Las líneas y geoglifos de Nazca y Palpa en Perú, un tesoro de más de 800 figuras, declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco

Hoy, 17 de diciembre, se conmemora el aniversario de la declaración de las líneas y geoglifos de Nasca y Palpa como Patrimonio Cultural de la Humanidad por Unesco en 1994, destacando su valor histórico y cultural

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Con cerca de 800 figuras, las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa representan una maravilla geométrica y cultural, honrando la sabiduría de civilizaciones antiguas. (TikTok: Marca Perú)

Nuestro país alberga numerosos sitios impresionantes, muchos de ellos reconocidos internacionalmente. Entre estos se destacan las Líneas y Geoglifos de Nazca y Palpa. El día de hoy, 17 de diciembre, marca un aniversario significativo: en 1994, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró estas figuras como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Ubicadas en las áridas tierras de las provincias de Nasca y Palpa, en la región de Ica, Perú, estas líneas y geoglifos son muestra de la historia que heredamos de nuestros antepasados.

¿Qué son exactamente estas líneas y geoglifos?

El reconocimiento de la Unesco en 1994 subraya la importancia de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa como una herencia cultural invaluable. (Infobae)
El reconocimiento de la Unesco en 1994 subraya la importancia de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa como una herencia cultural invaluable. (Infobae)

Se trata de figuras zoomorfas, antropomorfas y líneas esculpidas en la superficie llana de los territorios desérticos. Estos monumentos arqueológicos representan un legado del mundo religioso de las antiguas sociedades prehispánicas que habitaron la costa sur del Perú entre los siglos VIII a.C. y VIII d.C.

A lo largo de casi 2 mil años, los antiguos habitantes de esta región trazaron estas formas con una precisión geométrica asombrosa. Las figuras, algunas de varios kilómetros de extensión, transformaron el suelo en un impresionante paisaje cultural con significados simbólicos, rituales y sociales que perduran hasta nuestros días. Son cerca de 800 figuras, entre las que destacan el cóndor, pelicano, mono y colibrí.

Estas líneas y geoglifos no tienen comparación en el mundo en cuanto a su extensión, diversidad y tradición. Son una manifestación sobresaliente de una religión compartida y una cohesión social a lo largo de un vasto lapso temporal.

El área inscrita en la lista del Patrimonio Mundial abarca alrededor de 753 km². Sin embargo, para la gestión del patrimonio cultural y natural en esta zona, se considera un territorio más amplio, alcanzando aproximadamente 5,627 km², ubicados en las regiones de Ica y Ayacucho.

¿Qué encontramos en las líneas y geoglifos de Nasca y Pampas?

Estas figuras se encuentran en Ica, Perú, y consisten en diseños zoomorfos, antropomorfos y geométricos que datan de entre los siglos VIII a.C. y VIII d.C. (Yamagata University / IBM Japan)
Estas figuras se encuentran en Ica, Perú, y consisten en diseños zoomorfos, antropomorfos y geométricos que datan de entre los siglos VIII a.C. y VIII d.C. (Yamagata University / IBM Japan)

El territorio de Nasca y Palpa, no solo es reconocido por las líneas y geoglifos que adornan sus extensiones desérticas, sino por una riqueza patrimonial diversa y multifacética, según el Plan de gestión titulado ‘Sistemas de gestión para el patrimonio cultural en el territorio de Nasca y Palpa elaborado por el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo .

Este territorio alberga lugares significativos desde una perspectiva arqueológica. Entre ellos se encuentran sitios ceremoniales y urbanos, geoglifos, petroglifos, sistemas de caminos, acueductos, cementerios y más. Asimismo, posee un patrimonio histórico colonial y republicano, representado por iglesias, casonas, casas, haciendas y lugares de producción y memoria, como el sitio de la Batalla de Changuillo.

No se detiene aquí la riqueza del sitio. Además, exhibe una variada muestra de ecosistemas y especies de flora y fauna que aún perduran en sitios emblemáticos como Cerro Blanco, los Bosques de Huarango, las Playas de Marcona, la Reserva de San Fernando, la desembocadura de Santa Ana (Changuillo) y zonas ricas en fósiles.

Orígenes de las líneas de Nasca

os estudios sobre las Líneas de Nasca se remontan a 1926, con interpretaciones que varían desde sistemas de irrigación hasta representaciones astronómicas y religiosas.  (Peru.info)
os estudios sobre las Líneas de Nasca se remontan a 1926, con interpretaciones que varían desde sistemas de irrigación hasta representaciones astronómicas y religiosas. (Peru.info)

La cultura Nasca, conocido por sus jeroglíficos y exquisita cerámica policromada, encierra un enigma ancestral en las líneas y geoglifos que adornan su extenso territorio. Los primeros registros científicos de estos trazados datan de 1926, cuando los arqueólogos Toribio Mejía Xesspe y Alfred Kroeber describieron algunas figuras cerca de Cantalloc, al este de Nasca.

Sin embargo, fue en las décadas de 1930 y 1940 que el verdadero alcance de este descubrimiento arqueológico tomó forma, coincidiendo con el establecimiento del tráfico aéreo en la costa sur de Perú. Desde el aire, por primera vez, se avistaron líneas y trapecios de varios kilómetros de extensión. Paul Kosok y Maria Reiche desempeñaron un papel crucial en la divulgación de estos geoglifos, mientras que las teorías fantásticas de Erich von Däniken vinculaban las líneas de Nasca con visitas extraterrestres.

Los primeros informes científicos interpretaron estas líneas como sistemas de irrigación, caminos ceremoniales o lugares para el culto a los ancestros. Sin embargo, Kosok y Reiche propusieron su función como un calendario astronómico, señalando que algunas líneas se alineaban con puntos en el horizonte donde el sol se ponía en fechas clave del calendario.

Investigaciones posteriores, como las de Johan Reinhard, sugieren que los geoglifos homenajean a los dioses del agua, conectándolos con los cerros responsables de las lluvias en una región árida. Las figuras representativas, como la araña, asociada con lluvias, o el cóndor, ligado a cerros sagrados, reflejan la sabiduría del ciclo del agua.