El mercado más castizo de Madrid que no te puedes perder: más de 200 puestos junto a los versos de los escritores del Siglo de Oro

El primer y tercer sábado de cada mes, es posible visitar uno de los mercadillos más pintorescos de la capital

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El Mercado de las Ranas
El Mercado de las Ranas

Llega el fin de semana y Madrid se despierta con esa alegría tan suya que ni la lluvia permanente consigue enfriar del todo. Basta con que se asome un rayo de sol para que los barrios se llenen de vida y los madrileños recuperen la costumbre de perderse por las calles, descubrir rincones y disfrutar de esas pequeñas tradiciones que hacen de la capital un lugar diferente a cualquier otro.

Los mercadillos son parte de ese Madrid castizo y diverso, herederos de los antiguos baratillos y mercados de pulgas, y hoy más vivos que nunca. Así, este sábado 22 de noviembre, si el tiempo lo permite, uno de los más emblemáticos —el Mercado de las Ranas— volverá a transformar el barrio de Las Letras en un mosaico de creatividad, encuentros y verdadero espíritu local.

El Mercado de las Ranas: mucho más que un mercadillo

En plena calle Huertas, corazón literario y vital de Las Letras, el Mercado de las Ranas despliega su magia al aire libre el primer y tercer sábado de cada mes. Desde las 12:00 hasta las 19:30, más de 260 establecimientos —entre comercios, librerías, galerías y talleres artesanos— sacan sus mejores piezas a la calle y ofrecen arte, diseño, complementos únicos, cerámica, moda, joyería, cosmética natural y auténticos productos gourmet.

El Mercado de las Ranas.
El Mercado de las Ranas. (Asociación de comerciantes del Barrio de las Letras)

Este mercadillo de autor recuerda, en formato y ambiente, a los grandes mercados europeos, con ese aire cosmopolita donde turistas, vecinos y paseantes se mezclan en un entorno peatonal que respira historia en cada adoquín. Pero aquí el aroma es castizo, salpicado de guiños a la literatura: basta con levantar la vista para leer versos de Cervantes o Quevedo en las fachadas, o pasar junto a alguna placa dedicada a los inmortales del Siglo de Oro.

Es por ello que la experiencia en el Mercado de las Ranas va mucho más allá de comprar. Cada edición sorprende con propuestas distintas: hay jornadas en las que los pasillos de Huertas y adyacentes se llenan de música en vivo, demostraciones en directo de oficios artesanos, talleres participativos para pequeños y mayores, exposiciones de artistas locales y actividades infantiles que convierten el mercado en un imán para familias enteras.

El plan se complementa con la oferta de los bares y restaurantes del barrio, donde es habitual encontrar menús especiales o promociones creadas para la ocasión. Así, el paseo puede alternar la búsqueda de esa joya artesanal o ese complemento único con una parada para probar croquetas caseras, vermú de grifo o repostería tradicional en alguna terraza con vistas a la vida cotidiana del centro de la ciudad.

Una tradición con sabor a literatura y memoria

El nombre del mercado no es casualidad. El Mercado de las Ranas homenajea la antigua calle Cantarranas —hoy Lope de Vega—, y evoca el tiempo en que el barrio, antes de ser literario, era casi rural y lleno de charcas donde los anfibios campaban a sus anchas. Hoy, esa memoria se funde con el legado de los escritores universales que llamaron a estas calles suyas. El trazado del mercado varía en cada edición, pero siempre recorre desde la Plaza de Santa Ana, y se extiende por León, Lope de Vega y la Costanilla de las Trinitarias.

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Quienes llegan en metro pueden bajarse en Antón Martín (L1), aunque el acceso peatonal desde Sol, Tirso de Molina o Atocha también es sencillo, y hay múltiples líneas de autobús alrededor.