Bolaños admite que los casos de acoso en PSOE "duelen y repugnan" y asume que las mujeres puedan sentir "decepción"

El ministro de Presidencia reconoció ante el Congreso la insatisfacción y el malestar generados por las denuncias en el partido socialista, defendiendo la necesidad de respuestas firmes mientras la oposición exige mayor transparencia y garantías para las víctimas

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El foco de la sesión parlamentaria de este miércoles giró en torno al reconocimiento de Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, sobre la decepción experimentada por mujeres del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ante la gestión de las denuncias de acoso sexual internamente. Según informó Europa Press, Bolaños expuso en el Congreso que los casos que han salido a la luz en las últimas semanas generan dolor social y requieren una respuesta institucional contundente, reflejando la importancia del manejo de estos episodios en la agenda pública.

Durante el debate celebrado en la Cámara Baja, la portavoz del Partido Popular (PP), Ester Muñoz, cuestionó abiertamente el alcance del conocimiento que sostiene el Gobierno sobre la magnitud de las denuncias y la capacidad del PSOE para conservar la confianza ciudadana. Según Europa Press, Muñoz calificó la situación interna del partido socialista como una combinación de escándalos de corrupción, prostitución y acoso sexual. La diputada aludió a denuncias concretas contra responsables socialistas, entre ellas las acusaciones presentadas ese mismo día por seis mujeres contra el presidente de la Diputación de Lugo y alcalde de Monforte, José Tomé, por supuestas conductas sexuales indebidas. Muñoz también hizo referencia al exasesor presidencial Francisco Salazar, relacionándolo con presuntos episodios de acoso a trabajadoras en el Palacio de la Moncloa, según detalló Europa Press.

La representante popular subrayó que parte de las afectadas expresaron temor ante el contexto institucional y percibieron como insuficiente la respuesta del PSOE. Acusó a la formación de priorizar la protección de su imagen y de desacreditar a las propias víctimas frente a la opinión pública, según publicó Europa Press. Este planteamiento, dirigido tanto al Ejecutivo como al partido, fue reiterado en distintos momentos de la sesión, asociando la gestión política a la persistencia de patrones de desprotección.

En respuesta a las críticas, Bolaños admitió ante el Congreso que los episodios conocidos “duelen y repugnan”, y expresó su comprensión ante la decepción de mujeres involucradas y quienes esperaban una reacción más eficaz por parte del partido. Según consignó Europa Press, el ministro remarcó que la exigencia social y de las propias militantes socialistas es la adopción de medidas de protección, respuestas firmes y garantías jurídicas reforzadas en contextos de denuncias de acoso.

A lo largo del intercambio, Bolaños defendió que el PSOE afronta estos asuntos de una manera diferenciada respecto a otras formaciones. El titular de Presidencia señaló que las socialistas han impulsado mayores niveles de exigencia en la protección de derechos y subrayó la relevancia de la transparencia institucional. Según informó Europa Press, Bolaños eludió aceptar cualquier encubrimiento y negó la existencia de mecanismos de ocultamiento o destrucción de pruebas dentro del PSOE ante los casos denunciados.

El debate parlamentario incorporó también reproches sobre la relación entre el PP y Vox. El ministro responsabilizó a los populares de retroceder en materia de derechos de las mujeres por aceptar la influencia de la formación de ultraderecha en cuestiones legislativas. Bolaños contrastó la reacción institucional socialista ante hechos graves con lo que identificó como inacción o respaldo a figuras señaladas dentro del PP, aludiendo a un reciente homenaje a Alfonso Villares en Galicia pese a estar involucrado en acusaciones de agresión sexual. Según destacó Europa Press, esta comparación tenía por objetivo subrayar que la credibilidad de los partidos depende de su forma de afrontar escándalos internos.

La diputada popular Ester Muñoz volvió en repetidas ocasiones sobre la situación en el PSOE, extendiendo el foco a la responsabilidad directa del presidente Pedro Sánchez. Muñoz señaló al jefe del Ejecutivo por tolerar la permanencia en sus cargos de personas vinculadas a denuncias y mantener prácticas de marginación institucional de las víctimas, reportó Europa Press. A su juicio, la permanencia de determinados colaboradores muestra la existencia de un patrón en la estrategia política de La Moncloa, más allá de casos aislados.

En el transcurso de la sesión, la diputada del PP Cuca Gamarra sumó su crítica a la dirección del PSOE y del Gobierno, centrando su intervención en la insuficiente respuesta institucional ante las demandas de protección y reconocimiento formuladas por las denunciantes. Según publicó Europa Press, Gamarra advirtió que serán las mujeres quienes decidirán el futuro del Gobierno de Pedro Sánchez sobre la base de la gestión de estas denuncias.

Bolaños reafirmó el compromiso del Ejecutivo y del PSOE con la defensa de los derechos fundamentales de las mujeres. El ministro reiteró la necesidad de proteger tanto el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo como las garantías legales para las personas LGTBI. Añadió que la alianza parlamentaria entre PP y Vox ha supuesto retrocesos en avances sociales y legales en materia de igualdad y diversidad, informó Europa Press.

El medio Europa Press describió que la sesión destacó por una polarización intensa entre las bancadas, situando la gestión de denuncias y la protección de derechos fundamentales como eje central del debate. Los diputados confrontaron posturas acerca de la capacidad institucional para garantizar transparencia, restablecer la confianza pública y proveer acompañamiento real a las víctimas. El contraste entre las estrategias de respuesta de las distintas fuerzas políticas mantiene el asunto en el centro de la controversia, extendiendo el debate sobre el cumplimiento de compromisos relacionados con igualdad de género y rendición de cuentas dentro del escenario político español.