De tanto entonar "qué lástima pero adiós / me despido de ti y me voy", la cantante Julieta Venegas (47) se terminó yendo de su querido México. Lo que nadie imaginaba era que la autora de hits internacionales como Eres para mí, Lento y Limón y sal eligiera como destino final la ciudad de Buenos Aires.
Pero el amor todo lo puede. En este caso nos referimos al que siente por su única hija, Simona García Venegas (7), fruto de su antigua relación con el musicológo argentino Rodrigo García Prieto. Para estar junto a ella, la artista adaptó sus días y hábitos a las calles porteñas. Por eso no es extraño verla tocando en bares de San Isidro, participando de encuentros literarios en el Microcentro o poniéndoles música a cuentos en La Matanza.
Sí es curioso encontrarla entrenando a pleno sol, como una vecina más. Pero así es. Lejos de los focos, los flashes y los escenarios multitudinarios, Julieta realiza su rutina –con una pesa, una colchoneta y una soga– en compañía de su personal trainer, sin importarle las bajas temperaturas. ¿Quién más es testigo? Todos aquellos que cuidan su figura por la zona del Rosedal.
Por Kari Araujo.
Fotos: Carlos González.
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