San Sebastián, 30 nov (EFE).- Mikel Zabalza, víctima de la violencia policial en 1985, tiene desde este sábado una placa en su memoria delante del cuartel de la Guardia Civil de San Sebastián, que ha sido inaugurada en un acto organizado por el Ayuntamiento en el que han participado representantes de los gobiernos vasco y navarro, del PNV, PSE/EE y EH Bildu, y otras víctimas, de ETA y de violencia política.
El acto ha tenido lugar a mediodía frente al número 35 de la calle Baratzategi del barrio de Intxaurrondo, a pocos metros de la entrada principal de la Comandancia de la Guardia Civil de Gipuzkoa, tras una recepción previa a familiares en el consistorio donostiarra.
Cuatro hermanos y otros allegados del conductor de autobús muerto hace 39 años, durante su detención por la Guardia Civil, han participado en la ceremonia, que ha presidido el alcalde, Eneko Goia, y concejales de todos los grupos políticos municipales salvo del PP y Elkarrekin.
Txistularis de la Banda Municipal han tocado melodías durante el acto, que ha congregado a numerosos ciudadanos, muchos de los cuales han depositado rosas blancas sobre la placa de recuerdo a Zabalza, al igual que el director de Derechos Humanos del Gobierno Vasco, Jagoba Álvarez, y la vicepresidenta segunda del ejecutivo de Navarra, Ana Ollo, entre otras autoridades.
Las víctimas de ETA Gorka Landaburu y Maixabel Lasa, así como Pili Zabala, hermana de Joxi Zabala, asesinado por el GAL en 1983, también han dejado flores sobre la inscripción durante el emotivo acto, iniciativa que ayer, viernes, pidieron que fuera suspendida la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el colectivo Dignidad y Justicia.
Una docena de personas vinculadas a Vox, según fuentes de la Policía Municipal, se han concentrado con una pancarta unas dos horas antes de la inauguración de la placa en el mismo lugar y han dejado, junto a la valla de entrada del cuartel, un ramo de flores con cinta de la bandera de España.
Sobre la petición de la AVT y Dignidad y Justicia, el alcalde ha señalado, en declaraciones a los medios informativos, que no era pertinente la suspensión porque cuando el Ayuntamiento decidió, hace más de dos legislaturas, visibilizar a víctimas del terrorismo y la violencia política, la mayoría de las veces en el lugar de la muerte, lo hizo por acuerdo en su Comisión de Derechos Humanos, en virtud del cual se decidió poner placas a todas las víctimas, "sin distinción", que constan como tal en el informe al respecto del Gobierno Vasco.
En 2022, esta institución reconoció a Mikel Zabalza, conductor de autobús de 32 años, nacido en un pueblo navarro pero residente en San Sebastián, como víctima de abusos policiales al concluir que su muerte, tras ser detenido por la Guardia Civil, tuvo "naturaleza violenta" y fue "resultado de prácticas de tortura con posterior desaparición". Su cadáver fue encontrado, a los 19 días del arresto, en el río Bidasoa.
Idoia Zabalza ha declarado por su parte que los familiares están "contentos" y "agradecidos", al Ayuntamiento y a los numerosos asistentes, porque se sienten arropados por "una gran parte de la sociedad".
La hermana ha asegurado que este "un gran paso" en lo relativo a "la memoria" pues la placa recuerda que "aquí, en este cuartel, mataron a Mikel".
La Fundación Fernando Buesa ha difundido un mensaje en su cuenta de 'X' en el que señala que la familia Zabalza "necesita justicia, verdad y memoria", y ha subrayado que "la tortura es intolerable en un sistema democrático" y "debe condenarse y perseguirse".
EH Bildu ha lamentado, en un comunicado, que durante casi cuatro décadas "el único amparo" a los allegados haya sido "el apoyo popular", ha considerado que la placa es "un paso adelante en la resolución del conflicto" y en el "reconocimiento público" de que "se ha torturado sistemáticamente", y ha apostado por "una memoria inclusiva" que "reconozca a todas las víctimas sin excepción". EFE
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