Ferraz admite un "mal resultado" y considera que el PSOE no ha conseguido movilizar al votante progresista

Tras el desplome socialista en la asamblea extremeña, Ferraz advierte sobre el avance conservador y la influencia de Vox, señala riesgos para los derechos sociales y admite la urgencia de replantear su proyecto para recuperar apoyos en la región

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La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, hizo hincapié en que la nueva etapa para el socialismo en Extremadura exige la definición urgente de un proyecto político capaz de reconectar con los sectores sociales que se han inclinado por el bloque conservador y la ultraderecha. Torró consideró imprescindible analizar las causas que han llevado a la pérdida histórica de apoyo, subrayando que la magnitud del retroceso electoral del partido solo puede interpretarse con un replanteamiento profundo de sus estrategias y su relación con la ciudadanía. El análisis aborda tanto la disminución de movilización entre los votantes progresistas como el auge de partidos rivales. Según publicó el medio original, esta autocrítica parte de la dirección nacional y regional, en paralelo al reconocimiento formal de los resultados adversos.

Tal como consignó el medio, la reconfiguración del Parlamento regional se tradujo en que el Partido Popular, encabezado por María Guardiola, alcanzó veintinueve escaños, mientras Vox obtuvo once representantes. El PSOE redujo su presencia a dieciocho diputados, perdiendo diez respecto a la anterior legislatura. Este descenso señala el peor resultado reciente para la formación socialista en la cámara autonómica. La pérdida de influencia ha derivado en que Ferraz evitara pronunciarse sobre el futuro de Miguel Ángel Gallardo como candidato a la Junta, aunque el respaldo a la militancia y a las estructuras territoriales se ha ratificado.

De acuerdo con la información recogida por el medio, Torró advirtió sobre las consecuencias del avance de Vox en la región, apuntando a los riesgos potenciales para la continuidad de los derechos sociales alcanzados bajo mandatos socialistas previos. Desde el PSOE se establece que la irrupción de la ultraderecha y el reforzamiento del bloque conservador modifican el equilibrio institucional y plantean interrogantes sobre la gobernabilidad y la estabilidad política en Extremadura. La dirigente socialista también cargó contra la presidenta popular María Guardiola y Alberto Núñez Feijóo, a quienes responsabilizó de la actual coyuntura parlamentaria.

El medio original precisó que, según la versión socialista, la decisión de adelantar los comicios autonómicos, adoptada por el líder nacional del Partido Popular, situó a la comunidad en un escenario donde la formación de gobierno requerirá del pacto con Vox, dada la falta de una mayoría absoluta. Torró señaló que “Feijóo ha facilitado el ascenso de la ultraderecha”, e interpretó que el Partido Popular se convierte progresivamente en un socio político dependiente de Vox para asegurar la gobernabilidad. En esa línea, la dirección del PSOE expresó su inquietud por posibles retrocesos en los ámbitos de derechos y bienestar que podrían afectar a la población regional tras la nueva composición de la cámara.

Según detalló el medio original, la situación ha motivado el inicio de un proceso interno de revisión en el PSOE, tanto en el plano nacional como en el autonómico. Los responsables del análisis admiten la necesidad de reorientar la estrategia programática y las formas de organización, con vistas a responder a las demandas sociales surgidas tras los recientes cambios en la correlación de fuerzas. El objetivo declarado es rehacer el vínculo con los sectores que históricamente sostuvieron al partido, en un contexto donde Vox ha duplicado su representación parlamentaria.

El medio informó que la dirección socialista no prevé una rápida recuperación de su fortaleza política, dadas las consecuencias del desplazamiento del voto progresista y el impacto de las estrategias desplegadas por la dirección nacional del Partido Popular, lo que ha favorecido el aumento del respaldo a sus adversarios. Torró destacó la importancia de atender a los posibles efectos de estos realineamientos sobre la continuidad de las políticas sociales impulsadas durante los gobiernos socialistas en la región.

Además, el medio detalló que la dirigencia del PSOE atribuye el incremento del peso de Vox, y el consiguiente papel de árbitro parlamentario, al modo en el que el Partido Popular ha buscado asegurarse el control de la cámara. Se señala que los mecanismos de acuerdos entre populares y ultraderecha pueden condicionar la agenda legislativa y el rumbo de la política autonómica. Frente a esta realidad, el PSOE aspira a reconducir su perfil ante la ciudadanía mediante la elaboración de propuestas adaptadas al nuevo escenario y reforzando la movilización de sus bases.

Finalmente, el medio consignó que la revisión interna en el PSOE se diseñó como un proceso global, enfocado en restituir la confianza de los sectores sociales distanciados y en captar nuevamente el respaldo de aquellos que han optado por las alternativas conservadoras y de extrema derecha. Los responsables del partido consideran prioritaria una estrategia capaz de contrarrestar la consolidación del bloque rival y de reenfocar la acción política socialista en la Asamblea de Extremadura.