
Durante los años 70, 80 y 90, Jaime Moreno se convirtió en uno de los rostros más deseados del cine mexicano, especialmente del género de ficheras. Su impactante mirada verde, su rostro anguloso y su figura atlética lo catapultaron como un símbolo de deseo y rebeldía masculina. Hoy, a sus 78 años, el actor sigue activo, aunque con un perfil más discreto y lejos de los reflectores que lo acompañaron en su apogeo.

Su auge y caída
Originario de Pichucalco, Chiapas, Moreno nació el 20 de septiembre de 1957. Dejó su tierra natal para abrirse camino en el mundo del espectáculo. Comenzó en las fotonovelas —Novelas de amor, Linda, Cita, Cita de Lujo— y poco después incursionó en el cine, el teatro y la televisión. En 1976 protagonizó La India, bajo la dirección de Rogelio A. González, junto a Isela Vega, Mario Almada y Lilia Prado. Desde entonces, se convirtió en un rostro habitual del entretenimiento nacional.
A lo largo de su carrera ha participado en 48 películas y seis telenovelas, entre ellas Ana del Aire (1974), Yara (1979) y María Mercedes (1992). En el cine, protagonizó títulos emblemáticos como Las del Talón, El Chinaco Karateca y Erótica, esta última dirigida por Emilio “El Indio” Fernández.
En 1975 marcó un hito al convertirse en el primer mexicano en posar desnudo para la revista Playgirl. “Fue un parteaguas en su carrera y en la cultura de ese tiempo”, según refieren archivos de la publicación. El acto escandalizó a la opinión pública y lo consagró como un símbolo sexual de su generación.
También probó suerte en la música. En 1974 lanzó un disco homónimo con CBS, hoy Sony Music, y en 2017 presentó Nomás Contigo, producido por Ed Bo Producciones. A la par de su carrera artística, incursionó en la conducción, la locución y el modelaje, y hasta diseñó aparatos tecnológicos para personas con discapacidad y seguridad en su estado natal.

Niega haber quedado en el olvido
Pese a su historia de éxito, la vida actual de Jaime Moreno dista de los lujos que alguna vez lo rodearon. El 14 de mayo, una imagen suya en la terminal de autobuses AEXA, en Tuxtla Gutiérrez, se viralizó en redes sociales. En la fotografía aparece solo, con el rostro sereno, cabello teñido de negro y una expresión apacible. Vestía ropa sencilla, sin ostentaciones, casi como cualquier viajero más.
La publicación generó comentarios ofensivos sobre su apariencia. En respuesta, el actor compartió un video donde se le ve entrenando con pesas. “Estaba esperando a unos abogados”, explicó. Sobre quien lo llamó “viejito” y “acabado”, respondió con contundencia: “Es un tipo de Tuxtla Gutiérrez, un pobre idiota al que le gusta denigrar a la gente”.
Las nuevas generaciones pueden ignorar su legado, pero quienes vivieron el auge del cine de ficheras lo recuerdan como un ícono. Las mujeres de la época hippie y de la generación X aún evocan su belleza, su magnetismo y su audacia. Jaime Moreno, el galán de los ojos verdes, se resiste al olvido con la misma fuerza con la que conquistó a la audiencia décadas atrás.
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