El enfado de Lance Stroll con los monoplazas de Aston Martin: “Es la mayor mierda que he conducido en mi vida”

El piloto de la escudería británica no pudo terminar la carrera por problemas en el motor, al igual que su compañero Fernando Alonso

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El piloto de Aston Martin
El piloto de Aston Martin Lance Stroll (REUTERS/Hamad I Mohammed)

El ambiente en Aston Martin ha llegado a un punto de máxima tensión tras lo ocurrido en el Gran Premio de China. En esta ocasión, el conflicto no se originó en los despachos ni en reuniones técnicas internas, sino que explotó abiertamente durante la sesión de clasificación y, sobre todo, a través de las comunicaciones por radio entre los pilotos y el equipo. Lance Stroll, uno de los protagonistas principales de la jornada, dejó claro su malestar por el comportamiento del monoplaza y, sin filtros, expresó lo que sentía durante la retransmisión, dejando frases que rápidamente cobraron repercusión.

La situación de Stroll se agravó cuando no pudo terminar la carrera por problemas en el motor, una contrariedad que también afectó a Fernando Alonso, su compañero en la escudería británica. Ambos pilotos expusieron sus críticas sobre el presente de Aston Martin, aunque lo hicieron de modos muy distintos. El español intentó restar dramatismo y optó por una actitud sosegada al analizar la situación, mientras que Stroll optó por la frontalidad y la dureza en sus palabras. Durante el intercambio por radio, el canadiense fue tajante: “Es la mayor mierda que he conducido en mi jodida vida”.

No es la primera vez que Stroll manifiesta abiertamente su descontento con el estado actual del monoplaza y la marcha de la escudería. En declaraciones previas, el piloto ya había dejado clara su opinión y su frustración por no poder competir al nivel esperado. Entre sus frases más críticas se encuentra su comentario sobre los problemas con las vibraciones del monoplaza de Aston Martin: “No sé cómo podría compararlo, supongo que basta con sentarse en la silla eléctrica”. Así, Stroll ha ido acumulando mensajes críticos a lo largo de la presente temporada, aunque hace poco que comenzó.

El monoplaza de Lance Stroll
El monoplaza de Lance Stroll en Aston Martin (REUTERS/Go Nakamura)

Durante la pretemporada, la visión del canadiense sobre el monoplaza tampoco fue alentadora. Llegó a afirmar: “Lo único bueno que tiene es la decoración”. Su enfado se ha ido intensificando y solo ve posible un cambio de actitud si el equipo logra introducir mejoras reales que tengan impacto en pista.

El monoplaza de Aston Martin

El AMR26, el modelo que Aston Martin había ideado para asentarse en la élite y aspirar a luchar de igual a igual con los principales equipos bajo la nueva normativa prevista para 2026, no ha respondido a las expectativas. El coche fue producto de una fuerte inversión y de una reestructuración técnica profunda, pero las carencias han quedado expuestas desde el inicio. Stroll lo resumió de forma contundente: “Se está cayendo a pedazos”. En relación a las mejoras, Stroll pidió públicamente paciencia y apoyo: “Rezad conmigo”. Con estas palabras, el piloto buscó la empatía de los aficionados, con la esperanza de que el equipo pueda dar con la tecla y conseguir un monoplaza competitivo para volver a luchar por mejores posiciones.

Pese a la dureza de sus palabras, Stroll también dejó espacio para el optimismo en un intento de transmitir confianza de cara al futuro inmediato del equipo: “No dudo de que tengamos mucho potencial. Hay una gran instalación, equipo lleno de talento, Honda ganó cuatro de los últimos cinco años”. Así, el canadiense reconoció el trabajo colectivo y la infraestructura de la escudería, convencido de que queda margen para revertir el rumbo.

El monoplaza del equipo tiene grandes defectos y las vibraciones generan problemas para los pilotos

Por otra parte, Fernando Alonso mantuvo su habitual perfil bajo ante la adversidad. Preguntado por los cambios necesarios, el asturiano sugirió: “Pregunta al equipo sobre los cambios, ojalá en Honda hagan deberes y podamos ver algún progreso de cara a la carrera”. El objetivo del equipo, compartido por ambos pilotos, es ir avanzando prueba tras prueba y acercarse al rendimiento deseado. El siguiente desafío será en Japón, donde esperan comprobar si los ajustes introducidos empiezan a dar resultados tangibles.

Tanto Stroll como Alonso insisten en confiar en el trabajo colectivo y en la capacidad de Aston Martin para salir adelante. “Creo mucho en el equipo, no estamos donde queremos, porque no es el lugar en el que queremos pelear ni la forma en la que queremos correr”, resumió Stroll. El interrogante que se abre es si el equipo logrará, al menos, conseguir que ambos pilotos finalicen carreras con normalidad, o si las mejoras permitirán pronto pensar en objetivos mayores.