Sevilla, 7 abr (EFE).- La Audiencia de Sevilla ha condenado a cinco años y medio de prisión a un hombre que intentó violar una mujer en los baños de una discoteca de la capital andaluza, a la que también forzó a consumir cocaína, y a la que dejó en estado de conmoción y semiinconsciente.
La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, condena al procesado como autor de delito de agresión sexual en grado de tentativa a la pena de tres años y seis meses de prisión, a lo que suma otros dos años de cárcel por otro delito contra la salud pública.
El hombre, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la víctima con 24.000 euros por las lesiones ocasionadas, según indica el fallo -que adelanta este lunes Diario de Sevilla-, que a su vez lo absuelve de un delito de lesiones.
La sentencia, contra la que cabe recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, considera probado que el pasado 6 de enero de 2023, sobre las seis de la madrugada, el acusado se encontraba en el interior de una discoteca de Sevilla y accedió a los aseos de local.
En esos aseos, que constan de una zona común para hombres y mujeres que da paso a diferentes cubículos individuales, coincidió con una mujer y con la compañera de trabajo de esta, a las que ofreció el consumo de cocaína, que rechazaron.
Una vez que la mujer había accedido a uno de los cubículos del baño, el hombre entró después de ella.
Allí comenzó a tocarle sin su consentimiento en los glúteos, en el pecho y otras partes del cuerpo.
A continuación tiró al suelo a la mujer y, después de preparar en la tapa del inodoro varias rayas de cocaína que extrajo de un sobre que portaba, el acusado le agarró con fuerza la cabeza y, diciendo que aquello era para ella y que lo iba a pasar bien, llevó su cabeza hasta la sustancia.
La mujer la esnifó de forma mecánica por temor a la reacción que pudiera tener el acusado, que se se sacó el pene y dirigió repetidamente la cabeza de la mujer hacia él.
Finalmente, el hombre abandonó el baño al no conseguir su propósito y, después de permanecer algún tiempo en el local, se marchó con tres acompañantes.
Más tarde fue identificado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, a los que declaró que había consumido cocaína con una chica en los baños de la discoteca.
La mujer había quedado en el lugar de los hechos en estado de conmoción y semiinconsciente. A consecuencia de lo ocurrido, sufre estrés postraumático, de intensidad grave y requiere tratamiento especializado psiquiátrico y psicológico, indica la sentencia. EFE


