
Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, advirtió que la aprobación de los presupuestos autonómicos determinará el futuro político de la Comunidad, afirmando que, si no se consiguen los apoyos necesarios, lo más razonable será convocar nuevas elecciones. Según informó el medio, Azcón anunció el inicio de una serie de reuniones clave con los diferentes grupos parlamentarios para explorar posibles acuerdos que permitan sacar adelante las nuevas cuentas públicas, enfatizando la importancia de este proceso en medio de un contexto marcado por inversiones sin precedentes y tensiones entre socios parlamentarios.
El presidente aragonés, durante su intervención previa al acto de conmemoración del aniversario de la Constitución Española en Madrid, reiteró su compromiso de hacer todos los esfuerzos posibles para lograr la aprobación de los presupuestos. De acuerdo con lo publicado, Azcón defendió que la situación actual de Aragón, que atraviesa un periodo de crecimiento económico y captación de inversiones, justifica la necesidad de unas cuentas que incorporan aumentos históricos en áreas como la sanidad, la educación y los servicios sociales. Explicó que estos recursos extra permitirán mejorar la calidad de vida de los habitantes y facilitarán el desarrollo de proyectos que refuercen la economía de la región.
El mandatario sostuvo que no existen razones objetivas que dificulten la obtención del respaldo suficiente en las Cortes, aunque remarcó que la negativa a aprobar los presupuestos tendría como consecuencia la convocatoria de elecciones anticipadas. Según detalló el medio, Azcón subrayó que el momento actual exige unidad y responsabilidad entre las formaciones políticas para responder a las necesidades de la sociedad aragonesa.
En sus declaraciones a los medios, Azcón evitó responder directamente a las críticas lanzadas por la portavoz parlamentaria de Vox en el Congreso, Pepa Millán, quien le atribuyó incapacidad para sacar adelante los presupuestos. El presidente aragonés afirmó que la responsabilidad en la negociación recae en todos los grupos y recordó que el Partido Popular, carente de mayoría absoluta, mantendrá el diálogo con todas las formaciones, poniendo especial énfasis en aquellos partidos a los que los votantes otorgaron un mandato de cambio.
El jefe del Ejecutivo regional insistió en que la democracia se basa en el entendimiento y el respeto a la pluralidad, y defendió la importancia de alcanzar puntos en común cuando no se dispone de mayoría propia. Sobre las exigencias de Vox para vincular su apoyo al PP en Extremadura a la salida de la candidata María Guardiola, Azcón declaró que el sistema democrático requiere respeto hacia los adversarios políticos y hacia las decisiones de cada partido.
Las tensiones entre los socios de gobierno y la oposición quedan reflejadas en la ronda de contactos que Azcón iniciará la próxima semana. El medio informó que el gabinete de presidencia ya estableció el calendario de entrevistas, que se concentrarán entre martes y miércoles, tras una ronda de llamadas para fijar los encuentros. Únicamente el portavoz de la Chunta Aragonesista, José Luis Soro, confirmó que no participará en estas reuniones.
El martes, el presidente comenzará los contactos con los partidos que apoyaron el presupuesto de 2023 —PAR, Teruel Existe y Vox—. Primero se reunirá con Alberto Izquierdo, portavoz del Partido Aragonés (PAR), seguido por Tomás Guitarte, portavoz de Teruel Existe, y finalizará la jornada con Alejandro Nolasco, de Vox, cuyo respaldo resulta determinante para garantizar la viabilidad del proyecto presupuestario. El miércoles están previstos los encuentros con los partidos de la oposición: Álvaro Sanz (Izquierda Unida) a las 10:30, Andoni Corrales (Podemos) a las 11:35 y, por la tarde, Fernando Sabés, portavoz del PSOE, cerrará la ronda de reuniones.
El presupuesto presentado asciende a 9.145 millones de euros, lo que representa la mayor cifra en la historia autonómica de Aragón. El viernes anterior, Azcón solicitó a los partidos una actitud responsable, sin mencionar específicamente a Vox, antes de decidir sobre la tramitación del proyecto en las Cortes. El presidente dejó claro que, en el caso de un rechazo al presupuesto, se procederá a convocar elecciones.
Durante la presentación del proyecto de cuentas públicas —en la que estuvo acompañado por el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro— el presidente manifestó su disposición a aceptar aportaciones de las distintas fuerzas políticas, siempre y cuando exista el compromiso explícito de llegar a un acuerdo. Según reportó el medio, Azcón remarcó que el diálogo solo resultará efectivo si los partidos muestran una voluntad clara de aprobar el presupuesto y llevarlo al parlamento.
El proceso de negociación se enfrenta al reto de sumar apoyos inesperados y sortear el clima de escepticismo expresado por algunos partidos opositores. El papel de Vox, antiguo socio de gobierno, cobra especial relevancia porque su voto resulta esencial para garantizar la aprobación del presupuesto. El resultado de la reunión con el portavoz de Vox se perfila como un punto crítico para definir si Aragón contará con nuevas cuentas o se dirigirá hacia una convocatoria electoral.
En las últimas jornadas, Azcón insistió en que la prioridad del Partido Popular radica en lograr un cambio en el Gobierno de España y manifestó ante Vox la necesidad de clarificar si su intención es promover ese cambio o bloquear la gobernabilidad en las comunidades donde gobiernan los populares. Según consignó el medio, el presidente matizó que ambos caminos resultan incompatibles.
El calendario trazado prevé que tras la ronda de contactos y el análisis de las propuestas de los grupos parlamentarios, el Ejecutivo autonómico decidirá si remite el proyecto de presupuestos a las Cortes de Aragón para su debate y votación. La decisión final dependerá de si Azcón considera que existen apoyos suficientes para evitar la repetición electoral.
La situación política aragonesa se enmarca en un contexto nacional de fragmentación y negociaciones complejas, en las que las alianzas y los equilibrios de poder pueden influir tanto en el Gobierno regional como en el estatal. Según publicó el medio, el presidente autonómico señaló que la gestión de este proceso presupuestario servirá como termómetro para calibrar el liderazgo y la capacidad de consenso de las fuerzas políticas aragonesas.


