
Maíllo ha señalado que la estrategia de adelantar los comicios por razones ajenas al interés colectivo no solo no ha otorgado a la actual presidenta la mayoría esperada, sino que ha fortalecido a fuerzas de extrema derecha en la Asamblea de Extremadura. El coordinador federal de Izquierda Unida subrayó, según publicó Europa Press, que la anticipación electoral realizada por María Guardiola, candidata del Partido Popular, respondió a motivaciones particulares y no a las necesidades de la comunidad, lo que ha derivado en un resultado que incrementa la representación de Vox en el Parlamento autonómico.
De acuerdo con Europa Press, Antonio Maíllo resaltó que el incremento en el número de diputados de Unidas por Extremadura, coalición conformada por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde, evidencia el resultado de un esfuerzo concertado y una conexión sólida con el territorio y sus problemáticas. En las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, la formación obtuvo siete escaños, lo que representa un aumento de tres con respecto a la distribución anterior en la Asamblea regional.
Maíllo compartió mensajes en redes sociales para reconocer el desempeño electoral de la coalición. Mencionó de manera particular a Irene de Miguel, candidata de Unidas por Extremadura, y a Nerea Fernández, responsable autonómica de IU, por su papel en la campaña electoral. Según recogió Europa Press, Maíllo valoró que la labor de ambas fortalece la posición de la izquierda con una base territorial bien establecida, lejos de intereses individuales.
En su valoración postelectoral, el coordinador federal de IU hizo un llamado a fortalecer la unidad entre las formaciones de izquierda en la región, insistiendo en que los buenos resultados no deben atribuirse a la improvisación. Según manifestó, se trata de una consecuencia directa del compromiso colectivo y la ausencia de personalismos, factores que han permitido consolidar un grupo parlamentario que considera útil y arraigado a la realidad social extremeña.
El medio Europa Press consignó que Maíllo expresó su preocupación por el avance de Vox tras las elecciones, advirtiendo sobre los riesgos que este incremento comporta tanto para la democracia como para el futuro político de Extremadura. Se refirió a la normalización de acuerdos entre el PP y Vox, al considerar que tales pactos contribuyen a la consolidación de la extrema derecha en las instituciones autonómicas, lo que asigna a la izquierda una importante tarea de oposición frente a las políticas de recorte, tal como definió el dirigente de IU.
Maíllo concluyó la ronda de valoraciones resaltando que, pese al aumento en el respaldo político a Unidas por Extremadura, queda aún mucho por hacer para enfrentar los desafíos que plantea el avance de la derecha en la región. Según publicó Europa Press, la postura del coordinador federal de IU es mantener los esfuerzos en el trabajo colectivo y fortalecer la unidad para responder a las futuras iniciativas parlamentarias de la nueva legislatura.


