes asociados a los potenciales beneficios cardiovasculares. No obstante, los expertos enfatizan que las diferencias entre formatos comerciales podrían influir en los resultados individuales.

La nutricionista Kristin Kirkpatrick aclaró a Health que los alimentos ultraprocesados con adición de azúcar, sodio o grasas saturadas no deben considerarse equivalentes a la avena pura. Las pruebas disponibles muestran que los mejores efectos en la presión arterial se registraron cuando la avena se consumió como parte de una dieta baja en sodio, pobre en grasas saturadas y rica en frutas, verduras y otros granos enteros.

(Crédito: Freepik)

Límites y recomendaciones actuales

La revisión señala que los ensayos incluidos tuvieron una duración variable, desde cuatro semanas hasta tres meses. Si bien la tendencia a la baja en los niveles de presión se mantuvo durante el periodo del estudio, no se dispone aún de información a largo plazo sobre la magnitud y persistencia de los efectos de la avena en la salud cardiovascular.

No todos los participantes respondieron de igual manera. Factores como la edad, presencia de medicación antihipertensiva y estado metabólico previo condicionaron la respuesta observada. Por tal motivo, los autores concluyen que la avena puede formar parte de una estrategia alimentaria global, pero no reemplaza tratamientos ni actúa sola sobre el control de la presión arterial.

Las entidades médicas como la American Heart Association ratifican que las intervenciones dietéticas, incluida la incorporación de granos enteros, suman beneficios cuando acompañan otros cambios, como la actividad física regular, la moderación en el consumo de alcohol y el abandono del tabaquismo.

La cantidad diaria mencionada en la mayoría de los estudios oscila entre 40 y 70 g de avena seca, lo que equivale aproximadamente a una porción estándar. Los nutricionistas señalan que el consumo excesivo podría provocar molestias digestivas, especialmente en quienes no están acostumbrados a una ingesta elevada de fibra.

El artículo en Health concluye que la integración de avena integral, preferentemente sin procesar ni añadidos, podría ser una opción adicional para quienes buscan mejorar sus perfiles cardíacos, siempre en consulta con los profesionales de la salud.

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