Roger Mateos
Barcelona, 11 ago (EFE).- El más veterano y experimentado de los miembros del nuevo Govern es Ramon Espadaler, antiguo colaborador de Josep Antoni Duran Lleida en la extinta Unió Democràtica, que ya fue conseller con Jordi Pujol, más tarde con Artur Mas, y que se acercó al PSC en plena eclosión del 'procés' para poder mantenerse a flote.
La vida política de Ramon Espadaler Parcerisas (Vic, Barcelona, 1963) parecía ligada para siempre a la democristiana Unió, en la que entró a militar en 1988.
Licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona, con estudios en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Autónoma de la capital catalana, fue escalando puestos dentro de Unió: presidente de la Intercomarcal de Barcelona (1993-1996), secretario de Política Municipal (1996-1999), secretario general del comité de gobierno (2001-2002) y vicepresidente segundo (2002-2003).
Su carrera institucional se remonta a 1991, cuando fue nombrado teniente de alcalde de Sant Quirze de Besora (Barcelona), pero ese año fue elegido concejal del Ayuntamiento de Vic (Barcelona), donde fue teniente de alcalde hasta 2001.
Debutó como diputado en el Parlament en 1992 y conservó su escaño hasta el año 2000, época en la que era director general de Administración Local de la Generalitat, con Duran Lleida como conseller de Gobernación y Relaciones Institucionales.
El 21 de noviembre de 2001 fue nombrado conseller de Medio Ambiente por Jordi Pujol y ocupó este cargo hasta diciembre de 2003, cuando el tripartito presidido por Pasqual Maragall tomó el poder.
CiU inició entonces una travesía del desierto en la oposición, aunque Espadaler buscó cobijo como diputado en el Parlament, hasta que en 2012, con Mas en la presidencia de la Generalitat, volvió al Govern para ocuparse de la cartera de Interior.
La aceleración independentista impulsada por Mas y Convergència dividió a Unió, y Espadaler, que desde 2014 era secretario general de CiU, tomó partido por los que, como Duran, se oponían a ese giro soberanista.
Con el divorcio de los dos socios de CiU, Espadaler asumió el reto de liderar la candidatura de Unió a las elecciones catalanas de 2015, planteadas como un plebiscito sobre la independencia por Mas y su lista de Junts pel Sí: el resultado fue catastrófico para los democristianos, que no obtuvieron ni un escaño.
Unió fue precipitándose al vacío, diezmada por las bajas y ahogada por su deuda millonaria, hasta que en marzo de 2017 Espadaler envió una carta a la militancia en la que informaba de que el juzgado mercantil había iniciado la liquidación del partido dada su inviabilidad económica.
Espadaler enseguida encontró un flotador para sobrevivir al naufragio: fundó un nuevo partido, Units per Avançar, y se abrazó al PSC de Miquel Iceta con una alianza electoral que le permitió lograr un escaño en el Parlament en 2017 y mantenerlo hasta hoy.
En lugar de embarcarse en operaciones fallidas para resucitar una fuerza política del catalanismo moderado capaz de presentarse en solitario, Espadaler ha preferido agarrarse a las crines de los socialistas para seguir cabalgando.
Tras su paso por los departamentos de Medio Ambiente y de Interior, este profesional de la política, a quien sus críticos suelen reprochar su oportunismo, probará una tercera Conselleria, ahora Justicia, a las órdenes de un tercer president, Salvador Illa. EFE
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