A lo largo del 2025, el turismo en el Perú atravesó un proceso complejo y decisivo. El país registró señales de recuperación, nuevas tendencias de viaje y un mayor movimiento interno, mientras el turismo receptivo continuó por debajo de los niveles previos a la pandemia. Las cifras oficiales permitieron observar un comportamiento desigual entre regiones y segmentos, con avances en la llegada de visitantes internacionales y un mayor dinamismo en destinos emblemáticos, aunque también persistieron limitaciones vinculadas a la infraestructura, la seguridad y la conectividad aérea.
En este escenario, el análisis del sector integró cifras, testimonios y balances de dirigentes empresariales y autoridades. Los especialistas coincidieron en que el 2025 expuso fortalezas, pero también reveló fallas estructurales que afectan la competitividad del país frente a mercados vecinos. El director ejecutivo de ComexPerú, Jaime Dupuy, expresó que “El sector turismo, uno de los motores potenciales del Perú, ilustra bien estos problemas. El país sigue siendo reconocido en rankings globales y Machu Picchu es famoso internacionalmente, pero aún no se recuperan los niveles de visitantes previos a la pandemia”. Para el economista, el desafío no se asocia a la falta de atractivos, sino a carencias operativas y de gestión que impactan de forma directa en la experiencia del viajero.
Dupuy remarcó además que la administración del principal destino del país requiere un esquema institucional claro y coordinado. “La gestión de Machu Picchu debería recaer en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), coordinando con los ministerios de Cultura, Ambiente y gobiernos locales, para evitar improvisaciones y conflictos de intereses que perjudican el turismo”, señaló.
En paralelo, el balance del año recogió la visión de representantes del sector privado, quienes observaron un crecimiento parcial del turismo interno, junto con un receptivo internacional todavía limitado por factores externos e internos. La presidenta de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo (Apavit), Patricia Campos Cisneros, informó que el turismo receptivo proyectó 3 millones 800 mil visitantes, cifra menor a la meta inicial. Explicó que diversos episodios de bloqueo de vías, conflictos en el transporte hacia Machu Picchu y problemas de seguridad influyeron en la decisión de muchos viajeros que optaron por otros países de la región.
A partir de estos elementos, el 2025 dejó una fotografía amplia del turismo peruano: recuperación gradual, cifras en ascenso en determinados circuitos, mayor gasto por visitante y, al mismo tiempo, tensiones logísticas y regulatorias que condicionaron el desempeño del sector.
Recuperación parcial del turismo receptivo y desempeño de los principales destinos
De acuerdo con la información difundida por el Mincetur y Promperú, el país registró 3 millones 810 mil 219 visitantes internacionales entre enero y noviembre del 2025, con un crecimiento interanual de 4,5% y una recuperación de 78,6% frente al mismo periodo del 2019. Del total, 3 millones 130 mil 121 correspondieron a turistas y 680 mil 98 a excursionistas, con una participación de 82,2% y 17,8%, respectivamente. Estas cifras confirmaron un avance progresivo, aunque todavía distante de los niveles previos a la crisis sanitaria.
El presidente ejecutivo de Promperú, Ricardo Limo, detalló que, entre enero y octubre, el flujo superó los 2,8 millones de turistas internacionales y que la recuperación se ubicó cerca del 77,6% respecto del 2019. Destacó además un indicador clave para la economía del sector: el crecimiento del gasto promedio por visitante. Durante el segundo semestre del 2025, las divisas generadas por el turismo registraron un incremento de 11% frente al mismo periodo del 2019. Según sus palabras, “Están llegando viajeros que gastan mucho más que en años anteriores”, lo que reflejó un perfil de visitante orientado a experiencias culturales, gastronomía especializada y servicios de mayor valor.
Dentro del mapa de destinos, el Circuito Mágico de las Aguas se consolidó como el atractivo más visitado entre enero y septiembre, con 1 millón 845 mil 86 ingresos y una recuperación de 88,7% respecto del 2019. La mayor parte de ese flujo correspondió a visitantes nacionales, lo que evidenció la relevancia del turismo interno en la reactivación de actividades asociadas al comercio, el transporte y los servicios urbanos.
El Santuario Histórico de Machu Picchu registró 1 millón 170 mil 389 visitantes en el mismo periodo, con un incremento de 3% frente al año previo. Del total, el 78,4% correspondió a turistas extranjeros y el 21,6% a nacionales, una proporción que reafirmó su condición de principal polo de atracción internacional. Otros sitios del Cusco también lograron resultados favorables: la Explanada de Saqsaywaman contabilizó 720 mil 244 visitas, con crecimiento interanual de 3,1%, mientras que el Parque Arqueológico de Moray sumó 598 mil 881 ingresos y superó ampliamente los niveles de 2019.
En la costa sur, las Islas Ballestas reunieron 454 mil 329 turistas, con una variación positiva de 4,6% y una participación equilibrada entre visitantes nacionales y extranjeros. En conjunto, estos datos destacaron el fortalecimiento de circuitos tradicionales y una progresiva diversificación de rutas dentro del Valle Sagrado y el corredor sur del país.
Desafíos de gestión, conectividad y formalización del sector
La recuperación no avanzó de manera uniforme. Los gremios empresariales advirtieron sobre la persistencia de factores críticos que afectan la competitividad del país frente a otros destinos de la región. Patricia Campos insistió en la necesidad de modificar la plataforma de venta de boletos a Machu Picchu para asegurar control real de capacidad y disponibilidad. Señaló que la ausencia de entradas en fechas de alta demanda generó quejas, cancelaciones y malestar entre los turistas, además de una percepción de desorden institucional.
La experta también expresó preocupación por los conflictos entre operadores de transporte hacia el santuario, así como por la toma de rieles y carreteras que, en algunos casos, impidieron el desplazamiento de viajeros. Dichas situaciones provocaron retrasos, cambios de itinerario y pérdidas económicas para agencias y prestadores de servicios locales.
Otro punto sensible fue la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) aplicada a pasajeros en tránsito en Lima. Según la dirigente de Apavit, este pago desincentiva el uso del aeropuerto como centro de conexión regional frente a terminales de Bogotá, Panamá o Santiago. Explicó que los pasajeros en tránsito representan una fracción importante de la ocupación de los aviones y que la pérdida de ese mercado podría elevar el costo de los boletos para los viajeros nacionales.
La informalidad emergió como una preocupación adicional. Campos denunció el incremento de agencias sin registro que operan desde domicilios particulares, sin pólizas de seguro y fuera del sistema tributario. Alertó también sobre plataformas virtuales que ofrecen servicios turísticos y desaparecen luego de recibir pagos, por lo que exhortó a los usuarios a verificar el registro de las agencias ante el Mincetur para proteger su dinero y reducir riesgos.
Tendencias del turismo interno y movilización por feriados de fin de año
El turismo interno mostró un desempeño más sólido durante el 2025, con eventos, feriados y viajes familiares que impulsaron la actividad en diversas regiones. El Viceministerio de Turismo estima que los feriados por Navidad y Año Nuevo movilizarán a 2,1 millones de turistas nacionales, con un impacto económico aproximado de 294 millones de dólares. La ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, señaló que “De este total, el 38% correspondería a quienes viajen durante las festividades navideñas y el 62% a quienes lo hagan en el marco de las celebraciones por Fin de Año”.
Según el estudio oficial, durante Navidad, Lima Metropolitana aportó el 21,1% del total de viajes internos, mientras que las regiones concentraron el 78,9%. En cambio, por Año Nuevo, la capital representará el 54,1% del flujo, con predominio de desplazamientos desde zonas urbanas hacia destinos de costa y sierra cercanos. El gasto promedio estimado es de 473 soles para Navidad y 539 soles para Año Nuevo, con una permanencia de cuatro noches en ambos periodos.
Los destinos preferidos para Navidad incluyeron Lima, La Libertad, Arequipa, Piura, Ica, Cajamarca, Cusco, Junín y Áncash. La principal motivación fue la visita a familiares y amigos, mientras que un porcentaje menor viajó con fines recreativos. Para Año Nuevo, los lugares más visitados serán Lima, Arequipa, Ica, Áncash, Cusco, Lambayeque, La Libertad, Piura, Ucayali y Ayacucho, con un incremento de viajes recreativos, sobre todo entre residentes de la capital.
El transporte interprovincial dominará en ambos periodos, seguido por vehículos particulares y, en menor proporción, vuelos comerciales. En materia de alojamiento, las casas de familiares y amigos ocupanel primer lugar, con presencia secundaria de hostales y hoteles de 1 o 2 estrellas. La organización de los viajes se realizó, en su mayoría, por cuenta propia, con escaso uso de paquetes turísticos.
Conectividad aérea y esfuerzos de diversificación de rutas internacionales
Las autoridades del sector reconocieron que el desempeño del turismo receptivo estuvo condicionado por episodios de restricción en la conectividad aérea regional. Los aeropuertos de Junín y Jaén retomaron operaciones tras paralizaciones temporales, mientras el Mincetur y el Viceministerio de Turismo impulsaron gestiones para atraer nuevas aerolíneas de Canadá, Turquía y países de Asia, con el objetivo de ampliar la red de rutas y fortalecer la interconexión intercontinental.
Promperú informó, además, que la participación en ferias internacionales y eventos especializados permitió reforzar la promoción del país en mercados estratégicos, con impacto directo sobre pequeñas y medianas empresas turísticas. Estas acciones apuntaron a diversificar la oferta, fortalecer circuitos culturales y naturales y consolidar productos vinculados a la gastronomía, el turismo de experiencias y los viajes de corta estadía.
En regiones como el Cusco, el sector privado debió ajustar operaciones ante incidentes locales que influyeron de forma temporal en el flujo de visitantes. Sin embargo, los operadores reportaron una demanda en ascenso y un avance sostenido en la ocupación de servicios, con participación de agencias, emprendimientos rurales y negocios complementarios.
Balance del 2025 y perspectivas inmediatas del sector
Las estimaciones de Apavit proyectaron que el 2025 cerró con cerca de 3,9 millones de turistas internacionales y que el 2026 podría registrar un incremento aproximado de 15%, siempre que las condiciones de seguridad, conectividad y gestión avancen en la misma dirección. El Mincetur destacó que los resultados del año reflejaron una recuperación integral, con impacto positivo sobre el comercio, el transporte y el empleo en regiones turísticas.
El desempeño de destinos como el Circuito Mágico de las Aguas, Machu Picchu, Saqsaywaman, Moray y las Islas Ballestas mostró que el interés por el Perú permanece vigente en mercados nacionales e internacionales. Al mismo tiempo, las voces del sector insistieron en la necesidad de fortalecer la coordinación institucional, modernizar la infraestructura y reducir la informalidad para consolidar la ruta de recuperación del turismo peruano en el corto plazo.