Ridley Scott regresa a la ciencia ficción con ‘The Dog Stars’ y un reparto encabezado por Jacob Elordi

El legendario director tras Blade Runner vuelve con una visión distinta para el cine apocalíptico

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Ridley Scott
Ridley Scott (Créditos: REUTERS/Yara Nardi)

Ridley Scott, a sus 88 años y con una energía inagotable, prepara el estreno de su nueva película, The Dog Stars, una producción ambiciosa dentro del género postapocalíptico. Basada en la novela homónima de Peter Heller, la cinta llegará a los cines el 28 de agosto y cuenta con Jacob Elordi, Margaret Qualley, Josh Brolin, Guy Pearce y Benedict Wong como parte principal del elenco. La película busca distanciarse de la habitual oscuridad de Blade Runner y Alien, para explorar nuevas perspectivas de esperanza en un mundo devastado por una pandemia, presentando una visión emocional y visual poco común en este género.

El virus y la supervivencia desde una nueva perspectiva

La historia de The Dog Stars transcurre en un futuro cercano, después de que un virus haya acabado con casi toda la humanidad. El personaje principal, Big Hig, interpretado por Jacob Elordi, es uno de los pocos inmunes que continúa con vida. Vive aislado en una base improvisada en las Montañas Rocosas de Colorado, acompañado únicamente por su perro Jasper, su avioneta a la que llama “la bestia”, y Bangley, un exmarine armado interpretado por Josh Brolin. El grupo simboliza diferentes respuestas emocionales ante la catástrofe: el apego, la desconfianza y la necesidad de protección frente a los saqueadores conocidos como “Segadores” (Reapers).

Ridley Scott ha señalado que la película se distancia de otras sagas del género, como Mad Max, que se centran en la violencia y el caos. En The Dog Stars, la destrucción sirve como escenario para una historia de resiliencia. El director comenta que, tras la experiencia de Blade Runner, en esta ocasión busca transmitir una fuerte sensación de esperanza. Incluso frente a la escasez y el peligro, los protagonistas persiguen la conexión humana y la posibilidad de un futuro más prometedor, un mensaje que aspira a resonar en los espectadores tras años marcados por pandemias y crisis globales.

Un reparto múltiple en un entorno inesperado

Junto a Elordi y Brolin, el reparto suma a Margaret Qualley como una doctora que busca sentido luego del desastre, Guy Pearce en el papel de su padre, y Benedict Wong como un granjero aliado. Las imágenes promocionales se alejan del clásico tono gris y los paisajes apagados típicos del género: en su lugar predominan verdes vibrantes, cielos despejados y una atmósfera serena. La naturaleza, aunque amenazada, se muestra persistente y aporta un tono contemplativo que influye en el ritmo y la atmósfera de la película.

Jasper, el perro, desempeña un papel central, no solo como símbolo de lealtad y afecto, sino también como pilar de la salud mental de Big Hig. El animal evoca los vínculos previos a la catástrofe y su presencia puede conectar de manera significativa con quienes han experimentado la soledad en situaciones difíciles. Ante el aislamiento, la relación entre humano y animal se presenta como una de las formas más universales de resistencia emocional.

FILE PHOTO: Director Ridley Scott poses at the premiere for "All the Money in the World" in Beverly Hills, California, U.S., December 18, 2017. REUTERS/Mario Anzuoni/File Photo
FILE PHOTO: Director Ridley Scott poses at the premiere for "All the Money in the World" in Beverly Hills, California, U.S., December 18, 2017. REUTERS/Mario Anzuoni/File Photo

La señal de radio y el resurgimiento de la esperanza

La vida de Hig cambia drásticamente cuando recibe una misteriosa señal de radio, lo que sugiere que podría haber supervivientes organizados en algún lugar. Este descubrimiento lo llevará a enfrentarse a sus propios temores y dejar la aparente seguridad de su refugio en busca de otros sobrevivientes. Scott señala que este acto representa la esperanza y la búsqueda de sentido incluso en los contextos más adversos.

A diferencia de otras películas del género, en las que el conflicto suele centrarse en amenazas externas o enfrentamientos directos, The Dog Stars dirige su tensión hacia lo íntimo: los dilemas sobre la confianza, el coste emocional de sobrevivir y el anhelo por recuperar una comunidad. Las imágenes iniciales y las declaraciones del director destacan que la película no busca sorprender mediante el choque, sino conseguir una conexión emocional con la audiencia.

Scott aclara que, aunque hay momentos de violencia -necesarios para retratar la amenaza constante de los Segadores-, la película destaca por su capacidad de emocionar y transmitir consuelo. Los espectadores que esperen acción constante encontrarán en cambio una narrativa reflexiva y pausada, manteniendo el espíritu de la novela de Heller. De este modo, The Dog Stars se perfila como una opción introspectiva, capaz de acercar el género postapocalíptico a quienes buscan más reflexión y humanidad que puro despliegue visual.