
El cruce de declaraciones entre representantes del Gobierno y la oposición adquirió nuevos matices cuando la portavoz del Partido Popular (PP) en el Congreso, Ester Muñoz, respondió a las acusaciones del ministro Félix Bolaños y defendió la posición de su formación respecto al accidente ferroviario de Adamuz, sosteniendo que los gobiernos cuyas acciones o negligencias conllevan víctimas mortales deben enfrentarse eventualmente a procesos judiciales. El miércoles, la Cámara Baja fue escenario de tensiones políticas tras las advertencias de los líderes del PP y Vox sobre posibles responsabilidades legales del Ejecutivo por el suceso en Adamuz (Córdoba), donde 46 personas perdieron la vida.
Según Europa Press, Bolaños, titular de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, expresó a través de la red social X su rechazo a las declaraciones de Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, y Santiago Abascal, líder de Vox, a quienes señaló por, en sus palabras, "amenazar" al Gobierno mediante la advertencia de posibles acciones judiciales. Bolaños realizó estas afirmaciones en respuesta a las intervenciones de ambos dirigentes en el pleno del Congreso de los Diputados.
La controversia se intensificó cuando Abascal, durante su intervención parlamentaria, afirmó que Vox había presentado ya una denuncia contra el Ejecutivo por el accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz, que resultó en la muerte de decenas de personas. Según la información publicada por Europa Press, el líder de Vox advirtió que su partido continuará exigiendo responsabilidades y que los miembros del Gobierno no están exentos de sentarse ante la Justicia.
En ese contexto, Bolaños dirigió críticas tanto al PP como a Vox, acusando a la oposición de "amenazar" no solo al Gobierno, sino también a ministros, comunicadores y simpatizantes progresistas. El ministro señaló que Feijóo y Abascal "vuelven a amenazarnos, a todo el Gobierno, con sentarnos en el banquillo. Esta vez por el accidente de Adamuz".
El medio Europa Press detalló que Bolaños calificó estas actitudes como “matonismo político”, frase que utilizó para referirse a la presión ejercida desde la oposición. En su mensaje en X, el ministro reclamó el fin de este comportamiento y subrayó el impacto negativo que, a su juicio, genera en el funcionamiento de la Administración.
Por su parte, la portavoz parlamentaria Ester Muñoz contestó en la misma red social que resulta necesario “explicarle al ministro de Justicia que cuando la negligencia de un gobierno causa fallecidos, el caso acaba judicializado”. Muñoz aseguró, según recogió Europa Press, que la advertencia formulada por Feijóo en torno a la posible imputación del Ejecutivo por el accidente de Adamuz no constituye una amenaza, sino que responde a la garantía de un sistema democrático en el que el poder político debe afrontar las consecuencias legales de sus decisiones.
En la intervención de Feijóo, recogida por el mismo medio, el presidente del PP advirtió al Gobierno de que “también se sentará en el banquillo” en relación con los hechos de Adamuz. Desde el PP, sus representantes insistieron en que la transparencia y la rendición de cuentas forman parte del funcionamiento democrático, y que la actuación judicial no debe considerarse una intimidación contra el Ejecutivo, sino un mecanismo para proteger el Estado de derecho.
La discusión pública sobre la posible asunción de responsabilidades judiciales por miembros del Gobierno continuó en redes sociales y en el ámbito parlamentario, según consignó Europa Press, reflejando el clima de tensión existente en la política nacional tras el trágico accidente. Vox, a través de su dirigente Abascal, mantuvo su postura de exigir explicaciones y responsabilidades por lo sucedido en Adamuz, reiterando que su partido ya ha iniciado procedimientos legales.
Los hechos se produjeron en un contexto de creciente polarización, con el accidente ferroviario de Adamuz como telón de fondo de un debate sobre la relación entre poder político y justicia. A partir del siniestro, la posición del Gobierno se situó en el centro de las críticas de PP y Vox, quienes pusieron el foco en la gestión y posibles omisiones que, según sus portavoces, podrían tener relevancia penal.
El accidente en Adamuz, ocurrido el 18 de enero y que cobró la vida de 46 personas, se erigió en tema central de una confrontación política en la que la Administración central y la oposición debatieron abiertamente acerca de la asunción de responsabilidades por parte de los servidores públicos. Europa Press reportó que el Ejecutivo reivindicó la legitimidad de su actuación, mientras que la oposición fundamentó sus reclamos en la necesidad de esclarecer los hechos y determinar si existió alguna negligencia o fallo institucional.
Tanto las declaraciones de Bolaños como las respuestas por parte del PP configuraron un escenario en que la gestión de las consecuencias del accidente de Adamuz se entrelazó con las dinámicas de presión política habituales en el Congreso y las redes sociales, de acuerdo a lo indicado por Europa Press. El cruce de acusaciones entre los principales actores reflejó los límites y obligaciones de los poderes del Estado ante situaciones de emergencia y la permanente exigencia de rendición de cuentas de los líderes políticos.

