La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Venezuela, en una operación militar sin precedentes, impactó de lleno en la campaña presidencial peruana. Del total, dieciséis candidatos que aspiran a suceder a José Jerí —presidente interino designado tras la vacancia de Dina Boluarte— reaccionaron de inmediato a través de sus redes sociales.
Sus posturas reflejan no solo visiones distintas sobre la crisis venezolana, sino también profundas diferencias sobre la soberanía y el derecho internacional. De acuerdo a sus expresiones, se dividen en tres bloques: quienes respaldan la intervención y celebran el fin del régimen chavista; quienes, aunque críticos de Maduro, denuncian la operación militar extranjera y alertan sobre sus consecuencias internacionales; y quienes centran su discurso en la denuncia de un presunto secuestro y evitan referirse a la naturaleza del régimen venezolano.
¿Quiénes respaldaron la intervención de Estados Unidos?
El primer grupo de candidatos, fundamentalmente desde el centro y la derecha, saludó abiertamente el fin de la era de Nicolás Maduro y consideró la intervención militar liderada por Estados Unidos como un paso necesario para restablecer la democracia y la libertad en Venezuela. Para ellos, la operación representa un quiebre histórico y una oportunidad para la región:
Keiko Fujimori (Fuerza Popular) calificó la acción como “un hecho histórico que marca el fin de una dictadura criminal que oprimió a su pueblo, destruyó sus instituciones y truncó los sueños de millones de venezolanos forzados al exilio”. La lideresa naranja saludó la decisión del presidente estadounidense y consideró que “hoy se abre una nueva esperanza para Venezuela”.
Rafael López Aliaga (Renovación Popular) celebró la caída de lo que denominó la “narcodictadura asesina de Maduro y su organización criminal”, y rindió homenaje a los “héroes que dieron su vida por recuperar la libertad en Venezuela”. Además, felicitó a la dirigente opositora María Corina Machado por su papel en la resistencia.
José Williams (Avanza País) sostuvo que “la captura de Nicolás Maduro marca el fin de una dictadura que convirtió a Venezuela en un Estado fallido, con pobreza, represión y éxodo masivo de su población”. A su juicio, América Latina no merece gobiernos “con ideologías fracasadas” y la democracia debe prevalecer en la región.
César Acuña (Alianza para el Progreso) expresó que la caída de Maduro “trae esperanza a Venezuela”. El candidato resaltó su empatía con los migrantes y confió en que este cambio inspire nuevas oportunidades para todos.
Rafael Belaúnde (Libertad Popular) fue directo al considerar que la operación debe continuar “ahora por Diosdado Cabello y Vladimir Padrino, para terminar con 25 años de dictadura narcochavista”. Defendió la idea de que América Latina no puede dar espacio a las dictaduras.
Fiorella Molinelli (Fuerza y Libertad) destacó la resistencia del pueblo venezolano y afirmó que “la democracia no se negocia”. Planteó que la región debe mantenerse firme ante las dictaduras y más unida en la defensa de la libertad.
Carlos Jaico (Perú Moderno) consideró la caída del chavismo como “una victoria trascendental para Venezuela y para América Latina que anhela la libertad y la democracia”. Llamó a erradicar definitivamente cualquier forma de autoritarismo en la región.
Paul Jaimes (Progresemos) sostuvo que “tras años de corrupción, represión y éxodo masivo, América Latina ve que la justicia y la democracia prevalecen”. Subrayó que los pueblos merecen libertad y dignidad, y que el avance de la historia es irreversible.
Carlos Espá (Sí Creo) realizó un extenso análisis: describió el final de Maduro como el cierre de un “capítulo horrendo” en la historia venezolana y latinoamericana, y responsabilizó a la dictadura por el sufrimiento de millones de personas. También condenó la complicidad de regímenes autoritarios y expresó su esperanza en que la justicia alcance a todos los responsables.
¿Quiénes rechazan el régimen de Maduro, pero también la intervención militar extranjera?
En este segundo bloque, los candidatos reconocen la crisis, la represión y la violación de derechos humanos bajo el chavismo, pero enfatizan que la solución no puede llegar a través de la fuerza militar extranjera. Para ellos, la acción de Estados Unidos vulneró el derecho internacional y abre un precedente riesgoso para la región:
Alfonso López Chau (Ahora Nación) condenó la dictadura de Maduro y reafirmó la importancia del derecho internacional. “Condenamos toda intervención militar de un Estado en el territorio de otro y apostamos por soluciones pacíficas, la protección de la población civil y una Latinoamérica democrática, unida y en paz”, enfatizó.
Mario Vizcarra (Perú Primero) compartió la alegría del pueblo venezolano por el fin de la dictadura, pero advirtió que “la crisis no termina con un hombre”. Insistió en que urge una transición con paz y orden, y rechazó cualquier intervención que vulnere la soberanía y el orden internacional.
Mesías Guevara (Partido Morado) sostuvo que Maduro debe responder ante la justicia por sus crímenes, pero “por la vía multilateral (CPI, OEA, ONU)”. Alertó que la intervención armada unilateral de Estados Unidos ha puesto en riesgo la paz regional y violado la soberanía de Venezuela.
Yohnny Lescano (Cooperación Popular) reconoció que la caída de Maduro representa una alegría para el pueblo venezolano, pero calificó la operación estadounidense como “una infracción al derecho internacional”. Interpretó los hechos como una posible “salida negociada” más que una verdadera liberación.
Candidatos que denuncian un presunto secuestro y omiten la naturaleza del régimen de Maduro
El último grupo de candidatos, aunque minoritario, se focalizó en denunciar la operación estadounidense como un secuestro y una agresión imperialista, sin condenar expresamente la dictadura chavista ni sus crímenes:
Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) rechazó de forma tajante la agresión militar: “La intervención militar y el secuestro de un presidente en ejercicio sientan un precedente nefasto para América Latina, la soberanía de las naciones y pueblos latinoamericanos”. Defendió la autodeterminación y la no injerencia extranjera.
Ronald Atencio (Venceremos) denunció el ataque estadounidense como una “agresión imperialista yanqui” y expresó solidaridad “con la patria de Simón Bolívar”. Sostuvo que la guerra es usada como herramienta de imposición política por el imperialismo y rechazó cualquier violación a la soberanía.
Vladimir Cerrón (Perú Libre) centró su mensaje en la legalidad de la detención: “¿El presidente de Venezuela fue capturado o secuestrado? Se captura con una orden judicial nacional o internacional, en flagrancia o cuando se le despoje la inmunidad. Nicolás Maduro fue secuestrado”, afirmó, sin aludir a la situación de derechos humanos bajo el chavismo.