
Francia, España, Italia o Grecia lideran el podio de países más visitados de Europa. Pero, el viejo continente alberga entre sus fronteras otras joyas espectaculares a las que apenas les prestamos atención. En la intersección entre Europa y Asia, Georgia es una combinación perfecta entre maravillosos paisajes alpinos con una deslumbrante e inusual arquitectura. Caminos serpenteantes que llevan a pueblos escondidos, lagos de aguas cristalinas y cascadas irreales hacen de este pequeño estado, un lugar sacado de cuento.
Comparado con Europa o el Sudeste Asiático, el sur del Cáucaso permanece aún como una tierra casi incógnita, que recibirá a aquellos visitantes que se animen a descubrirla con municipios remotos, rutas de senderismo aisladas y una naturaleza salvaje. Su clima y la amplia variedad de actividades, hacen que de este país un destino ideal para visitar a lo largo de todo el año. En invierno, podremos disfrutar de la nieve que cubre los pueblos de montaña; en primavera, de las praderas cubiertas de flores silvestres; en verano, de las aguas del Mar Negro en Batumi y en otoño, de la temporada de las cosechas.
La ciudad más especial de Georgia

Batumi es una pequeña joya abierta al mar rodeada de colinas y montañas nevadas que la hacen aún más espectacular. Es la segunda ciudad más grande del país y en 2023 se alzó con el galardón de mejor destino emergente de Europa y mejor destino para todo el año de Europa en los World Travel Awards -los Oscars del turismo-. Fundada en el siglo IV a.C. con el nombre de Batus (puerto) es una villa rica en historia en la que persas, bizantinos, turcos, árabes, mongoles y rusos han dejado su huella.
Aunque su época de prosperidad (su peak como se dice ahora) llegó a finales del siglo XIX, cuando siendo parte del imperio ruso y con la industria petrolera en pleno apogeo, adquirió el estatus de puerto franco y se convierte en el embarcadero comercial principal del Mar Negro.
Tres razones para visitar Batumi
Batumi es un lugar que enamorará al viajero una vez ponga un pie en su suelo. Es una ciudad rica en contrastes, no es muy común encontrar un municipio con tanta diversidad de religiones, palmeras, casinos, mar, montañas cubiertas de nieve y una sorprendente arquitectura. Este enclave, además, sorprende con su naturaleza, alberga bosques frondosos, ríos salvajes, cascadas escondidas y puentes de piedra testigos de épocas pasadas. Otro de sus puntos fuertes en la autenticidad de su gastronomía, uno de sus platos estrella es el Khachapuri de Ajara, una elaboración de esta región donde se moldea la masa en forma de barco y se cubre con mantequilla y huevo crudo para servir juntos.
Las Vegas del Mar Negro
Otra de las peculiaridades que más llaman la atención de esta urbe es la abundancia de casinos que hay por sus calles, es por eso que se le conoce como Las Vegas del Mar Negro. Batumi genera una gran cantidad de ingresos de Turquía (situada a sólo 20 kilómetros) porque el juego está prohibido ahí.
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