Los habitantes aprovechan los desechos para construir pequeñas casas improvisadas. Declaran que ante el abandono de las autoridades impera la marginación, violencia y venta de droga, quienes muchos de ellos también se vuelven consumidores para sobrellevar las jornadas de trabajo.

Se calcula que cerca y en el relleno sanitario viven alrededor de unos 50 menores con sus familias, en situaciones de precariedad. Organizaciones defensoras de derechos humanos han tratado de apoyar principalmente a las infancias quienes no cuentan con atención médica, actas de nacimiento y viven sin acceso a la educación, siendo la basura su único entorno.











Fotos: Omar Martínez / Cuartoscuro.


