El hongo que crece en tu tabla para picar aunque la laves con jabón todos los días

Investigaciones científicas y autoridades sanitarias coinciden en que lavar la tabla para picar con jabón no basta para eliminar los hongos que crecen en sus grietas

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La limpieza con agua y jabón es solo el primer paso para reducir microorganismos en la tabla para picar, según recomendaciones de la UNAM y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada rayadura que el cuchillo abre en la tabla es una cavidad donde quedan residuos de alimento y agua. Ahí la humedad persiste horas después del lavado, y los hongos encuentran las condiciones para crecer.

Un estudio publicado en la revista científica internacional Current Perspectives on Health Sciences detectó levaduras y mohos directamente sobre tablas para picar en uso, con una carga de 367 colonias de hongos y levaduras por centímetro cuadrado.

Una infografía detalla la proliferación de hongos en tablas de cocina rayadas y ofrece recomendaciones para una limpieza efectiva, según un estudio científico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El problema no es la frecuencia del lavado sino lo que el jabón no alcanza.

Berenice de la Barrera, del Programa Universitario de Alimentos de la UNAM, advirtió en un boletín de la Dirección General de Comunicación Social de la universidad que usar una cubeta con agua para sumergir los trastes “solo concentra la carga microbiana”. La limpieza, precisó, requiere agua limpia y corriente, tallado con jabón y estropajo o cepillo.

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La separación de alimentos crudos y cocidos es clave para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos, de acuerdo con la OMS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El jabón reduce la contaminación, pero no llega al umbral seguro

Un estudio publicado en la revista Scientific Reports por investigadores de la Universidad de Ciencias Médicas de Yasuj midió la contaminación en tablas para picar de 28 establecimientos antes y después del lavado con jabón.

Después de limpiar, la tabla seguía con el doble de contaminación microbiana que el nivel mínimo aceptable, según la escala usada por los investigadores.

Después del lavado, la contaminación microbiana en tablas para picar puede seguir por encima del límite seguro, según Scientific Reports. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tabla fue, de todas las superficies analizadas, la que mayor contaminación registró antes y después de limpiarla.

La Secretaría de Salud prohíbe en negocios de alimentos el uso de utensilios con grietas a través de la Norma Oficial Mexicana de Prácticas de Higiene NOM-251-SSA1-2009: en esas cavidades se acumulan microorganismos que el jabón no alcanza.

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La presencia de hongos y levaduras en tablas para picar es una señal de deficiencia higiénica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque la norma aplica a los negocios, el comportamiento de los microorganismos en una grieta es el mismo en una cocina de restaurante que en una doméstica.

Madera, plástico o bambú: cuál retiene más hongos y bacterias

El material de la tabla incide en cuántos microorganismos retiene.

Un estudio publicado en el Journal of Food Protection y disponible en la plataforma PubMed, comparó tablas de madera de arce con tablas de polietileno de alta densidad.

El polietileno de alta densidad es el material plástico más común en las tablas para picar domésticas: rígido, ligero y disponible en distintos colores en cualquier tienda de cocina o supermercado.

Tablas para picar de madera, plástico y bambú muestran diferencias en la retención y eliminación de hongos y bacterias, según una infografía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las tablas de madera redujeron E. coli, una bacteria asociada a enfermedades transmitidas por alimentos, hasta el límite de detección en dos horas sin limpiarlas, gracias a compuestos naturales con propiedades bactericidas.

Las de plástico presentaron tasas de detección microbiana más altas en general.

El Programa Universitario de Alimentos de la UNAM recomienda el uso de agua corriente y tallado con jabón y estropajo para limpiar utensilios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Servicio de Inspección e Inocuidad de Alimentos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) señala en su portal oficial que las tablas de bambú son más duras y menos porosas que las de madera, absorben muy poca humedad y son más resistentes a las bacterias.

Cómo desinfectar y cuándo reemplazar la tabla para picar

Lavar con agua caliente y jabón después de cada uso es el primer paso, según el USDA.

Cuando ya hay moho visible, el jabón no basta: la misma institución recomienda desinfectar con una solución de una cucharada de cloro líquido sin fragancia por cada cuatro litros de agua, inundar la superficie, dejar reposar varios minutos, enjuagar con agua limpia y secar.

Una infografía ilustra los métodos para limpiar, desinfectar y reemplazar tablas de picar, siguiendo las pautas de USDA, UNAM y OMS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Berenice de la Barrera, del Programa Universitario de Alimentos de la UNAM, recomienda contar con al menos dos tablas: una para verduras y frutas, y otra para carnes, aves y mariscos crudos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece la separación de alimentos crudos y cocidos como una de sus cinco claves de inocuidad alimentaria.

La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria explica por qué los alimentos crudos y cocidos nunca deben compartir la misma tabla para picar. (YouTube/@acsagencat)

Todas las tablas se desgastan con el tiempo, advierte el USDA. Una vez que desarrollan ranuras difíciles de limpiar, deben desecharse.

Para las de madera y bambú, recomienda frotar con aceite mineral periódicamente para reducir el agrietamiento que abre espacios a los microorganismos.