La carta de James Cameron al mundo del cine para evitar la compra de Warner Bros por parte de Netflix: “Todo cambiará a peor”

El director de ‘Titanic’ y la saga ‘Avatar’ se ha mostrado en contra de la adquisición de la productora por parte de la plataforma de streaming

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La reciente carta de James Cameron ha marcado un punto de inflexión en el debate sobre el futuro de la industria cinematográfica. El director de Avatar advirtió que la posible compra de Warner Bros. Discovery por parte de Netflix supondría un cambio negativo para el sector, afectando tanto a la producción como a la exhibición y exportación de películas estadounidenses.

En su misiva, enviada al senador Mike Lee, presidente del subcomité de Competencia del Senado, Cameron expresó: “Creo firmemente que la venta propuesta de Warner Brothers Discovery a Netflix será desastrosa para el negocio de las películas cinematográficas al que he dedicado mi vida profesional”. El cineasta instó a los responsables políticos y a la comunidad audiovisual a reflexionar sobre las consecuencias de una operación que, según sus palabras, haría que “todo cambiara a peor”. Cameron subraya que aunque sus películas también llegan al streaming, su prioridad siempre ha sido el cine en salas. A su juicio, la entrada de Netflix en el control de uno de los últimos grandes estudios tradicionales acentuaría la crisis del modelo de exhibición y pondría en riesgo la diversidad de la oferta cinematográfica.

El director advierte que la fusión comprometería la producción de grandes películas y provocaría el cierre de muchas salas. “Los cines cerrarán. Se harán menos películas. Las pérdidas de empleo serán en espiral”, alerta Cameron en su carta. Destaca que la industria de la exhibición y la producción cinematográfica en salas da trabajo a cientos de miles de personas en Estados Unidos. Cameron argumenta que el modelo de Netflix, centrado en el streaming y la producción directa para plataformas, es incompatible con el funcionamiento tradicional de los estudios como Warner Bros.. El predominio del streaming reduciría las oportunidades laborales y debilitaría la red de exhibición en todo el país.

Repercusiones más allá de EEUU

Otra preocupación clave para Cameron es el impacto internacional de la fusión. El cineasta sostiene que Estados Unidos mantiene su liderazgo global en la exportación de películas, incluso tras perder protagonismo en sectores como la automoción y el acero. En sus palabras, “eso cambiará a peor” si se consuma la compra, ya que la reducción de grandes producciones limitaría el alcance y la influencia del cine estadounidense en el extranjero. El director señala que una menor variedad de títulos y el control centralizado por parte de plataformas digitales complicarían la distribución internacional, abriendo la puerta a competidores globales.

Tras recibir la carta de Cameron y otras expresiones de inquietud, el senador Mike Lee confirmó que el subcomité de Competencia del Senado está revisando la operación y planea convocar una audiencia para analizar sus implicaciones. Lee afirmó compartir muchas de las preocupaciones planteadas por cineastas, actores y otros profesionales del sector. El Senado recopila testimonios y opiniones para evaluar el posible impacto sobre el empleo, la producción nacional y la exportación de películas. Las próximas semanas serán clave para determinar si la operación sigue adelante o si se imponen condiciones que protejan la diversidad y el empleo en la industria.

La carta de James Cameron ha resonado entre los profesionales del sector y ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre streaming y salas de cine. Para el director, permitir el avance sin límites de las plataformas digitales supone arriesgar la esencia de la experiencia cinematográfica y el papel de Estados Unidos como referente internacional. El desenlace de esta operación marcará el futuro de la industria y la amplitud de la oferta cultural a nivel global.