
La propuesta del Partido Popular (PP) contempla tanto la revisión urgente de la política fiscal como la necesidad de reforzar las iniciativas económicas impulsadas por el Ejecutivo, que considera insuficientes ante la coyuntura provocada por la guerra de Irán. Según informó Europa Press, la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, precisó en una rueda de prensa que el grupo popular plantea la deflactación inmediata del IRPF como condición indispensable para apoyar el decreto anticrisis presentado en el Congreso.
En el entorno de las negociaciones parlamentarias, Gamarra indicó, de acuerdo a Europa Press, que la portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz, enviará una carta al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, donde expondrá formalmente las demandas del partido. El PP estima que las actuaciones propuestas por el Gobierno para mitigar las consecuencias de la guerra en Irán todavía resultan limitadas, lo cual motiva su llamado a incorporar nuevas prestaciones y medidas fiscales.
Según consignó Europa Press, el PP centra sus exigencias en la deflactación de la tarifa del IRPF para responder al incremento del coste de la vida en España. Gamarra detalló que esta acción resultaría vital para “que los españoles puedan hacer frente” al actual contexto de inflación, insistiendo en que el paquete de ayudas vigente “se queda corto” y no logra responder a las necesidades de la población ante el impacto económico del conflicto.
El medio Europa Press reportó que, junto a la petición fiscal, el Partido Popular incluyó la demanda de reformular la estrategia energética del país. En palabras de Gamarra, es pertinente debatir el cierre de las centrales nucleares como vía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. El PP mantiene el análisis del resto de las disposiciones en el decreto, pero recalca la urgencia de que el Gobierno revise y adapte sus políticas a las circunstancias actuales.
Tal como publicó Europa Press, la dirección popular expresó tanto su preocupación como su decepción por la respuesta inicial del Ejecutivo y anunció que se comunicaría formalmente esa postura durante la tarde. De acuerdo con Gamarra, el PP considera esencial la actualización de la respuesta estatal frente a la crisis generada por la guerra, abogando por un enfoque más amplio que contemple tanto el alivio fiscal como un rediseño de la política energética.
El PP situó así su apoyo parlamentario al decreto anticrisis en una posición condicional, sujetándolo a la aceptación gubernamental de sus reclamaciones principales. Hasta el momento, el partido sigue evaluando el conjunto de medidas propuestas y prioriza la apertura de negociaciones inmediatas con el Gobierno para alcanzar consensos que permitan una respuesta reforzada a la crisis en curso, según detalló Europa Press.


