Call of Duty: Una serie en evolución constante

Desde las trincheras de la Segunda Guerra Mundial hasta Verdansk, la saga de Activision redibujó los shooters en primera persona con cada entrega

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En octubre de 2003, Infinity Ward lanzó un juego de disparos en primera persona ambientado en la Segunda Guerra Mundial que competía, en ese entonces, con Medal of Honor y Battlefield. Nadie imaginaba en ese momento que Call of Duty terminaría siendo una de las franquicias más vendidas de la historia de los videojuegos.

Desde ese primer lanzamiento hasta hoy, la saga acumula más de 500 millones de copias vendidas. Si bien el último lanzamiento Call of Duty: Black Ops 7 no alcanzó los resultados esperados, Xbox y Activision apuestan a recuperar el poderío de su saga con su próximo lanzamiento: Call of Duty: Modern Warfare 4.

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Este lanzamiento suma relevancia por ser el primero en dejar atrás la antigua generación de consolas. Call of Duty: Modern Warfare 4 no saldrá en PlayStation 4 ni Xbox One. Solo estará disponible en PC, Xbox Series y Nintendo Switch 2, tras más de una década sin estar de lanzamiento en una consola de Nintendo.

Call of Duty 2
Call of Duty 2

Los primeros años: la Segunda Guerra Mundial como el escenario principal (2003-2006)

Las tres primeras entregas de la saga, publicadas entre 2003 y 2006, se desarrollaron casi exclusivamente durante la Segunda Guerra Mundial. Call of Duty (2003) fue el punto de partida: campaña single player y algunos modos multijugador. Vendió alrededor de 4,5 millones de copias.

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Call of Duty 2 (2005) llegó a las consolas por primera vez, aterrizando en Xbox 360 junto a PC. Con 5,9 millones de copias vendidas, amplió el alcance de la saga y confirmó su potencial en el mercado doméstico.

Call of Duty 3 (2006) fue el primer juego de la serie desarrollado por Treyarch, el estudio que sigue compartiendo el desarrollo de la franquicia con Infinity Ward. Mantuvo el escenario de los años cuarenta y, curiosamente, no tuvo versión para PC. La fórmula funcionaba, pero algo más grande se estaba cocinando.

Call of Duty 4: Modern Warfare
Call of Duty 4: Modern Warfare

El quiebre: Modern Warfare cambia las reglas del género (2007)

Call of Duty 4: Modern Warfare, lanzado en noviembre de 2007, no fue solo un juego más. Fue el momento en que la saga dio un giro radical: por primera vez, la acción se trasladaba a un conflicto contemporáneo. Infinity Ward abandonó los campos de Europa y el Pacífico para llevar al jugador a escenarios de Medio Oriente y Europa del Este.

El multijugador introdujo el sistema de prestigio, los desbloqueos progresivos de armas, las rachas de bajas (UAV, ataque aéreo, helicóptero) y mapas de diseño accesible pensados para distintas estrategias. El gunplay era limpio, sin retrocesos exagerados, con una curva de entrada baja. Cualquiera podía empezar a jugar sin horas de práctica previas. El juego vendió 15,7 millones de copias y cambió lo que se esperaba de un shooter multijugador.

Todo lo que hoy nos imaginamos cuando hablamos de Call of Duty se remonta, en esencia, a este gran lanzamiento.

Por otro lado, mientras Call of Duty encontraba soluciones y avances, su competencia se hundía con un desarrollo más estancado. Medal of Honor no pudo seguir el ritmo y quedó atrapada en la Segunda Guerra Mundial hasta su desaparición. Battlefield logró sobrevivir y reinventarse, pero por muchos años quedó relegado del lugar privilegiado en la industria que tenía.

Call of Duty: World at War
Call of Duty: World at War

World at War y Modern Warfare 2: Treyarch toma el relevo y el juego explota (2008-2009)

Call of Duty: World at War (2008) fue la respuesta de Treyarch al éxito de Modern Warfare. La saga volvía a la Segunda Guerra Mundial, esta vez con mapas más amplios y la posibilidad de usar tanques. La novedad más duradera fue la introducción del modo Zombis, que décadas después sigue siendo parte central de la identidad de la saga. Aun así, el regreso al periodo histórico ya desgastado le impidió alcanzar el impacto de su predecesor. Vendió 15,7 millones de copias.

En 2009, Infinity Ward devolvió el golpe. Call of Duty: Modern Warfare 2 fue el salto cuantitativo que nadie esperaba: 25 millones de copias vendidas en una cifra que entonces era inédita para la industria. El multijugador se expandió con más rachas de bajas, un arsenal enorme con decenas de accesorios por arma, mapas más grandes y mecánicas de personalización que antes no existían. La campaña también escaló en espectacularidad, al punto en que el propio juego la asemejaba a una película de acción de gran presupuesto.

Call of Duty: Black Ops II
Call of Duty: Black Ops II

El auge del competitivo: Black Ops y el nacimiento del esports (2010-2012)

Call of Duty: Black Ops (2010) continuó la escalada. Treyarch introdujo Nuketown, el mapa más pequeño y frenético de la saga, que con los años se volvería un símbolo de la franquicia. También incorporó la creación de logos personalizados y nuevas rachas de bajas. Se inauguró un sistema de clases que brindó una mayor variedad de combinaciones para los jugadores y el competitivo. La campaña presentó a Frank Woods y Alex Mason, personajes que volverían décadas después. Las ventas llegaron a 30,72 millones de copias.

Call of Duty: Modern Warfare 3 (2011) cerró la trilogía original de Modern Warfare con una narrativa que retomó a los personajes de los juegos anteriores y presentaba a Vladimir Makarov como el antagonista definitivo. En lo jugable, las diferencias con Black Ops eran menores, pero el juego tuvo un impacto cultural más amplio: fue el momento en que Call of Duty despegó como deporte electrónico. Los torneos crecieron, los creadores de contenido comenzaron a ganar audiencia masiva y el juego entró en el vocabulario de los esports.

Call of Duty: Black Ops II (2012) es, para muchos, la cima de la saga. Treyarch refinó el multijugador con el modo Liga, las rachas por puntos y una personalización que pocas entregas igualaron. Las ventas llegaron a 31 millones de copias, el pico histórico de la franquicia hasta ese momento. La campaña también apostó por una estructura novedosa: misiones con múltiples desenlaces posibles según las decisiones del jugador.

Call of Duty: Black Ops III
Call of Duty: Black Ops III

La etapa de los jetpacks: cuando Call of Duty miró al cielo (2013-2016)

Call of Duty: Ghosts (2013) marcó el inicio de una etapa complicada. La movilidad y su ambientación futurista fue percibida como un paso atrás. Los mapas resultaron demasiado grandes para el ritmo que la comunidad esperaba y la fórmula empezaba a mostrar señales de agotamiento. Las ventas bajaron a 28,98 millones, lo que en términos absolutos sigue siendo un éxito, pero la caída era visible.

La respuesta de Activision y Sledgehammer Games llegó en 2014 con Call of Duty: Advanced Warfare y la introducción de los exotrajes. Los jugadores podían dar doble salto, impulsarse lateralmente y moverse por las paredes. Era una mecánica directamente inspirada en Titanfall, y dividió a la comunidad. Para algunos fue una bocanada de aire fresco. Para otros, el alejamiento de lo que hacía especial a la saga. Vendió 21,76 millones de copias.

Call of Duty: Black Ops III (2015) moderó la propuesta: los saltos seguían existiendo, pero con un sistema de estamina que limitaba los desplazamientos aéreos. El juego incorporó a los especialistas, personajes con habilidades y personalidades únicas. Con 26,72 millones de copias vendidas, fue el más exitoso de esta etapa de movilidad acelerada.

Call of Duty: Infinite Warfare (2016) llevó la acción al espacio. Fue la entrega más ambiciosa narrativamente de la trilogía futurista, pero la más rechazada por la comunidad. Las ventas cayeron a 13,6 millones, el número más bajo de la saga desde sus años iniciales. Activision reaccionó incluyendo en el mismo paquete una versión remasterizada de Call of Duty 4: Modern Warfare, lo que demostró que la propia compañía sabía que sus últimas decisiones no fueron acertadas y su audiencia quería volver a las bases.

Call of Duty: Black Ops IIII
Call of Duty: Black Ops IIII

El regreso a las raíces y el agotamiento de la fórmula (2017-2018)

Call of Duty: WWII (2017) devolvió la acción a la Segunda Guerra Mundial y a los pies en el suelo. La respuesta inicial fue positiva: la saga recuperó parte de su público y el juego vendió 19,82 millones de copias. Pero el alivio duró poco.

Call of Duty: Black Ops 4 (2018) tomó una decisión sin precedentes: eliminó la campaña para un jugador. En su lugar, apostó por Blackout, el primer modo battle royale de la franquicia. El movimiento anticipaba hacia dónde iba el mercado, pero el juego no alcanzó el impacto esperado. Las ventas llegaron a 14,3 millones de copias. La comunidad empezaba a necesitar algo diferente.

Call of Duty Vanguard

El renacimiento: Modern Warfare 2019 y la era Warzone (2019-2022)

Call of Duty: Modern Warfare (2019) fue el reboot de la subsaga más popular de la franquicia. Infinity Ward construyó un juego con estética más oscura y realista, a caballo entre la fórmula arcade clásica y el estilo táctico de Battlefield. Las ventas llegaron a 30 millones de copias, un regreso a los números grandes.

Pero lo que verdaderamente transformó la franquicia llegó en marzo de 2020, en plena pandemia de COVID-19: Call of Duty: Warzone. El battle royale free-to-play construido sobre el ecosistema de Modern Warfare acumuló más de 100 millones de descargas y se convirtió en el juego de referencia del género, junto a Fortnite y Apex Legends. Su sistema de reanimación en el Gulag, los contratos in-game y la integración con los lanzamientos anuales de la saga le dieron una identidad propia.

Call of Duty: Black Ops Cold War (2020) y Call of Duty: Vanguard (2021) se lanzaron en este contexto. Ambos se integraron con Warzone a través de temporadas y contenido compartido, pero ninguno logró destacar por sus propios méritos. Activision reconoció públicamente que Vanguard no cumplió las expectativas de ventas, y atribuyó parte del problema al regreso al escenario de la Segunda Guerra Mundial y a la falta de innovación en el producto.

En 2022, la saga cumplió veinte años con dos lanzamientos importantes: Call of Duty: Modern Warfare II (secuela directa del reboot de 2019, con el regreso de Ghost, Soap, Price y Gaz) y Warzone 2.0, que renovó el battle royale con un nuevo mapa (Al Mazrah) y mecánicas inéditas para la franquicia, como el modo DMZ de extracción.

Call of Duty: Modern Warfare III, de Activision.
Call of Duty: Modern Warfare III, de Activision.

Modern Warfare III, Black Ops 6 y la era Microsoft (2023-2024)

Call of Duty: Modern Warfare III llegó en noviembre de 2023. Desarrollado por Sledgehammer Games, incluyó todos los mapas y armas de Modern Warfare II del año anterior, lo que lo convirtió en uno de los lanzamientos con más contenido multijugador desde el arranque de la historia de la saga. La campaña recuperó a Makarov como antagonista central y el modo Zombis regresó con una mecánica de mundo abierto.

En paralelo, Microsoft completó en octubre de 2023 la adquisición de Activision Blizzard por 68.700 millones de dólares, en lo que se convirtió en la mayor compra de la historia de la industria del videojuego. Call of Duty pasó así a ser propiedad de Xbox.

Call of Duty: Black Ops 6 se lanzó en 2024 como el primer título de la saga bajo el paraguas de Microsoft. Desarrollado por Treyarch, recuperó la línea argumental de Black Ops y la ambientó durante la Guerra del Golfo. El juego llegó al Game Pass el día de su lanzamiento, lo que cambió el modelo de distribución de la franquicia por primera vez en su historia.

Esta decisión terminó siendo un fracaso para Xbox ya que Call of Duty es una franquicia muy pesada para tener en un servicio de suscripción. Mantener el juego en el catálogo obligó a la empresa aumentar el precio de Game Pass, lo que terminó afectando al crecimiento del servicio ya que no necesariamente la gente que lo pagaba, estaba interesada en Call of Duty.

Este año, Xbox dio marcha atrás con la decisión reduciendo el precio del servicio y haciendo que el próximo Call of Duty: Modern Warfare 4 no llegue a Xbox Game Pass, al menos, de lanzamiento.

Call of Duty: Modern Warfare 4
Call of Duty: Modern Warfare 4

La cronología interna: cuándo sucede cada juego

Más allá del orden de lanzamiento, la saga Call of Duty tiene múltiples líneas narrativas que se desarrollan en distintas épocas. La más antigua en términos históricos corresponde a los juegos de la Segunda Guerra Mundial: Call of Duty, Call of Duty 2, Call of Duty 3, World at War y WWII cubren el período 1939-1945.

La línea de Black Ops tiene su propia cronología interna: Black Ops 1 transcurre en los años sesenta, durante la Guerra Fría. Black Ops Cold War lo extiende hasta los años ochenta. Black Ops II salta al 2025. Black Ops III y Black Ops 4 se ubican en un futuro cercano distópico. Black Ops 6 regresa al pasado, situándose en los años noventa durante la Guerra del Golfo.

La línea de Modern Warfare (tanto la trilogía original como el reboot de 2019) transcurre en tiempo presente o un futuro muy cercano. Advanced Warfare e Infinite Warfare se ubican en un futuro lejano con tecnologías especulativas, y Infinite Warfare directamente traslada la acción al espacio exterior.

Warzone, como plataforma viva con actualizaciones constantes, ha integrado elementos de distintas líneas narrativas, incluyendo personajes y escenarios de Modern Warfare, Black Ops Cold War y Vanguard. Su mapa original, Verdansk, fue destruido y reemplazado con Caldera. Warzone 2.0 introdujo Al Mazrah.

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