
Con sus altas torres y robustas murallas, los castillos de España se alzan como uno de los principales atractivos patrimoniales del país. Sus muros han sido con el paso del tiempo testigos mudos de algunos de los episodios históricos más importantes, así como de batallas y conflictos. Es por ello, que en su mayoría cuentan con una marcada arquitectura militar y se alzan en paisajes que dejan con la boca abierta.
A esto hay que sumar su función palaciega, pues también fueron destinados a ser la residencia de reyes y de la corte. Sin embargo, en nuestro país, uno destaca por ser muy diferente a los demás. Apenas tiene 40 años de vida y su función no es ni militar ni residencial. Así, el castillo de Colomares, en Benalmádena (Málaga), se ha convertido en una de las construcciones más singulares de nuestro país. Su arquitectura, que emula al medievo, es de las más características de la zona, aunque si por algo destaca es por tener en su interior la iglesia más pequeña del mundo.
En homenaje a Colón

El Castillo de Colomares se construyó en honor a Cristóbal Colón y la llegada de este al continente americano. Todo ello gracias al empeño y trabajo del doctor Esteban Martín, el cual inició su construcción de manera improvisada en 1987 y, con la ayuda de solo dos albañiles, logró completarlo en un periodo de siete años. Así, detrás de este emblemático castillo, se esconde la dedicación de un hombre que quiso rendir tributo a uno de los viajes más trascendentales de la historia.
Utilizando elementos decorativos y un diseño que reflejan la temática colombina, el castillo de Colomares se destaca como una muestra de la arquitectura contemporánea inspirada en hechos históricos. La iniciativa privada de Esteban Martín llevó a la creación de un sitio que hoy día es punto de interés turístico, tanto por su estructura como por el simbolismo que encierra. De hecho, su arquitectura está concebida como un relato en piedra del viaje de Cristóbal Colón. Repleta de simbolismo, la obra representa distintos episodios de la expedición de 1492 a través de escenas esculpidas en su estructura.
Uno de los elementos más destacados es la representación de las tres carabelas. La Niña ocupa la parte más alta del conjunto, situada bajo un arco que lleva el nombre de La Rábida, en alusión al monasterio onubense donde Colón halló refugio antes de emprender su travesía. La Pinta, por su parte, se encuentra en la fachada principal, visible desde la entrada al recinto. La Santa María, en cambio, aparece aislada del resto. Esta disposición no es casual: recuerda el accidente que sufrió esta embarcación, que encalló y se hundió en la isla La Española la noche de Navidad de 1492.
Un secreto en su interior

Más allá de su valor simbólico como monumento al descubrimiento de América, el castillo de Colomares alberga un espacio singular reconocido por el Libro Guinness de los Récords: la iglesia más pequeña del mundo. Dedicada a Santa Isabel de Hungría, esta capilla mide tan solo 1,96 metros cuadrados, pero está concebida como un templo plenamente funcional y apto para la celebración de actos religiosos. Fue consagrada oficialmente por el prior del Monasterio de La Rábida, en Huelva, en un gesto que refuerza la dimensión espiritual del conjunto.
En el interior del recinto también se encuentra un oratorio en honor a Nuestro Señor Salvador, en alusión a la isla de San Salvador, donde Cristóbal Colón desembarcó el 12 de octubre de 1492, durante su primer viaje al Nuevo Mundo. A ello se suma un mausoleo simbólico coronado por un rosetón que representa la muerte del navegante, así como un caballo de bronce que rinde homenaje a Martín Alonso Pinzón, capitán de la carabela La Pinta. Diversos escudos de los Reyes Católicos completan este recorrido simbólico, que convierte al castillo en una obra cargada de referencias históricas y espirituales.
Cómo visitarlo: horario y precios
El castillo de Colomares abre sus puertas al público con horarios adaptados a cada estación del año. Durante la primavera, el monumento puede visitarse de martes a domingo, en horario continuo de 10:00 a 20:00 horas, permaneciendo cerrado los lunes. En verano, el horario se divide en dos franjas: por la mañana, de 10:00 a 14:00 horas, y por la tarde, de 17:00 a 21:00 horas, también de martes a domingo y con cierre los lunes.
Durante los meses de otoño e invierno, el castillo abre en horario ininterrumpido de 10:00 a 18:00 horas, igualmente de martes a domingo. En todos los casos, los lunes permanece cerrado. Las entradas se adquieren directamente en taquilla y no es necesario comprarlas con antelación. El precio general para adultos es de 3 euros, mientras que niños y pensionistas pueden acceder por 2 euros.
Cómo llegar
Desde Málaga, el viaje es de alrededor de 30 minutos por la autovía de Circunvalación de Málaga y la AP-7. Por su parte, desde Marbella el trayecto tiene una duración estimada también de 30 minutos por la carretera AP-7 (hay peajes).
Últimas Noticias
Esta es la primera catedral de España en ser nombrada Patrimonio de la Humanidad: una joya gótica con más de mil años de historia
Este templo cuenta con los restos de algunos de los personajes más importantes en la historia de España y su arquitectura y mezcla de estilos lo convierten en uno de los monumentos más emblemáticos de nuestro país

Estas son las peores aerolíneas de Europa en 2026, según AirAdvisor: Air Europa lidera el ranking a pesar de su buena seguridad y fiabilidad
El análisis de millones de vuelos y opiniones de pasajeros ofrece una radiografía realista de las debilidades del sector, señalando el camino hacia una mejora integral de la oferta y la gestión de incidencias

La calle con más bares del mundo está en España: un paraíso para el ‘tapeo’ y una escapada gastronómica
Esta calle cuenta con unos 190 metros de longitud y es uno de los mejores lugares para tomarse el aperitivo y disfrutar de la rica gastronomía española

Así es la ruta secreta de Cantabria que une historias de abades, aguas curativas y paisajes de ensueño
El sendero de apenas dos kilómetros de longitud es ideal para hacer en familia y descubre algunos de los rincones más singulares de la región

La Cuesta de Moyano: uno de los lugares más fotografiados de Madrid es declarada Bien de Interés Cultural
El emblemático mercado de libros recibe el reconocimiento oficial por su centenario



