De vehículos “monstruo” a drones: así ha evolucionado la tecnología usada por los cárteles mexicanos

Michoacán y otras zonas de conflicto se han convertido en laboratorios de innovación criminal, donde los cárteles prueban tácticas y tecnologías que desafían al Estado

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La comunidad reportó 17 ataques
La comunidad reportó 17 ataques con dron desde el 2 de mayo. Imagen: Infobae México

El reciente cierre temporal del aeropuerto de El Paso, Texas, debido a preocupaciones de seguridad relacionadas con drones que habrían ingresado desde México, presuntamente vinculados a actividades de cárteles, reavivó el debate sobre la sofisticación tecnológica del crimen organizado en la región.

La tecnología empleada por los cárteles mexicanos para ejercer control territorial y desafiar al Estado ha experimentado una transformación profunda en pocas décadas.

El arsenal criminal ha ido de los primeros fusiles automáticos y artefactos explosivos improvisados, pasando por “vehículos monstruo” blindados de forma artesanal, hasta la adopción de sofisticados drones militares y sistemas antidrones.

Foto: Jesús Aviles / Infobae
Foto: Jesús Aviles / Infobae México

Esta escalada tecnológica no surgió de la noche a la mañana: antes de los drones y sistemas de vigilancia avanzados, los cárteles desarrollaron ingeniosas formas de imponerse en el terreno, combinando funcionalidad y ostentación.

De armas automáticas y explosivos caseros a vehículos “monstruo”

De acuerdo con Alexéi Chévez, analista mexicano especializado en temas de seguridad pública, fuerzas armadas y asuntos militares, durante las primeras décadas del auge del narcotráfico, fusiles de asalto como el AK-47 y el AR-15, junto a pistolas automáticas, granadas y artefactos explosivos improvisados, definieron el poder de fuego de los grupos criminales en México.

Estas armas sirvieron para fortalecer la capacidad de ataque y defensa de los cárteles, facilitando emboscadas, atentados y el control de territorios estratégicos.

Una de las camionetas aseguradas
Una de las camionetas aseguradas (SSPC)

La escalada de violencia llevó a la aparición de los primeros vehículos “monstruo”: camiones y camionetas blindadas artesanalmente con placas de acero, ventanillas reducidas y habitáculos reforzados.

Este tipo de unidades, popularizadas durante la llamada “guerra contra el narco” en el sexenio de Felipe Calderón, permitieron a los cárteles resistir enfrentamientos directos contra fuerzas federales y grupos rivales.

Además de su función táctica, estos vehículos se convirtieron en símbolos de poder y ostentación, como destaca Chévez en el programa Esquina Balderas con Óscar Balderas: “Muchos de estos vehículos y armas cumplen una función simbólica, de ostentación, más allá de su eficiencia táctica”.

Durante años, la imagen de los “vehículos monstruo” definió el poderío de grupos criminales en estados como Tamaulipas, Michoacán y Jalisco.

Michoacán, epicentro de innovación criminal

En Michoacán no hay ningún
En Michoacán no hay ningún municipio libre de las garras del narco. (Infobae)

Gran parte de la transformación tecnológica ha tenido como epicentro a Michoacán, considerado por especialistas como el “ground zero” del conflicto.

En esta entidad se desplegó el primer gran operativo militar de la guerra contra el narco. Además, Michoacán ha sido escenario de innovaciones criminales, disputas entre cárteles y atentados emblemáticos, como el ataque con granadas en Morelia en 2008.

Chévez destaca que el estado ha sido campo de pruebas para nuevas tácticas y armas, incluyendo el uso de drones para vigilancia.

Según el especialista, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha sido señalado como uno de los grupos que más ha adaptado armas. Además, el grupo liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, ha reclutado y entrenado comandos colombianos, profesionalizando sus células operativas, como su fuerza especializada de “droneros”, con estructura y jerarquía similares a las de fuerzas armadas regulares.

El salto digital: drones, inteligencia artificial y guerra electrónica

Captura del video que muestra
Captura del video que muestra el momento en que un dron deja caer un explosivo sobre una patrulla en Apatzingán, Michoacán. (Captura de pantalla)

La llegada de drones comerciales, diseñados para consumidores y de fácil adquisición, y drones agrícolas, fabricados originalmente para tareas como la fumigación o el monitoreo de cultivos, representó un cambio radical en el control territorial ejercido por los cárteles.

Estos dispositivos, equipados con cámaras y sistemas de transmisión en tiempo real, permitieron a los grupos criminales vigilar rutas, identificar movimientos de rivales y coordinar operaciones a distancia arriesgando menos a sus sicarios.

El acceso al GPS y la expansión de las redes móviles facilitaron aún más este tipo de operaciones remotas.

El siguiente paso fue la conversión de drones en armas ofensivas. El CJNG adaptó estos dispositivos para lanzar explosivos improvisados y, según el especialista, ha experimentado con inteligencia artificial para tareas de reconocimiento facial y seguimiento de objetivos.

¿Cuáles son los retos?

Un soldado mexicano sostiene un
Un soldado mexicano sostiene un inhibidor de drones durante una demostración en una instalación militar, mientras el Ministerio de Defensa de México mostró el miércoles los sistemas de seguridad antidrones que planea utilizar para proteger estadios y zonas de aficionados durante la Copa Mundial de la FIFA 2026, en la Ciudad de México, México, el 11 de febrero de 2026. REUTERS/Henry Romero

Paralelamente, las organizaciones criminales y el Estado han invertido en tecnología antidrones. Los “jammers”, dispositivos que interfieren señales de radio y GPS, están en uso en eventos oficiales y zonas de alto riesgo. El desarrollo más reciente son los Sky Fenders, sistemas que generan burbujas de exclusión aérea y bloquean múltiples tipos de comunicación inalámbrica.

La evolución tecnológica también se nutre del aprendizaje internacional. Los cárteles han enviado operadores a zonas de guerra en Europa del Este para capacitarse en el uso de drones y tácticas militares, aprovechando el laboratorio de innovación que representa la guerra actual, explica Alexéi Chévez: “Se ha multiplicado por cien mil la tecnología. Se ha abaratado”.

Según el especialista, la evolución tecnológica del crimen organizado en México ha alcanzado un punto en el que resulta prácticamente imposible garantizar una protección total ante amenazas como el uso de drones.

Advierte que, aunque el Estado puede adquirir tecnología defensiva y mejorar su preparación, la rapidez con la que los cárteles adoptan e innovan deja a las autoridades siempre un paso atrás. “No es que estemos mal, es que no hay todavía hoy en día esta protección que nos puedan ofrecer ante este tipo de amenazas”, concluye Chévez.