
La exclusión de Sumar de puestos con relevancia en las listas de Unidas por Extremadura y la nula visibilidad de su campaña fueron dos factores destacados por eldiario.es para explicar el contexto en el que Podemos, Izquierda Unida (IU) y Alianza Verde lograron avanzar en las últimas elecciones autonómicas, aumentando su representación parlamentaria en la Asamblea regional de cuatro a siete escaños. Este resultado se ubicó en la banda superior de las expectativas más favorables para la coalición, que optó por una estrategia enfocada en cuestiones locales y al margen de las disputas internas a nivel estatal.
Según detalló eldiario.es, estas elecciones marcaron una ruptura con la tendencia negativa que afectó en ciclos pasados a los partidos situados a la izquierda del PSOE en España. Mientras en regiones como Madrid, Canarias o la Comunidad Valenciana la presencia institucional de estas fuerzas se redujo hasta desaparecer en algunos casos, en Extremadura la coalición comandada por Irene de Miguel consiguió activar el voto progresista regional con propuestas dirigidas a la realidad extremeña. El medio atribuyó la exclusión de Sumar a un acuerdo consensuado, motivado por la poca implantación de esta formación en el territorio, lo que derivó en que su representación en la lista quedara relegada al puesto veintidós y su participación durante la campaña resultara testimonial.
Eldiario.es subrayó que la suma de escaños obtenida por Unidas por Extremadura no altera la composición del bloque mayoritario en la región, donde el Partido Popular junto a Vox mantienen el control de la cámara. El avance de la coalición no se traduce en consecuencias directas en la gobernabilidad, aunque permite a la izquierda alternativa mantenerse como fuerza parlamentaria relevante en el ámbito extremeño, en contraste con la dinámica global descendente en otros territorios.
Entre los factores identificados por eldiario.es para explicar los resultados electorales en Extremadura, cabe mencionar la fragmentación interna vivida en el espacio de la izquierda alternativa tras la ruptura entre Podemos y Sumar a finales de 2023. La dirección de campaña propuso no arrastrar los debates estatales a la contienda regional, estrategia que, de acuerdo con el medio, se concretó en una tregua interna y en un mensaje electoral adaptado a los intereses locales. Irene de Miguel, portavoz de Unidas por Extremadura, llegó a calificar a Yolanda Díaz como “un poco fraude” para la izquierda extremeña ante la limitada ayuda prestada por la vicepresidenta segunda, según recogió eldiario.es.
El recorrido de la izquierda alternativa en los últimos ciclos electorales, tal como recopiló eldiario.es, ha estado marcado por importantes retrocesos. En 2023, Unidas Podemos perdió posiciones clave tanto en gobiernos autonómicos como municipales. Además, formaciones como Podemos e IU se vieron afectadas por la fragmentación electoral y la emergencia de otras alternativas políticas. En Galicia, Podemos e IU no lograron representación y PACMA alcanzó más votos que Podemos. En Euskadi, Sumar apenas conservó un escaño a través de IU, mientras que Podemos perdió su presencia parlamentaria. En Cataluña, los Comunes obtuvieron seis escaños, pero este resultado reflejó una disminución respecto a años anteriores.
El medio también abordó el contexto europeo en el que ni Podemos ni Sumar lograron revertir su tendencia a la baja en apoyos. Podemos, liderado por Irene Montero, mantuvo únicamente dos escaños, y Sumar se situó en tres, al tiempo que Yolanda Díaz renunciaba a la coordinación de esa coalición tras el resultado electoral.
A raíz del avance de Unidas por Extremadura en la última cita electoral, eldiario.es reportó un nuevo debate acerca de las fórmulas de colaboración para el futuro del espacio a la izquierda del PSOE. La dirección de Podemos defiende la reedición de la fórmula extremeña en otros territorios, dejando fuera a Sumar y apostando por acuerdos entre partidos como Podemos, IU y otras formaciones minoritarias. Por el contrario, IU insiste en la necesidad de consolidar alianzas que integren a todas las fuerzas, incluida Sumar, con el argumento de optimizar la representación y evitar la dispersión del voto. El medio detalló que IU ya colabora con Sumar en pactos amplios en regiones como Andalucía y Castilla y León, en contraposición a la estrategia de exclusión preferida por Podemos.
Eldiario.es explicó que el desacuerdo entre estas organizaciones sigue presente a nivel nacional, y tiene origen en las diferencias que emergieron durante el proceso de integración de Podemos en Sumar en 2023. Ese proceso culminó en la formación de un gobierno progresista, aunque se tradujo en una reducción del respaldo electoral y del número de escaños, así como en un distanciamiento progresivo de Podemos respecto al Ejecutivo estatal.
En Extremadura, la campaña fue interpretada por fuentes consultadas por eldiario.es como un ensayo de convivencia pragmática entre las partes. La propuesta se centró en separar las disputas nacionales para favorecer los intereses electorales regionales y permitir así una recuperación en el número de escaños en un contexto adverso para el bloque. Sumar se limitó a apoyar la candidatura sin presentarse en solitario ni desarrollar una campaña relevante, lo que ratificó la disparidad de implantación de las distintas fuerzas.
El medio también expuso que el caso extremeño constituye una excepción respecto a la tendencia en el resto del país, que muestra dificultades para mantener el espacio electoral de la izquierda alternativa. Escenarios como Aragón evidencian la persistencia de estas tensiones, ya que la convocatoria anticipada de elecciones ha impulsado conversaciones entre Chunta Aragonesista, IU, Podemos y Sumar para explorar fórmulas de confluencia. Según eldiario.es, la posibilidad de conformar una lista común permanece incierta debido al mantenimiento de vetos cruzados entre los partidos implicados.
Mientras estas diferencias persisten, eldiario.es indicó que el éxito relativo cosechado por Unidas por Extremadura ofrece un respiro a la izquierda alternativa frente a una tendencia mayoritariamente regresiva. Las principales fuerzas del bloque sostienen posiciones divergentes respecto a la reconfiguración y las futuras alianzas, pero comparten el interés de redefinir su espacio político tanto a escala autonómica como estatal, a la espera de las próximas convocatorias electorales.


