Hombre, heterosexual y religioso, perfil de las personas más transfóbicas,según un estudio

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Tarragona, 26 mar (EFE).- Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) revela que el perfil de las personas más transfóbicas responde a hombres heterosexuales, religiosos y agresivos físicamente, mientras que la edad y la ideología política tienen “un papel mucho más discreto de lo que sugieren algunos debates públicos”.

Investigadores del Departamento de Psicología de la URV analizaron datos de 333 personas adultas de Tarragona, Barcelona y Lleida, de entre 18 y 65 años, aunque más de tres cuartas partes tenían entre 18 y 26 años, que respondieron cuestionarios en línea que medían el grado de transfobia y de agresiones contra quienes no se ajustan a las normas de género.

Los resultados indican que los hombres presentan niveles “significativamente más altos” que las mujeres tanto de transfobia como de agresiones, con una diferencia notable en el caso de las actitudes transfóbicas.

También puntúan más alto en agresividad física y verbal y más bajo en empatía, especialmente en la dimensión afectiva, es decir, la capacidad de compartir lo que siente la otra persona.

Además, según el estudio, las personas heterosexuales muestran más transfobia que las bisexuales, mientras que no hay diferencias significativas en el nivel de agresiones directas según orientación.

La investigación no relaciona la edad con la transfobia, mientras que la ideología política presenta diferencias sin patrones concluyentes.

Las personas con mayor religiosidad —medida por el grado de creencia, la frecuencia de culto y de oración y la importancia de Dios en la propia vida— presentan niveles más altos de transfobia y actitudes de acoso hacia personas trans o con expresiones de género no normativas.

La agresividad física y verbal también se asocian con más transfobia y la violencia física. En cambio, la empatía actúa en sentido contrario: tanto la cognitiva (entender qué siente la otra persona) como, sobre todo, la afectiva (compartir ese sentimiento) se relacionan con niveles más bajos de transfobia y agresiones.

El estudio concluye que, “si se quiere reducir la transfobia y las agresiones contra las personas trans, es necesario actuar sobre dos grandes frentes: la religiosidad y la agresividad, sin olvidar el refuerzo de la empatía”. EFE

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