Carolina Marín se despide del bádminton y el entrenador de su infancia recuerda sus primeros años: “Me llamaron y me dijeron, ‘Paco, esta niña es increíble’”

Paco Ojeda habla sobre cómo empezó en el deporte, sobre su crecimiento y sobre las lesiones en una entrevista con ‘Infobae’

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La deportista española de bádminton Carolina Marín (REUTERS/Hamad I Mohammed)
La deportista española de bádminton Carolina Marín (REUTERS/Hamad I Mohammed)

Horas antes de que Carolina Marín anunciara su retirada del bádminton profesional, su primer entrenador, Paco Ojeda, atendía a Infobae, a través de una llamada telefónica, para hablar de los orígenes de la deportista. El bádminton llegó a su vida con tan solo ocho años de la mano de una actividad escolar y el club en el que trabaja Ojeda. Su ascenso fue meteórico, conquistando campeonatos de España de su categoría e incluso de una superior a su edad. Carolina lo ha ganado todo, aunque en el camino se dejó medallas que no pudo colgarse debido a las lesiones. “El deporte no ha sido justo con ella y le ha pagado con superlesiones”, asegura su primer entrenador.

Cada inicio del año escolar, Paco Ojeda y su Club de Bádminton IES La Orden recorrían los colegios de Huelva para enseñar bádminton a los niños. Allí llevaban a cabo sesiones de iniciación durante las clases de Educación Física y les ofrecían la oportunidad de ir a probar a su escuela. “En una de esas, pues fuimos al colegio de Carolina. A ella le gustó, le encantó. Desde ese momento, ya no ha dejado nunca el bádminton”. Por entonces, tan solo tenía ocho años, pero ya vieron en ella las cualidades de una gran deportista. “Teníamos un entrenador que se llama Miguel Ángel Fernández y a los dos meses de la niña estar en la escuela me llamó y me dijo: ‘Paco, esta niña es increíble’”, recuerda Ojeda.

Carolina ya era capaz de ganar a todo el que se ponía por delante. Niños y niñas. De su edad o mayores e incluso a los que ya llevaban años practicando ese deporte. Por entonces se llevaba a cabo en Andalucía un campeonato para los niños de categoría de benjamines. “Miguel Ángel me dijo: ‘A esta niña tenemos que llevarla al Campeonato de Andalucía benjamín’“, explica. No dudó y comenzó a mover los hilos para que Carolina pudiera participar: hablar con sus padres e inscribirla en el torneo. Eso fue a los cuatro meses de llegar al club. “Eso fue en su momento un reflejo de lo que ha sido su trayectoria deportiva, siempre ascendente. Una subida continua”.

La deportista española Carolina Marín (Europa Press)
La deportista española Carolina Marín (Europa Press)

El campeonato no se le dio nada mal y consiguió meterse en la final, pero perdió. “Le tocó aprender a gestionar la frustración”, recuerda. La experiencia de su rival se impuso sobre la pista y Carolina no supo aceptar la derrota. “La presión fue tremenda para ella. Tiró las raquetas y se fue corriendo de la pista. Tenía un carácter muy ganador”. Ese fue el punto de partida para trabajar a nivel emocional con Marín, recuerda su entrenador de entonces. ·Tan solo un año y medio después, Carolina ya estaba ganando el Campeonato de España tanto de su categoría como de una categoría superior”.

Su actuación sobre las pistas no pasó inadvertida y, con 14 años, tras ganar el Campeonato de España, tanto el sub-15 como el sub-17, los técnicos del centro de alto rendimiento llamaron a su puerta. “Se pusieron en contacto con el club, con la familia y con la Federación de Andalucía para proponerles que Carolina se incorporara al CAR de la Comunidad de Madrid. Era una propuesta muy atrevida, porque era una chica muy joven. Era una apuesta arriesgada”, detalla Paco Ojeda. Una situación complicada para sus padres, considera el entrenador, dado que Carolina es hija única y se estaba proponiendo que se trasladara a 600 kilómetros. “Finalmente entendieron que era muy buena oportunidad. La niña desde luego manifestaba que ella lo que quería era jugar y mejorar”, relata.

A partir de ese momento, con catorce años, Carolina comenzó a entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, el primer salto hacia su carrera profesional. Sobre sus posibilidades si hubiera quedado en Huelva, Ojeda explica: “Nosotros por esa época éramos un club que no llevábamos demasiados años. Todavía no teníamos demasiada capacidad para formar a deportistas porque no teníamos demasiados recursos. Aunque no lo hacemos mal”. El cambio, y las pruebas lo evidencian, “le vino superbién”.

Seguidores de Carolina Marín: "Es una pena que se haya tenido que retirar de esta manera".

Además, reconoce que nunca pensaron que podría ganar todo lo que ha ganado. Ni con ella ni con ninguno de los deportistas que pasan por su club. “Lo que nosotros hacemos es trabajar día a día, mes a mes, temporada a temporada. Ofrecerles todo lo que podamos, responder a sus demandas e ir consiguiendo que los chicos y las chicas progresen, sin ponernos un límite”. Y añade: “Con Carolina, con el esfuerzo del Consejo Superior de Deportes, la Federación y el Club de Bádminton IES La Orden y su entrenador, hemos conseguido formar una supercampeona”.

Las lesiones de Carolina Marín

Las lesiones han sido la gran piedra en el camino de Carolina Marín. Tres roturas del ligamento cruzado de la rodilla que han lastrado su carrera y le han dejado con la miel en los labios en más de un campeonato, como en los Juegos Olímpicos de París. En la cita parisina, Carolina se lesionó durante el partido de semifinales, cuando ya rozaba la final y la medalla olímpica. Tras recuperarse de las dos lesiones anteriores, la deportista onubense ha tenido que decir hasta aquí con esta tercera. “Si no hubiera tenido esas tres lesiones, sería aventurado ahora ya hacer hipótesis que no tienen sentido hacer, pero posiblemente habría conseguido mucho más”.

La jugadora de bádminton española Carolina Marín (REUTERS/Hamad I Mohammed)
La jugadora de bádminton española Carolina Marín (REUTERS/Hamad I Mohammed)

“Las lesiones están ahí y a veces son fortuitas. Nunca se sabe si con la preparación que le ofreces al deportista puedes evitar al 100% el riesgo de sufrir lesiones”. A lo que añade: “Me pone muy triste hablar de ello y sobre todo de París, que la vimos todos en directo. Se nos cayó el alma a los pies”. Respecto a la última cita olímpica, asegura que es “muy difícil permanecer en el tiempo a ese nivel” y tras dos lesiones de ese nivel. Y asegura: “Lo que ha tenido que luchar física y emocionalmente para superar esas superlesiones es tremendo”.

Paco Ojeda hace hincapié en la “fuerza de voluntad y ambición” que ha tenido para seguir luchando por volver, porque “el deporte no ha sido justo con ella y le ha pagado con superlesiones”. Ahora ha anunciado su retirada y se queda con la espinita de poder retirarse en las pistas, como ella siempre quiso. Huelva tampoco ha podido verla disfrutar del deporte que tanto ama, aunque estará presente en el Campeonato Europeo que se celebra en su ciudad.