
Pedro Sánchez fue acusado de utilizar la bandera de España en un mitin con el propósito de hablar de patriotismo, hecho que Santiago Abascal, líder de Vox, vinculó directamente con la memoria de las víctimas de atentados. Según informó la agencia Europa Press, Abascal sostuvo que la bandera nacional es “la misma que cubría los féretros de los españoles asesinados por ETA”, y señaló a Sánchez por lo que considera una apropiación de los símbolos nacionales a pesar de su supuesta dependencia de formaciones políticas ligadas al legado de la organización armada vasca.
Durante un acto electoral en Medina del Campo, en la provincia de Valladolid, Abascal reiteró sus críticas hacia el jefe del Ejecutivo por la estrategia visual desplegada en un reciente mitin socialista celebrado en Soria. De acuerdo con Europa Press, en ese evento la pantalla colocada como fondo del escenario mostró una gran bandera de España mientras Sánchez pronunciaba parte de su discurso. “No sé cómo son capaces de dar lecciones y cómo se ha atrevido Pedro Sánchez a poner la bandera”, expresó Abascal, remarcando que no es la primera vez que observa a los socialistas emplear este recurso durante intervenciones centradas en mensajes patrióticos.
En sus declaraciones, recogidas por Europa Press, Abascal insistió en que ETA y la formación Bildu actualmente influyen en la continuidad de Sánchez al frente del Gobierno. Afirmó que el presidente debe su permanencia en el Palacio de la Moncloa a los apoyos procedentes de quienes definió como herederos políticos de ETA. El líder de Vox profundizó en su acusación verbalizando que el mandatario socialista “se envuelve en la bandera” mientras, según su visión, ignora la memoria de las víctimas de la violencia.
El repaso de Abascal incluyó señalamientos respecto a la política del “No a la Guerra” promovida por Sánchez, calificando esta postura como un mecanismo para desviar la atención de los problemas judiciales que afectan al entorno del propio presidente, como publicó Europa Press. Mencionó entre estos asuntos las causas abiertas contra antiguos secretarios de Organización y a la esposa del presidente. En ese marco, consideró que Sánchez ha recurrido a diferentes escenarios bélicos para evitar otros debates, citando la guerra en Ucrania, la reciente escalada entre Israel e Irán, y mencionando que, a su entender, España ha contribuido con fondos públicos para la compra de armamento utilizado por ambos bandos del conflicto ucraniano.
Europa Press detalló que Abascal cuestionó también la coherencia del Ejecutivo en política exterior, comparando la postura de Sánchez respecto a la guerra con declaraciones atribuidas a la ministra de Defensa, Margarita Robles. Aludió a una situación en la que Robles supuestamente expresó su agrado con la Administración Trump en una conversación con el embajador estadounidense, aunque el Gobierno aclaró posteriormente que la ministra se refería a la temperatura de la sala donde se celebró el encuentro.
El líder de Vox calificó como “asco insoportable” la actuación del Gobierno en materia de defensa, subrayando la contradicción entre el discurso de rechazo a la guerra de Sánchez y el envío de una fragata española en el marco de las actuales tensiones internacionales. Añadió su crítica a la gestión presupuestaria del Ejecutivo, afirmando que los contribuyentes españoles han financiado armamento empleado tanto por Ucrania como por Rusia.
Durante su intervención, Abascal también dirigió críticas al Partido Popular (PP), al que acusó de adoptar una postura “a media jornada” en su labor de oposición y de tratar de competir con lo que considera una “mafia” gubernamental mediante actitudes ambiguas. Mencionó la reciente manifestación del PP en la calle contra la corrupción, recordando que después de esa protesta, su líder, Alberto Núñez Feijóo, mantuvo una reunión con Sánchez en La Moncloa. “¿Qué ha hecho el Partido Popular después de todo este tiempo?”, cuestionó Abascal, según recogió Europa Press.
Con estos planteamientos, el presidente de Vox reiteró su argumento de que el Gobierno actual busca polarizar a la sociedad agrupando a los ciudadanos en torno a viejos enfrentamientos y utiliza las instituciones del Estado y sus símbolos nacionales para legitimar su proyecto político. En sus palabras, la gestión de Sánchez obedece a intereses ajenos al consenso nacional, debido a las alianzas parlamentarias con fuerzas que, según su análisis, se identifican con el viejo nacionalismo radical vasco.
A lo largo de su discurso en Medina del Campo, Abascal insistió en que la política nacional atraviesa una crisis de representación, en la que el poder del Ejecutivo depende de agrupaciones que, en su opinión, socavan el respeto a los símbolos del Estado y la memoria de las víctimas. Europa Press subrayó el énfasis del líder de Vox en las consecuencias de esta situación para la convivencia y la legitimidad democrática en el país.

