Un fragmento de playa fósil de unas obras destaca en el Jardín de Rocas de Platja d'Aro

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Castell-Platja d'Aro (Girona), 11 may (EFE).- Un fragmento de playa fósil, unas arenas cimentadas que contienen restos de almejas y caracoles de mar, aparecida en unas obras en Castell-Platja d'Aro, forman parte del Jardín de Rocas que ha estrenado esta localidad de la Costa Brava de la mano de la Universidad de Girona (UdG).

El día de la geología, el Geolodía, ha sido el escogido para la puesta de largo de este museo al aire libre, que cuenta con diecinueve muestras y se ubica en el Parc dels Estanys.

Cerca de doscientas personas disfrutan este sábado de una visita guiada, denominada 'De piedra en piedra', a cargo de expertos que describen las diferentes rocas y realizan demostraciones experimentales o actividades prácticas.

Uno de los responsables de este Jardín de Rocas, el profesor David Brusi, que pertenece al Grupo de Investigación en Geografía y Cartografía Ambiental de la UdG, ha explicado a EFE que se trata de una propuesta presente en algunos lugares del mundo.

La particularidad en este caso es que la mayoría de muestras proceden de la provincia de Girona, seis de ellas de Castell-Platja d'Aro y, entre éstas, la que Brusi destaca, que es la playa fósil.

Relata que, durante unas obras, se vio que había un nivel rígido en el subsuelo que sorprendió y que resultó ser esas arenas cimentadas que contienen fósiles.

Se retiró para seguir adelante con la obra, pero los creadores del Jardín de Rocas han accedido a fragmentos de esa paleoplaya generada por un cambio de nivel del mar o de la línea de costa que aparece en algunos puntos de la Costa Brava.

El conjunto de muestras corresponde, según detalla David Brusi, a piezas que proceden del medio natural, "generalmente bloques de proporciones grandes", que se concentran en un espacio para que el público pueda reconocer las características geológicas que tienen.

Por el momento son diecinueve rocas, aunque Brusi puntualiza que están abiertos a incorporar más, todas acompañadas de un cartel informativo con su nombre, procedencia, edad geológica y un código QR que da acceso a otros datos, como usos que se le dan o cómo se formó.

Además de la playa fósil, que se ha analizado en laboratorio y ha aportado información sobre la historia de Castell-Platja d'Aro, David Brusi destaca otras muestras, como unas columnas basálticas procedentes de un volcán convertido después en cantera y de la que salían los adoquines de las calles de Barcelona.

De esos materiales vocánicos no se pueden extraer muestras, pero la cantera, ubicada en Fogars de la Selva, está activa todavía y la empresa que la gestiona ha cedido esos fragmentos.

Brusi subraya la colaboración de muchas compañías e instituciones para poner en marcha el Jardín de Rocas, cuya vocación es que ejerza de recurso didáctico donde trabajar numerosos aspectos relacionados con las ciencias naturales.

El proyecto corresponde a una proposición de la Universidad de Girona a la que el ayuntamiento de Castell-Platja d'Aro se mostró receptivo.

Una estudiante del máster en patrimonio natural que la UdG impulsa, único en España, focalizará su trabajo final en este Jardín de Rocas y realizará propuestas de actividades de divulgación y de cómo poner en valor los elementos naturales del Parc dels Estanys, incluida esta nueva oferta geológica. EFE

dar/hm/cc

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