Madrid, 27 feb (EFE).- Las obras del Salón de Reinos del Museo del Prado costarán 45,9 millones frente a 34,8 presupuestados y durarán 18 meses más de lo previsto debido al estado de las fábricas originales, a los restos arqueológicos hallados y a la subida de precios desde que comenzaron los trabajos en 2022.
Para hacer frente a esta rehabilitación arquitectónica y adecuación museística del que fue el gran salón de ceremonias y fiestas del Buen Retiro para Felipe IV, el Consejo de Ministros ha aprobado este martes elevar los límites presupuestarios del Museo Nacional del Prado varias anualidades.
El compromiso máximo anual que la pinacoteca puede adquirir en los años sucesivos con la modificación de límites aprobada queda de la siguiente manera: 30,5 millones en 2025, 19,7 en 2026 y 586.759,93 euros en 2027.
La necesidad de la modificación del proyecto original se ha debido a una serie de circunstancias sobrevenidas durante la ejecución de la obra e imprevisibles en el momento de la redacción del proyecto inicial, como son la aparición de diversos restos arqueológicos que se integrarán en el edificio, y la necesidad de adoptar nuevas soluciones constructivas para los recalces de cimentación y para la consolidación de las fábricas originales del inmueble.
Según fuentes del Museo, la subida de precios y la inflación experimentada también ha acabado encareciendo los trabajos más de lo previsto.
Las obras del Salón de Reinos se iniciaron en julio de 2022 y su finalización supondrá la recuperación de un edificio histórico que permitirá ampliar el espacio expositivo para la Colección del Prado y reforzará el valor arquitectónico y urbanístico del Paisaje de la luz, único lugar patrimonio de la humanidad radicado en Madrid capital.
La adjudicataria de la obra fue la UTE Sacyr Construcción, S.A.- Empty, S.L. y el proyecto está firmado por los estudios de Norman Foster y Carlos Rubio, ganadores del concurso internacional de ideas.
El renovado Salón de Reinos, un espacio que se entregó hace una década al Museo del Prado, permitirá desarrollar más exposiciones temporales y mostrar gran parte de las obras de la pinacoteca, fondos que permanecen ocultos por falta de espacio. EFE
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