El comité de Seat pedirá reunirse con empresa y trasladará preocupación a administración

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Barcelona, 7 feb (EFECOM).- El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, pedirá una reunión con la dirección de Seat para conocer al detalle qué impacto en empleo pueden llegar a tener los aranceles europeos al Cupra Tavascan y mostrará su "preocupación" por la situación de la compañía, tanto al Gobierno como a la Generalitat.

Así lo ha explicado a EFE el presidente del comité de Seat, que se ha referido de esta forma al cálculo hecho hoy por el consejero delegado, Wayne Griffiths, en el sentido de que si no se rebajan los actuales aranceles europeos a este modelo de Cupra que se fabrica en China, ello puede poner en riesgo unos 1.500 empleos en la empresa.

Carnero (UGT) se toma este cálculo como una primera "estimación" hecha por la empresa respecto a la afectación en términos de personal, pero insiste en que la batalla por rebajar estos aranceles europeos a este vehículo todavía se mantiene y que se seguirá intentando recortarlos "hasta el último minuto".

El dirigente sindical asume que Seat se encuentra actualmente ante un momento "crítico", ya que a toda la polémica por los aranceles y su previsible impacto en la planta de Martorell (Barcelona) se añade el hecho de que la producción de un vehículo eléctrico ya requiere en torno a un 30 por ciento menos de horas de trabajo que uno de combustión.

Por ello, Carnero asegura que trasladará la preocupación por la situación de Seat tanto al ministro de Industria, Jordi Hereu, como al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, aprovechando que este lunes acudirá a la presentación del plan del Govern para incentivar el vehículo eléctrico en Cataluña para el período 2025-2030.

Carnero quiere también conocer de primera mano cómo ha hecho Seat este cálculo de recortes en el empleo.

En particular, Carnero echa en falta conocer qué producciones de vehículos maneja la dirección de Seat, que encabeza Wayne Griffiths, para la planta de Martorell, la mayor de España.

Griffiths lleva meses advirtiendo de que Seat corre peligro por el impacto de estos aranceles, pero hasta ahora no había hecho estimaciones sobre la afectación en términos de personal sobre la filial española de Volkswagen.

El pasado 27 de enero, Griffiths aseguró en Barcelona, en un acto en favor del despliegue del coche eléctrico en España, que Seat y Volkswagen, con el respaldo de gobiernos como el español, seguían tratando de buscar una solución al problema de los aranceles.

Estos aranceles de la UE a la importación del Cupra Tavascan suman actualmente un 30,7 %, del cual un 10 % ya estaba previsto anteriormente y un 20,7 % se ha fijado de forma adicional.

En aquel acto, Carnero dijo que si los planes de desarrollo del coche eléctrico no seguían la evolución prevista por el grupo, ello podría suponer que se recortara en unos 50.000 vehículos la producción total de la planta de Martorell (Barcelona), lo que significaría una "pérdida importante de empleos", alertó. EFECOM