
En el año 2003, Carlos Hernández recibió el Premio Ortega y Gasset de Periodismo por su trabajo como corresponsal durante el conflicto en Irak, lo que evidenció el reconocimiento nacional a su labor informativa en situaciones de alto riesgo. Su carrera estuvo marcada tanto por la cobertura de acontecimientos internacionales de relevancia como por su compromiso con la memoria histórica, dos aspectos que construyeron parte de su legado en el periodismo y la comunicación política. Según informó Europa Press, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó su pesar tras la noticia de su fallecimiento, destacando el valor profesional y humano que Hernández aportó durante décadas.
Tal como publicó Europa Press, Sánchez utilizó la red social X para transmitir sus condolencias, describiendo a Hernández como “una persona honesta e íntegra”. El jefe del Ejecutivo remarcó que el periodista supo conjugar el respeto y el cariño, así como el compromiso y la profesionalidad en todos los ámbitos donde participó. Asimismo, Sánchez señaló: "Nos ha dejado Carlos Hernández, que quiso tanto como fue querido. Echaremos de menos su integridad", en un mensaje en el que hizo especial hincapié en la impronta personal y profesional que dejó en el entorno político y mediático del país.
Carlos Hernández falleció a los 56 años a causa de una enfermedad, según reportó Europa Press. Su trayectoria profesional incluyó el ejercicio como jefe de prensa del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre los años 2004 y 2008, periodo correspondiente al primer mandato del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, donde su labor consistió, entre otras funciones, en coordinar la comunicación del partido y mantener el vínculo con los medios. Más adelante, en el año 2011, Hernández volvió a desempeñar funciones en la estructura del PSOE, esta vez como director de comunicación durante la campaña para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de ese año, contribuyendo en la estrategia y gestión comunicativa de la organización política en uno de sus momentos clave.
Europa Press detalló también que la producción de Hernández abarcó diversas facetas dentro del periodismo y la escritura. Aparte de su desempeño en contextos de conflicto, el periodista sumó varias publicaciones centradas en la memoria histórica, lo que generó una aportación documental y crítica al análisis del pasado reciente de España. Sus obras han sido referenciadas en espacios académicos y de divulgación relacionados con la recuperación e investigación histórica.
El medio consignó que la opinión pública, profesionales del sector y referentes del ámbito político han destacado la dualidad que Hernández mantuvo entre el ejercicio periodístico y la función institucional dentro de la política española. Su figura se asoció tanto a la calidad del reportaje internacional como al asesoramiento y comunicación institucional, lo que le permitió establecerse como un enlace entre el periodismo de información y la consultoría política y mediática.
De acuerdo con Europa Press, Hernández también impulsó debates en torno a la transparencia, diversidad y calidad informativa, orientando parte de su trabajo a la sensibilización sobre la importancia de la memoria histórica en la consolidación democrática. Este enfoque se materializó en sus libros y en su participación en iniciativas dirigidas a la investigación y divulgación de hechos históricos relevantes.
El impacto de su muerte ha resonado en sectores vinculados al periodismo, la literatura y la política, según han reportado medios y portavoces de distintas entidades. Mensajes de condolencia han destacado su integridad, profesionalidad y la huella que deja tanto en la práctica periodística como en la documentación de la memoria colectiva.

