En Fernán Caballero, una de las localidades afectadas, la alcaldesa Beatriz Dorado informó a EFE que el río Bañuelos se desbordó en la madrugada, provocando el anegamiento de calles como Río y Macario Dorado, que suelen verse comprometidas en episodios de lluvias intensas. Dorado aseguró que la situación esta mañana se muestra estable, con el caudal del río iniciando un lento descenso, y remarcó que las alertas previas permitieron a los vecinos salvaguardar viviendas y vehículos, lo que evitó daños materiales mayores. No obstante, la alcaldesa indicó que han sufrido pérdidas en plantaciones de pistachos, almendros y otros cultivos, aunque la magnitud de los daños sólo podrá determinarse cuando concluya el temporal, detalló EFE.
El municipio de El Robledo también enfrenta una situación compleja debido al incremento del nivel del río Bullaque, según informó EFE. Ante el avance de las aguas, los residentes de la localidad han optado por tapiar las puertas de sus hogares, mientras el Ayuntamiento, junto con la Empresa Pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam), maquinaria local y equipos de albañiles, se ha desplegado desde la tarde del día anterior y durante la noche en labores de construcción de diques de contención para frenar el acceso del agua. El alcalde de El Robledo, Gustavo Ormeño, transmitió a EFE que varios frentes siguen abiertos y que la tendencia es que el nivel del río continúe subiendo debido a que el embalse de Torre de Abraham ha comenzado a desaguar por su rebosadero natural.
Ormeño indicó que las principales medidas se han focalizado en las zonas más vulnerables, donde se han instalado los diques auxiliares, y explicó que los vecinos contribuyen además reforzando las viviendas con sacos de arena, en un intento por limitar la penetración del agua en los domicilios, según consta en información recogida por EFE. El incremento del caudal del Bullaque ha comenzado ya a inundar calles y viviendas, lo que ha motivado la intervención de todos los recursos municipales, equipos técnicos y servicios de emergencia en tareas ininterrumpidas.
La preocupación por el nivel del río Bullaque se extiende también a Piedrabuena, municipio situado aguas abajo. Su alcalde, José Luis Cabezas, detalló a EFE que la vigilancia sobre la evolución del Bullaque resulta constante, debido a las lluvias persistentes que afectaron la cuenca, en especial en el área de Retuerta, lo que ha provocado la saturación de la presa, incapaz de admitir más caudal. Cabezas describió que actualmente el nivel del río ronda los 2,5 metros, cifra que se encuentra unos 40 centímetros por debajo del máximo registrado días atrás. Explicó que, si se mantiene la ausencia de precipitaciones en las siguientes 24 a 48 horas, se prevé una disminución progresiva en el caudal, según reportó EFE.
El trabajo coordinado entre municipios de la cuenca, la Confederación Hidrográfica y los servicios de emergencia ha sido fundamental, resaltó Cabezas en las declaraciones recopiladas por la agencia. Estos esfuerzos persiguen garantizar la seguridad de la población y reducir los riesgos vinculados al aumento del caudal, que todavía representa una amenaza mientras se mantenga la tendencia al alza del nivel del Bullaque.
En toda la zona, maquinaria pesada, brigadas de emergencia y cuadrillas municipales permanecen operativas, sin pausa, esforzándose por contener el avance del agua y minimizar los posibles daños a viviendas e infraestructuras, de acuerdo con la información proporcionada por EFE. Las autoridades mantienen las alertas activas y recomiendan a la población limitar los desplazamientos y extremar la precaución, en tanto no se estabilicen las condiciones hidrológicas en la región.
El impacto de las lluvias y el desbordamiento de los cauces se refleja también en las explotaciones agrícolas, donde diferentes plantaciones han experimentado inundaciones con la consiguiente pérdida de producción, circunstancia que elevará la evaluación de daños cuando el temporal cese. La intervención rápida y la prevención comunitaria han sido determinantes, según señalaron las fuentes municipales a EFE, al permitir reducir la afectación en el ámbito residencial pese a la persistente amenaza natural que suponen estas crecidas.


